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Arrendamiento Temporal Solidario

¿En qué consiste el programa de Arrendamiento Temporal Solidario?

El programa de Arrendamiento Temporal Solidario es un subsidio distrital en dinero que se entrega a hogares beneficiarios, por una única vez, destinado a cubrir total o parcialmente el canon de arrendamiento mensual de una vivienda en Bogotá.

Este subsidio está dirigido a hogares con ingresos de hasta un (1) Salario Mínimo Legal Mensual Vigente (SMLMV) que se encuentren en condiciones de especial protección, como lo establece la Resolución 224 de 2025 de la Secretaría Distrital del Hábitat.

El valor del subsidio será de hasta 0,62 SMLMV mensuales y se entregará por un periodo máximo de seis (6) meses.

¿Cuáles son los requisitos para acceder al programa?

  • El/la jefe de hogar debe ser mayor de edad.
  • El hogar debe acreditar ingresos de hasta 1 SMLMV vigente.
  • Ningún integrante del hogar debe ser propietario de vivienda en el territorio nacional, salvo las excepciones dispuestas en el Decreto Distrital 431 de 2024.
  • Ningún integrante del hogar debe haber sido beneficiario de un subsidio distrital o familiar de vivienda efectivamente aplicado, salvo las excepciones normativas.
  • Acreditar pertenencia a alguno de los grupos poblacionales priorizados (ver siguiente sección).
  • Presentar la documentación exigida en la convocatoria en formato PDF.

¿Quiénes son los destinatarios y grupos poblacionales priorizados?

Para esta primera convocatoria, el subsidio se focaliza en hogares pertenecientes a los siguientes grupos poblacionales, cada uno con hasta 120 cupos disponibles:

  1. Víctimas del conflicto armado.
  2. Personas con discapacidad.
  3. Víctimas de emergencias o desastres ocurridos en los últimos 5 años.
  4. Cuidadoras cabeza de hogar que asisten a otra persona dependiente.
  5. Recuperadores de residuos reciclables inscritos en el RURO de la UAESP.

Documentación requerida para la postulación

Los hogares interesados deberán cargar en la plataforma web de la Secretaría Distrital del Hábitat https://suav.habitatbogota.gov.co/forms/convocatoriaArriendoTemporalSolidario-I los siguientes documentos en formato PDF:

  • Copia de los documentos de identidad de las personas mayores de edad que confirman el hogar postulado. Los cuales deberán ser presentados en un único documento PDF.
  • Certificado laboral o manifestación de ingresos independientes, donde conste: i) Empleo vigente; ii) Indique ingresos; Fecha de expedición no mayor a 30 días. (Puede usar el formato de declaración de ingresos de la SDHT.). Esto deberá ser aportado por cada uno de los integrantes del hogar que registre ingresos al momento de la postulación, los cuales deberán ser cargados en un solo documento PDF.
  • Contrato de arrendamiento vigente, cumpliendo con la Ley 820 de 2003.
  • Recibo de servicios públicos recientes (agua y energía).
  • Registro fotográfico de la vivienda (fachada e interiores).
  • Documento que acredite pertenencia a alguno de los grupos poblacionales priorizados (ej. certificado de discapacidad, inscripción en RURO, etc.).
  • Copia del documento de identidad del arrendador que suscribe el contrato de arrendamiento objeto del inmueble postulado.
  • Certificación bancaria del arrendador en donde se realizará el giro de los recursos del subsidio, junto con la copia de la cédula de ciudadanía del titular. En caso de presentarse giro a un tercero, deberá anexarse adicionalmente, el documento de autorización de pago a un tercero.

Formatos a tener en cuenta

Desembolso del subsidio

El desembolso se realizará directamente en la cuenta bancaria del arrendador de la vivienda registrada al momento de la postulación.

Consulta estado de postulación 

Si aplicó al subsidio de Arriendo Temporal Solidario, consulte el estado de su postulación en el siguiente enlace: https://suav.habitatbogota.gov.co/public/arriendo-temporal-solidario/consult 

Preguntas frecuentes

¿El subsidio lo consignan en mi cuenta?

No. El desembolso se realiza directamente al arrendador.

¿Cuánto es el valor mensual del subsidio?

Hasta 0,62 SMLMV mensuales por un periodo máximo de 6 meses.

¿Debo aportar algún ahorro?

No. Para el arrendamiento solidario, en consideración a las condiciones del hogar y sus ingresos, no será necesario realizar ahorro como condición para acceder al subsidio.

¿Puedo cambiar de vivienda en arriendo si soy beneficiario?

Sí, pero se debe informar previamente a la Secretaría Distrital del Hábitat para verificar las condiciones de la nueva vivienda.

Ayudas Graficas

Normativa

Convocatoria Innovación Social del Hábitat LIS HÁBITAT (Laboratorio de Innovación Social del Hábitat)

innova

La Secretaría Distrital del Hábitat agradece el interés y la participación de la ciudadanía, líderes y organizaciones que hicieron parte de la convocatoria LIS Hábitat, así como de quienes participaron en el Laboratorio de Innovación Social del Hábitat, un espacio de ideación, creatividad y construcción colectiva de soluciones innovadoras.

Cada propuesta contribuyó a identificar y mapear problemáticas en el espacio público, así como a escuchar propuestas innovadoras para darles solución. Estas iniciativas fortalecen la apropiación comunitaria de los entornos, promueven la revitalización de espacios públicos seguros y accesibles, y aportan a la consolidación de una gobernanza colaborativa que fomenta el cuidado colectivo.

Conoce los resultados de la fase del Laboratorio de Innovación Social del Hábitat y de la presentación de los proyectos innovadores LIS Hábitat:

Comunicado propuestas habilitadas

La Secretaría Distrital del Hábitat informa a la ciudadanía que finalizó la etapa 4 de evaluación técnica de los 43 proyectos de innovación que participaron en las dos sesiones del Laboratorio de Innovación Social del Hábitat.

Como resultado de este proceso, fueron seleccionados 9 proyectos ganadores, que se destacaron por su originalidad, impacto potencial, viabilidad técnica y sostenibilidad.

La evaluación se realizó con base en los 6 criterios definidos en la convocatoria. Estos fueron revisados y calificados por un comité evaluador conformado por profesionales de la Secretaría General de la Alcaldía Mayor de Bogotá, la Caja de Vivienda Popular y la Secretaría Distrital del Hábitat.

Cada proyecto podía obtener una calificación máxima de 100 puntos. En este sentido, se seleccionaron las postulaciones que obtuvieron los puntajes más altos, es decir, aquellas que alcanzaron una calificación de 100 puntos o la más cercana a este valor.

Comunicado postulaciones ganadoras

La Secretaría Distrital del Hábitat agradece la participación y el interés de todas las personas y organizaciones que hicieron parte de esta convocatoria.

Cada propuesta recibida contribuye al fortalecimiento de una Bogotá más sostenible, participativa y resiliente, comprometida con el mejoramiento del hábitat, la revitalización de espacios públicos seguros y accesibles, y la consolidación de una gobernanza colaborativa que fomente el cuidado y la apropiación comunitaria de los entornos.

Conoce el proceso de verificación realizado y consulta las postulaciones que cumplieron con la revisión documental inicial y entregaron la información completa dentro de los plazos establecidos, aquí:

Resultados de verificación inicial

Conoce los resultados de la validación de las subsanaciones y la verificación de los espacios públicos. En el siguiente documento encontrarás el listado de postulaciones habilitadas que avanzan a la fase del Laboratorio de Innovación Social del Hábitat.

Postulaciones habilitadas

La Convocatoria LIS-Hábitat, liderada por la Subdirección de Participación y Relaciones con la Comunidad de la Secretaría Distrital del Hábitat, invita a la ciudadanía a postular las problemáticas que afectan los espacios públicos urbanos y rurales de Bogotá, priorizando aquellos propuestos directamente por la comunidad. El objetivo es construir, de manera colectiva, soluciones innovadoras que fortalezcan la participación, la sostenibilidad y la gobernanza colaborativa en los territorios.

Las postulaciones recibidas serán sometidas a un proceso de verificación y preselección, con base en los requisitos y condiciones establecidas. Hasta 50 postulaciones serán habilitadas para participar en la siguiente fase: el Laboratorio de Innovación Social del Hábitat (LIS-Hábitat).

En este espacio pedagógico y práctico, las problemáticas seleccionadas serán analizadas y trabajadas junto con la comunidad y expertos, para transformarlas en propuestas de solución innovadoras y viables, fortaleciendo capacidades y promoviendo la innovación pública.
Posteriormente, estas propuestas serán evaluadas por un comité técnico, que seleccionará ocho (8) proyectos para su implementación en el territorio.

De esta manera, la convocatoria busca no solo reconocer y visibilizar las problemáticas planteadas por la ciudadanía, sino también acompañar su transformación en soluciones sostenibles, que contribuyan al mejoramiento del hábitat y a la consolidación de comunidades más participativas y resilientes.

OBJETIVO GENERAL

Promover la identificación y postulación de problemáticas territoriales por parte de las comunidades, y su transformación en soluciones innovadoras a través del Laboratorio de Innovación Social del Hábitat (LIS-Hábitat), mediante procesos de acompañamiento, formación y co-creación.

El propósito es fortalecer las capacidades comunitarias para diseñar y ejecutar iniciativas sostenibles de innovación social, orientadas al mejoramiento del hábitat, la revitalización de espacios públicos seguros y accesibles, la resiliencia frente a retos sociales y ambientales, y la consolidación de una gobernanza colaborativa que garantice la apropiación y el cuidado permanente de los entornos intervenidos.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

  • Fortalecer las capacidades ciudadanas mediante el Laboratorio de Innovación Social del Hábitat, brindando herramientas para identificar problemáticas, formular propuestas de solución e impulsar su sostenibilidad.
  • Integrar la innovación social con el desarrollo urbano sostenible, transformando las problemáticas comunitarias en soluciones que respondan a los desafíos del hábitat, la acción climática, la movilidad, la cultura y la identidad barrial.
  • Promover espacios públicos seguros y accesibles que fortalezcan la resiliencia territorial y beneficien a mujeres, niños, jóvenes, personas mayores y población con discapacidad.
  • Desarrollar intervenciones tácticas y creativas como resultado del proceso de co-creación, que promuevan el habitar, el cuidado y la apropiación del espacio público, incluyendo acciones como muralismo, mobiliario, paisajismo y soluciones basadas en la naturaleza.
  • Fortalecer la gobernanza comunitaria y la sostenibilidad de las soluciones mediante procesos de participación, educación y gestión responsable de los recursos, asegurando la corresponsabilidad ciudadana en el cuidado de los espacios públicos.

Las problemáticas postuladas deberán enmarcarse en alguno de los siguientes ejes temáticos, los cuales orientarán la construcción de soluciones en el Laboratorio de Innovación Social del Hábitat:

  1. Mejoramiento del espacio público
    Problemáticas relacionadas con el estado físico y funcional de los espacios públicos urbanos o rurales. Las soluciones podrán abordar:
    • Mantenimiento: restauración y adecuación de elementos y mobiliario en deterioro.
    • Embellecimiento: acciones que mejoren la estética, armonía y atractivo visual del espacio y su entorno.
    • Revitalización: fortalecimiento de las dinámicas sociales, culturales y recreativas en el espacio público.
    • Gestión de residuos sólidos: acciones comunitarias que reduzcan puntos críticos de acumulación de basura, fomenten la limpieza, el manejo adecuado de residuos y la recuperación de áreas afectadas por desechos.
  2. Agencia y participación ciudadana
    Problemáticas vinculadas con la baja organización comunitaria, la falta de mecanismos de participación o la ausencia de articulación entre actores. Las soluciones deberán promover la construcción de acuerdos, planes colectivos y procesos de gobernanza colaborativa en los territorios.
  3. Cuidado del medioambiente y uso responsable de los recursos
    Problemáticas relacionadas con la sostenibilidad ambiental y la resiliencia climática. Las soluciones podrán incluir el uso de materiales de bajo impacto ambiental, prácticas de ahorro y reúso de recursos (por ejemplo, aprovechamiento de agua lluvia), así como procesos pedagógicos para fortalecer una cultura de cuidado ambiental y adaptación frente a la crisis climática.
  4. Cultura, identidad y memoria barrial
    Problemáticas asociadas a la pérdida, invisibilización o debilitamiento de la identidad cultural y comunitaria. Las soluciones podrán incluir procesos de apropiación simbólica, expresiones artísticas comunitarias, actividades culturales y acciones que fortalezcan la memoria colectiva, las tradiciones locales y el sentido de pertenencia al territorio.

Población objetivo

La población objetivo corresponde a los grupos de personas y ciudadanía que deberán ser impactados de manera positiva por las soluciones construidas en el marco de la convocatoria. En coherencia con el carácter comunitario del proceso, es indispensable que estas poblaciones participen activamente en el reconocimiento de problemáticas, la co-creación de soluciones y la gestión posterior de las intervenciones. Cada postulación deberá identificar al menos un (1) grupo poblacional beneficiario y especificar, en el formulario de inscripción de la problemática, cómo se garantizará un impacto efectivo y positivo sobre dicho grupo.

Grupos poblacionales priorizados:

  1. Mujeres.
  2. Primera infancia, niñez y adolescencia.
  3. Jóvenes.
  4. Personas mayores.
  5. Personas con discapacidad.

Pueden participar grupos de ciudadanos organizados o no organizados (como redes barriales, vecinos, líderes comunitarios o colectivos ciudadanos) interesados en postular problemáticas de sus territorios con el fin de transformarlas en soluciones innovadoras a través del Laboratorio de Innovación Social del Hábitat.

La convocatoria está dirigida a comunidades que busquen fortalecer y/o dar continuidad al uso y cuidado del espacio público, mediante procesos de participación, trabajo colectivo y apropiación comunitaria, generando beneficios para el entorno y el bienestar común.

Nota 1. El proceso de inscripción es directo entre los proponentes y la Secretaría Distrital del Hábitat. Las inscripciones son totalmente gratuitas y deberán realizarse a través de la plataforma destinada para tal fin, por intermedio de un representante o delegado del grupo, dentro de los plazos establecidos.

Con el fin de garantizar la transparencia, la equidad y el enfoque comunitario, no podrán participar en el proceso de postulación:

  • Servidores públicos, contratistas o empleados de la Secretaría Distrital del Hábitat (SDHT), ni de sus entidades adscritas o vinculadas.
  • Cónyuges, compañeros(as) permanentes y parientes hasta el primer grado de consanguinidad, afinidad o civil de funcionarios, contratistas o empleados de la SDHT y de sus entidades vinculadas.
  • Personas jurídicas de derecho privado con ánimo de lucro que busquen obtener un beneficio económico directo del espacio postulado.
  • Personas naturales o jurídicas, y/o sus representantes legales, que se encuentren incursas en alguna de las causales de inhabilidad o incompatibilidad para contratar con el Estado colombiano, establecidas en la Constitución Política y en el artículo 8° de la Ley 80 de 1993 (Estatuto General de Contratación de la Administración Pública) y sus modificaciones.

Nota 2. Este proceso de postulación tiene un enfoque comunitario y participativo, por lo que no debe ser utilizado con fines proselitistas, comerciales o particulares. Las intervenciones deben responder a intereses colectivos y beneficiar de manera equitativa a la comunidad, promoviendo la transparencia, la corresponsabilidad y el bienestar común en los territorios.

Nota 3. En cualquier parte del proceso, la Secretaría Distrital del Hábitat podrá excluir cualquier iniciativa si se determina el incumplimiento de las condiciones establecidas en la presente convocatoria.

Nota 4. Las restricciones anteriores se extienden a todos los integrantes del grupo que realice la postulación. En cualquier fase del proceso podrá retirarse a un participante en caso de comprobarse la existencia de algún incumplimiento de las condiciones de la convocatoria.

Para participar en la convocatoria LIS-Hábitat, los grupos postulantes deberán diligenciar y adjuntar los siguientes documentos y soportes, de acuerdo con las plantillas oficiales publicadas en la página web de la Secretaría Distrital del Hábitat.

DOCUMENTOS FORMALES DE LA CONVOCATORIA

 
  1. Formato de presentación de la problemática
    Documento en el que se detalle, de forma clara y verificable, la problemática identificada en el espacio público. El formato deberá incluir:

    • Descripción de la problemática: qué ocurre, a quién afecta y por qué es relevante.
    • Valor comunitario del espacio: identitario, histórico, recreativo u otro interés común.
    • Descripción básica de la comunidad que presenta la postulación (edades, intereses, características poblacionales relevantes) e identificación de otras comunidades cercanas que podrían vincularse al proceso.
    • Información técnica del espacio público del cual detalla sus problemáticas y genera la postulación a convocatoria

     

    Formato de Presentación de postulaciones 2025

     

     

  2. Declaración juramentada
    Documento en el que los postulantes manifiestan que no se encuentran incursos en causales de inhabilidad, incompatibilidad, conflictos de interés o prohibiciones, así como manifiesta la claridad de las fases de la convocatoria y el requisito de participar en el Laboratorio de Innovación Social para continuar en el proceso; esto de acuerdo con lo establecido en la ley y en los términos de convocatoria.
    Se deberá tomar como referencia la plantilla habilitada por la Secretaría Distrital del Hábitat en la página web de la convocatoria. El documento final debe enviarse en formato PDF con el siguiente nombre:

    Formato declaración Juramentada LIS hábitat 2025.docx

     

  3. Declaración de autorización de uso de datos
    Documento mediante el cual los participantes autorizan a la Secretaría Distrital del Hábitat el uso de sus datos personales para efectos de la convocatoria, conforme a la normativa vigente sobre protección de datos.

    Formato autorización Datos LIS hábitat 2025.docx

     

Todos los documentos deberán diligenciarse y enviarse al correo electrónico lishabitat@habitatbogota.gov.co, dentro de las fechas y horas establecidas en el cronograma de la convocatoria.

Nota 1. Será causal de inhabilidad la presentación de propuestas fuera de las fechas y horas establecidas en el cronograma de la convocatoria. Así mismo, se considerará causal de inhabilidad cualquier alteración o falsedad en los documentos, o la entrega de formatos, formularios o fichas sin firma, o con suplantación de la misma.

  • La comunidad podrá proponer directamente los espacios públicos donde desea intervenir. Cada postulación deberá indicar la ubicación y relevancia del punto propuesto, cumpliendo los requisitos de la convocatoria.
  • El Laboratorio de Innovación Social del Hábitat, mediante metodologías ágiles, actuará como estructurador de proyectos innovadores, atendiendo las normativas aplicables al espacio público y los conceptos de innovación con propósito, orientados a la mejora y solución de problemáticas habitacionales.
  • Como resultado de la participación en el Laboratorio de Innovación Social del Hábitat, se recibirán proyectos innovadores que serán objeto de evaluación por parte del Comité Evaluador.
  • Durante el proceso de evaluación, y en cumplimiento del criterio de Viabilidad Técnica de la Iniciativa, se desarrollarán visitas de validación social, técnica y jurídica, además de la revisión de las regulaciones ambientales, jurídicas y normativas necesarias para otorgar los permisos correspondientes a la intervención de los espacios públicos seleccionados.
  • Se seleccionarán las ocho (8) iniciativas con mayor puntaje, de acuerdo con los criterios de evaluación establecidos en la convocatoria. La Secretaría Distrital del Hábitat publicará en su página web los resultados de la evaluación.
  • En caso de que alguno de los postulantes seleccionados renuncie, el Comité Evaluador podrá elegir la siguiente iniciativa con el puntaje más alto.
  • Si se considera necesario, el Comité Evaluador podrá citar a los proponentes con mayor puntaje a una entrevista o presentación de la propuesta, con el fin de resolver inquietudes. Los postulantes deberán delegar a un miembro del equipo para asistir a este espacio.
  • Considerando el impacto ambiental de los neumáticos fuera de uso (NFU) en el espacio público y los riesgos asociados a su reutilización y mantenimiento, se solicita que las iniciativas propongan alternativas de reciclaje o acciones orientadas al cuidado del medio ambiente. El uso de este material será causal de inhabilidad de la iniciativa.

Una vez culminado el Laboratorio de Innovación Social del Hábitat, se recibirán los proyectos innovadores generados como resultado de la aplicación de los contenidos, talleres y acompañamiento brindado a los postulantes habilitados. Sobre estos se aplicarán los siguientes criterios de evaluación y selección:

Criterios de evaluación y selección de iniciativas

Criterio

Descripción

Puntaje

Taller de co-creación

Se verificará que el taller de co-creación se haya desarrollado conforme a la metodología establecida, garantizando la participación activa y diversa de la comunidad. Se valorará que la solución final integre de manera coherente los insumos, ideas y aportes generados durante el proceso, así como su impacto en las comunidades.

20

Inclusión social y poblacional

Se verificará que la solución final evidencie la participación activa de grupos poblacionales priorizados (mujeres, jóvenes, personas mayores, personas con discapacidad, infancia y adolescencia), promoviendo la equidad, la diversidad y la cohesión social.

10

Viabilidad técnica y territorial

Se evaluará la factibilidad de la solución en función de las condiciones físicas, sociales y normativas del espacio público, incluyendo aspectos de accesibilidad, seguridad, permisos y adecuación al contexto territorial.

25

Sostenibilidad e innovación

Se evaluará que la solución integre criterios de sostenibilidad social, ambiental y económica, incorporando prácticas de cuidado ambiental, uso responsable de los recursos y corresponsabilidad comunitaria, así como elementos innovadores frente a los desafíos del hábitat y acciones que fortalezcan la resiliencia climática.

15

Punto crítico de acumulación de residuos y arrojo clandestino de residuos

Se valorará que la propuesta incluya la intervención de espacios identificados como puntos de acumulación de críticos o de arrojo clandestino de basura, correspondiente a lugares donde se acumulan residuos sólidos y se generan afectaciones sanitarias o ambientales. En este sentido, se apreciarán las iniciativas que, además de reconocer esta situación, promuevan la recuperación, limpieza y mantenimiento comunitario de dichos espacios, contribuyendo al cuidado del entorno, la salud pública y el bienestar colectivo.

15

Impacto comunitario esperado

Se valorará la capacidad de la solución para generar beneficios tangibles en la apropiación, el cuidado y la revitalización del espacio público, así como la correspondencia entre los insumos, ideas y aportes generados en el Laboratorio y el resultado final, garantizando que la propuesta refleje la construcción colectiva de la comunidad y su participación activa.

15

TOTAL

 

100

Tras la selección de las iniciativas, aquella que cuente con la viabilidad de intervención, brinde un alto compromiso durante la ejecución, y cuente con un buen avance en la implementación de sus obras, se le otorgará un reconocimiento para que, en colaboración con la Secretaría Distrital del Hábitat y la Fundación Pintuco, se consoliden un proceso acompañado de transformación del territorio a través del arte y muralismo, gestión social y participación comunitaria.

Por medio de este reconocimiento se implementarán actividades que, en paralelo a la ejecución de la iniciativa, contribuyan tanto al embellecimiento integral de los espacios públicos y del barrio, como el fortalecimiento de lazos sociales y de cohesión comunitaria.

La Secretaría Distrital del Hábitat invita a personas de la comunidad, líderes y lideresas comunitarias, Juntas de Acción Comunal y organizaciones sociales a participar en la convocatoria LIS-Hábitat, un proceso que busca identificar y transformar problemáticas territoriales mediante la innovación social, con el propósito de revitalizar los espacios públicos urbanos y rurales de Bogotá.

Fases de la convocatoria

Fase 1. Postulación de interesados

Las personas de la comunidad, líderes y lideresas locales, Juntas de Acción Comunal y organizaciones sociales interesadas en participar podrán postular las problemáticas que identifiquen en los espacios públicos urbanos o rurales de su territorio, siendo la propia comunidad quien define y propone el espacio sobre el cual desea construir una solución colectiva.

Para participar deberán:

  • Diligenciar los documentos especificados en los Requisitos para participar, registrando la información básica de la organización o colectivo, así como la descripción de la problemática identificada en el espacio público.

Plazo de postulación: hasta el 30 de octubre de 2025.

La Secretaría Distrital del Hábitat realizará la preselección de las postulaciones con base en los siguientes criterios:

  • Verificación documental: recepción dentro del plazo establecido y con la información completa.
  • Claridad y descripción de la problemática: que esté claramente explicada, se alinee con los ejes temáticos de la convocatoria y evidencie un impacto positivo en población diferencial.

Una vez finalizado el plazo para la presentación de las postulaciones, el Comité Evaluador verificará la documentación aportada, validando que esté completa y cumpla con los requisitos de presentación establecidos.

Las propuestas participantes serán clasificadas de la siguiente manera:

  • Propuesta habilitada: aquella presentada con la documentación completa y que cumple con las condiciones establecidas en la presente convocatoria.
  • Propuesta por subsanar: aquella presentada con la documentación completa, pero que requiere corrección o ajuste.
  • Propuesta inhabilitada: aquella presentada extemporáneamente, que cuenta con documentación incompleta, o que no subsanó la información requerida dentro del término establecido. En consecuencia, estas propuestas serán rechazadas y no pasarán a la siguiente fase de selección.

Asimismo, no será habilitada ninguna propuesta cuyos postulantes estén incursos en causales de inhabilidad, incompatibilidad o conflicto de intereses, conforme con la legislación vigente.

Las iniciativas que deban subsanar información contarán con un plazo de tres (3) días calendario, de acuerdo con lo indicado en el cronograma de la convocatoria, para realizar los ajustes correspondientes.

Una vez cumplido el plazo de subsanación, se publicará en la página web de la Secretaría Distrital del Hábitat el Listado definitivo de iniciativas habilitadas e inhabilitadas. Las iniciativas habilitadas continuarán a la etapa del Laboratorio de Innovación Social del Hábitat.

El proponente que requiera realizar una aclaración podrá enviar sus observaciones al correo electrónico lishabitat@habitatbogota.gov.co

Fase 2. Laboratorio de Innovación Social

Hasta 50 postulaciones preseleccionadas, según el orden de llegada de las inscripciones completas y validadas, participarán en el Laboratorio de Innovación Social del Hábitat (LIS), un espacio pedagógico y práctico orientado a la co-creación de soluciones innovadoras y viables para los territorios.

El proceso se desarrollará en dos (2) sesiones presenciales, cada una con una duración máxima de cinco (5) horas, en las que se abordarán las siguientes etapas:

  • Análisis de la problemática y diagnóstico del territorio: identificación de actores clave, dinámicas comunitarias y retos del espacio público; socialización de la iniciativa LIS-Hábitat e introducción al concepto de espacio público.
  • Metodologías de innovación: aplicación de ejercicios prácticos para la generación y validación de ideas; entrega de la metodología de trabajo que guiará el proceso en cada territorio.
  • Diseño de la solución: construcción colaborativa de propuestas que integren componentes sociales, técnicos y ambientales, orientadas a la sostenibilidad y la participación comunitaria.
  • Prototipo y presupuesto: representación preliminar del diseño de la intervención, estimación de costos, definición de recursos y elaboración de un cronograma inicial.

La participación en el Laboratorio de Innovación Social del Hábitat constituye un requisito habilitante para avanzar a la fase de evaluación. Cada equipo deberá garantizar la asistencia mínima a las dos (2) sesiones, con permanencia completa en cada una de ellas.

Fase 3. Presentación y evaluación de proyectos

Las soluciones co-creadas en el Laboratorio de Innovación Social del Hábitat serán presentadas ante el Comité Evaluador designado por la Secretaría Distrital del Hábitat, encargado de valorar cada propuesta según los criterios establecidos en esta convocatoria: pertinencia, viabilidad técnica y social, sostenibilidad, innovación y alcance comunitario.

A partir de esta evaluación se seleccionarán ocho (8) iniciativas ganadoras, que serán ejecutadas por la Secretaría Distrital del Hábitat en los territorios, conforme a los diseños, lineamientos y objetivos construidos durante el proceso. Durante la ejecución podrán realizarse ajustes sociales, técnicos o ambientales, los cuales serán definidos y socializados junto con las comunidades participantes.

Esta fase marca el cierre del proceso de selección y da paso a la implementación de los proyectos, bajo la responsabilidad de la Secretaría Distrital del Hábitat, que garantizará su correcta ejecución y el acompañamiento permanente a las comunidades.

Los grupos y comunidades participantes tendrán un rol activo durante la ejecución, aportando al Plan de Gestión Social, validando avances, participando en la toma de decisiones y asumiendo la corresponsabilidad en el cuidado y sostenibilidad del espacio público intervenido. De esta forma, se asegura que la ejecución mantenga el enfoque de construcción colectiva, respete el diseño co-creado en el Laboratorio de Innovación Social del Hábitat y fortalezca el tejido comunitario.

La fase de ejecución tendrá una duración mínima de un (1) mes y máxima de dos (2) meses, tiempo durante el cual se desarrollarán las actividades del plan de trabajo y se consolidarán los compromisos comunitarios de sostenibilidad.

Nota: durante todo el proceso se respetarán los derechos de autor de las iniciativas, reconociendo públicamente que se trata de proyectos presentados por las comunidades.

La convocatoria se generará con el siguiente cronograma:

Actividad

Fecha

Etapa 1: Lanzamiento de la convocatoria

 

Apertura de la convocatoria y publicación de términos de referencia

14 de octubre de 2025

Cierre de la convocatoria y plazo máximo para presentar propuestas

07 de noviembre de 2025

Etapa 2: Verificación de requisitos mínimos

 

Publicación de listado de iniciativas habilitadas, por subsanar o inhabilitadas

11 de noviembre de 2025

Subsanación de documentación

12 al 14 de noviembre de 2025

Publicación definitiva de propuestas habilitadas para Etapa 3 – Laboratorio de innovación social del hábitat

18 de noviembre de 2025

Etapa 3: Laboratorio de innovación social del hábitat (2 sesiones)

 

Desarrollo de sesiones propuestas habilitadas

19 de noviembre de 2025 al 21 de enero de 2026

Etapa 4 – Evaluación técnica de propuestas

 

Recepción de iniciativas innovadoras (resultado del proceso formativo)

Hasta el 23 de enero de 2026

Publicación de listado de iniciativas habilitadas e inhabilitadas 29 de enero de 2026
Subsanación de documentación 29 de enero al 2 de febrero de 2026

Publicación definitiva de propuestas seleccionadas para ejecución

23 de febrero de 2026

 
Revitaliza tu barrio: Una estrategia para transformar las familias en Bogotá
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Resumen Ejecutivo

Bogotá en el panorama global: retos y vulnerabilidades

En un mundo donde la urbanización crece aceleradamente y las ciudades concentran la mayoría de la población, es fundamental imaginar ciudades donde la vida no solo sucede, sino que florece para todos sus habitantes. Ciudades que, en lugar de ser un simple escenario, se erijan como un verdadero proyecto colectivo donde cada decisión priorice el desarrollo humano, la equidad y la sostenibilidad, impulsando una gobernanza inclusiva y resiliente. Al preguntar para qué y para quién construimos ciudades, la respuesta fundamental sigue siendo: para la gente.

Es en las ciudades donde convivimos y nos relacionamos, donde se entrelazan los retos más urgentes de nuestro tiempo. Más de 2.800 millones de personas en el mundo carecen de una vivienda digna, incluyendo a los 1.100 millones que habitan en asentamientos informales, mientras que 1.200 millones enfrentan amenazas climáticas que pueden transformar radicalmente sus vidas. A estas dificultades se suman la falta de acceso a agua segura, saneamiento adecuado y condiciones básicas de higiene para millones, junto a la limitada cobertura del transporte público, que solo llega a la mitad de la población urbana y la persistente escasez de espacios públicos en nuestras ciudades. La pobreza extrema y el desplazamiento desafían aún más la resiliencia de nuestras comunidades. Sin embargo, en medio de estas cifras que cuentan historias de dificultad, las ciudades emergen como espacios de esperanza y oportunidad, capaces de transformar estas realidades y ser el motor que cuide, incluya y potencie la vida de quienes las llaman hogar.

Enfrentar estos desafios exige una visión integral del habitat que reconozca la complejidad y la interdependencia de las vulnerabilidades urbanas. Más que sumar soluciones aisladas, se requiere la articulación coordinada de políticas de vivienda, mejoramiento barrial, adaptación climática, infraestructura y revitalización del espacio público. Este abordaje sistémico resulta esencial para transformar las condiciones de vida urbana y fortalecer la función de las ciudades como hubs regionales -centros estratégicos que facilitan la coordinación y el diseño de políticas coherentes frente a retos comunes—, impulsando así un desarrollo urbano más sostenible, inclusivo y capaz de ofrecer un futuro mejor para todos.

Bogotá, consciente de los desafíos que trae consigo el crecimiento urbano acelerado, ha diseñado estrategias audaces para enfrentar este fenómeno de manera integral. La revitalización urbana emerge como una herramienta necesaria para cerrar las brechas de acceso a la ciudad, equilibrar las oportunidades y corregir los desequilibrios sociales, económicos y ambientales que afectan a quienes habitan en ellas. Este proceso apunta a mejorar las condiciones de hábitat reduciendo vulnerabilidades, asegurando la cobertura y eficiencia de los servicios públicos domiciliarios, y proporcionando espacios públicos e infraestructura social de alta calidad. Todo ello en entornos seguros, inclusivos y próximos a las comunidades, con un objetivo central: garantizar el acceso a una vivienda digna, piedra angular para construir ciudades más justas y sostenibles.

Bajo este marco, la Nota Técnica presenta la Estrategia de Revitalización como una innovadora vía de gestión urbana, complementaria al marco normativo vigente, que busca elevar la calidad de vida de las personas mediante intervenciones integrales en el 24% del suelo urbano de Bogotá. En las Secciones 2 y 3 se contextualizan los desafíos globales que enfrenta la ciudad, como la crisis climática, la demanda creciente de vivienda y servicios, la superación de la pobreza y la acelerada urbanización. La Sección 4 se enfoca en los patrones de desinversión territorial y destaca la importancia de adoptar enfoques alternativos como la revitalización urbana, concebida bajo el concepto de "adicionalidad", que promueve la suma coordinada de recursos multisectoriales para generar mayores beneficios que las estrategias convencionales. La identificación de los Polígonos de Revitalización se expone en la Sección 5, mientras que la Sección 6 detalla el modelo de gestión y gobernanza en tres fases esenciales: (i) configuración de política, (ii) estructuración de proyectos y (iii) implementación, así como las acciones conjuntas para habilitar nuevo suelo y aprovechar el potencial de zonas urbanas consolidadas. La Sección 7 presenta la Estrategia "Revitaliza Tu Barrio" y otras acciones como "Territorios mágicos y la Sección 8 evidencia el impacto positivo de estas acciones en la calidad de vida de las personas, presentando el Índice de Revitalización Urbana (IRU), resultado de la implementación de la Estrategia "Revitaliza tu Barrio" y el caso San Cristóbal como laboratorio urbano de transformación social. Finalmente, el documento concluye con recomendaciones y próximos pasos para continuar impulsando esta gestión integral.

Bogotá en el contexto global: Perspectivas sobre vulnerabilidades y urbanización

El mundo enfrenta una "policrisis" caracterizada por desafíos interconectados en un contexto de bajo crecimiento, alta incertidumbre y fragilidad sistémica. La crisis climática, la exclusión social, la reciente pandemia de COVID-19 y la persistencia de la pobreza constituyen algunos de los retos más urgentes que enfrentamos como sociedad, exigiendo respuestas cada vez más audaces y coordinadas. En este escenario, y ante factores como la presión migratoria, la creciente demanda habitacional y la insuficiente provisión de bienes, servicios e infraestructura básica, la urbanización adquiere un papel decisivo.

En América Latina, más del 81% de la población vive en ciudades, superando ampliamente el promedio mundial que alcanzará el 68% a 2050 (UN DESA, 2018). Los centros urbanos son el destino deseable donde las mayorías aspiran vivir. No son solo polos de atracción que "facilitan la colaboración, el intercambio de ideas y la innovación social, cultural y tecnológica" (Glaeser, 2011), sino que, en contextos como el Sur global, representan un extraordinario atajo hacia la movilidad social. No hay que olvidar que las personas migran del campo a las ciudades, no solo en busca de un techo, sino de oportunidades para ampliar sus capacidades, elegir y desarrollar el tipo de vida que consideran valioso.

Si bien las aglomeraciones ofrecen grandes beneficios, también conllevan externalidades negativas: congestión, contaminación, deterioro ambiental y especulación del suelo, entre otras. El desafío es claro: ¿cómo mitigar estos efectos y potenciar los beneficios de la vida urbana? Las ciudades no solo son parte del problema, sino también fuente natural de soluciones (ONU-Hábitat, 2017), pues son vehículos efectivos para alcanzar el bienestar y el desarrollo. Para avanzar hacia una sociedad más próspera y equitativa, se requiere establecer un nuevo contrato social que fomente la construcción colectiva de entornos justos, inclusivos y resilientes, capaces de responder a los desafíos actuales, pero además a los futuros, adaptándonos con el entorno natural y el hábitat de otras especies.

Antecedentes de Bogotá: sobre el crecimiento y la importancia de un nuevo paradigma 

Al igual que Buenos Aires, São Paulo o Ciudad de México, Bogotá experimentó un vertiginoso crecimiento en la segunda mitad del siglo XX: pasó de 1,6 millones de habitantes en los años 60 a más de 4,9 millones a principios de los 90 (DANE, 2005). Este proceso generó una fuerte presión social, económica y ambiental, visible en la llamada "crisis urbana latinoamericana" de los años 80. Con la Constitución de 1991, Colombia fortaleció la gestión urbana al promover el ordenamiento territorial y la función social y ecológica de la propiedad. En este marco, Bogotá adoptó en el 2000 su primer Plan de Ordenamiento Territorial (POT), en conjunto con instrumentos de financiamiento urbano y gestión de inmuebles para su implementación conforme a la Ley 388 de 1997, y lo actualizó recientemente con el Decreto Distrital 555 de 2021 "Bogotá Reverdece 2022-2035".

Durante la última década, la ciudad ha mantenido un ritmo de ocupación de suelo menor al promedio latinoamericano -10% frente a 13%-. Pese a avances en mecanismos innovadores de planeación y gestión, la expansión de la huella urbana ha transformado zonas agrícolas y de reserva en suelo urbanizado, desbordando la periferia. En la actualidad, la ciudad-región de Bogotá alberga cerca de 11 millones de habitantes, el 22% de la población nacional. Además, genera una cuarta parte del PIB del país, consolidándose como el principal motor económico nacional y haciendo indispensable una gestión territorial estratégica y prioritaria. Sin embargo, la capital enfrenta un nuevo escenario demográfico: la población comienza a disminuir por la combinación de mayor esperanza de vida, bajas tasas de fecundidad y migración hacia municipios cercanos. Estos cambios suponen replantear el paradigma de crecimiento urbano y diseñar respuestas acordes a los desafíos de sostenibilidad, equidad y competitividad.

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Vista de borde Bogotá, 2025

El modelo expansivo de ciudad ha generado altos costos de transporte, pérdida de productividad, exclusión socioespacial, deterioro ambiental y déficit en servicios básicos y espacio público. La aproximación de la "contención" del crecimiento de Bogotá y otras urbes ha conllevado a desequilibrios territoriales y limitaciones en su desarrollo. Esta realidad se refleja en tres dimensiones: (i) la ciudad planificada resultado de operaciones inmobiliarias formales, (ii) la ciudad informal de los bordes, donde la demanda de suelo supera la oferta, y (ii) la ciudad huérfana, zonas donde el operador urbano difícilmente llega.

A este crecimiento, Bogotá ha respondido dinámicamente a través de dos vías planificadas y bien gestionadas:

  • Instrumentos de planificación y gestión intermedia: gestionadas por operadores urbano-públicos y privados, se apoyan en instrumentos de planeación, gestión y financiación como Planes Parciales (PP) para la expansión, renovación y consolidación de grandes sectores, Actuaciones Estratégicas (AE) cuyo fin es detonar procesos de transformación en piezas urbanas clave, y Proyectos de Renovación Urbana para la Movilidad Sostenible (PRUMS) que aprovechan la infraestructura de transporte masivo. El POT vigente proyecta renovar 7.000 hectáreas en 20 años. Sin embargo, entre 2004 y 2021 apenas se intervinieron 16 de las 3.300 hectáreas (Renobo, 2024), evidenciando obstáculos estructurales, como demoras en los procesos, dificultades de concertación entre actores e incertidumbre normativa.
  • Del Mejoramiento Integral de viviendas y barrios a los PIMI: Bajo el liderazgo de la SDHT y la CVP, se busca cerrar brechas en barrios de origen informal transformándolos en espacios inclusivos y dignos, mediante la legalización, la dotación de servicios e infraestructura, y la mejora habitacional y ambiental. El nuevo POT establece 7.445 hectáreas para este fin, 191 hectáreas susceptibles de legalización y la meta de intervenir el 100% de barrios deficitarios por debajo del promedio de la ciudad. No obstante, los procesos de ocupación ilegal o informal crecieron 34,5% entre 2015 y 2024, pasando de 19.640 a 29.965 predios, lo que plantea enormes retos para la gestión.

La revitalización como vía complementaria de la gestión urbana tiene el potencial de impulsar grandes transformaciones y proyectos, al tiempo, favorece la contención y aumenta la oferta de vivienda en las zonas centrales. En general, existe consenso en que los programas de revitalización urbana se traducen en precios más altos de la tierra y la propiedad, reducciones en las tasas de criminalidad, aumento en el número de ventas, permisos de construcción, y mejoras en el perfil educativo de los residentes en áreas intervenidas (De la Roca et al., 2017). La revitalización no solo transforma áreas centrales deterioradas y/o abandonadas, sino que también aprovecha áreas de oportunidad servidas por sistemas de transporte masivo, en clave con el desarrollo urbano orientado al transporte (DUOT). Experiencias de procesos de revitalización en zonas centrales vinculados principalmente a corredores de transporte® han evidenciado el impacto positivo en precios de suelo y la propiedad (Ibid.). El objetivo es convertir las zonas aferentes a los planes parciales relacionados con los sistemas de transporte en zonas que sean motores de inclusión, equidad y sostenibilidad, optimizando la infraestructura existente y reduciendo la presión sobre la estructura ecológica.

Bogotá cuenta con una institucionalidad robusta y herramientas técnicas avanzadas para proyectos de gran escala y mejoramiento barrial. El desafío es articular una visión compartida para la ciudad ya existente, desde la escala barrial hasta la metropolitana, que supere la dicotomía entre "contención y la expansión". La apuesta es una gestión urbana integral que suma la revitalización a los modelos de gestión ya maduros en Bogotá, donde la regeneración de lo existente y la adicionalidad de esfuerzos públicos, privados y comunitarios constituyan el eje de un hábitat más equitativo, sostenible y resiliente. Los esfuerzos en esta nueva vía se centran en mejorar las zonas centrales de la ciudad —reduciendo las vulnerabilidades ambientales y climáti-cas, sociales y económicas, y del hábitat y la vivienda—, para que las personas se desarrollen plenamente.

Comunidades Energéticas
Comunidades Energeticas

ANTECEDENTES

El Gobierno Nacional busca avanzar en procesos que promuevan una gobernanza energética más amplia, en donde se mitiguen algunos de los problemas actuales del sistema energético como precios elevados de las tarifas en algunas regiones y falta de conexión de comunidades donde el mercado no ha llevado sus redes. En ese sentido, se ha avanzado en el desarrollo de normatividad y regulación asociadas a las denominadas Comunidades Energéticas.

El marco legal que regula las comunidades energéticas en Colombia se ha consolidado a través de diversas leyes, decretos y regulaciones que promueven la participación ciudadana, el uso de energías renovables, la autogeneración y la generación distribuida, permitiendo que las comunidades participen activamente en la gestión energética.

Con base en este marco normativo nacional, la Administración Distrital viene desarrollando una iniciativa para fomentar proyectos de generación energética basados en Fuentes No Convencionales de Energía Renovable (FNCER) con beneficios directos en comunidades y hogares con déficits económicos y energéticos, sirviendo como escenarios para el desarrollo de proyectos energéticos orientados hacia la sostenibilidad y la integración comunitaria a partir de la denominada autogeneración colectiva.

DEFINICIONES BÁSICAS

Comunidad Energética (CE): Comunidad organizada que surge en virtud de un acuerdo entre personas naturales y/o jurídicas de derecho público o privado que cooperan entre sí a través de un contrato o convenio asociativo para desarrollar las siguientes actividades: generación, comercialización y uso eficiente de la energía a través del uso de Fuentes No Convencionales de Energía Renovables (FNCER), combustibles renovables y recursos energéticos distribuidos (Resolución CREG 101 072 de 2025).

Autogeneración Colectiva (AGRC): Actividad realizada por la comunidad energética que produce energía, principalmente, para atender su propia demanda de energía (Resolución CREG 101 072 de 2025).

Autogenerador colectivo (AC): Usuarios o potenciales usuarios de servicios energéticos que constituyen una comunidad energética para desarrollar la actividad de autogeneración colectiva (MinMinas - Decreto 2236 de 2023)

Fuentes No Convencionales de Energía Renovable FNCER: Recursos de energía renovable disponibles a nivel mundial que son ambientalmente sostenibles, pero que en el país no son empleados o utilizados de manera marginal y no se comercializan ampliamente. Son consideran como FNCER la biomasa, los pequeños aprovechamientos hidroeléctricos, la energía eólica, la geotérmica, la solar y los mares. (Ley 1715 de 2014). Además, se adiciona como FNCER el Hidrógeno verde (Ley 2099 de 2021).

Consumo de Subsistencia: Cantidad mínima de electricidad utilizada en un mes por un usuario típico para satisfacer las necesidades básicas que solamente puedan ser cubiertas mediante esta forma de energía final. Se establece el Consumo de Subsistencia en 173 kWh-mes para alturas inferiores a 1.000 metros sobre el nivel del mar, y en 130 kWh-mes para alturas iguales o superiores a 1.000 metros sobre el nivel del mar (Resolución UPME 355 de 2004).

SIGLAS

  • UPME: Unidad de Planeación Minero-Energética
  • CREG: Comisión de Regulación de Energía y Gas
  • MME: Ministerio de Minas y Energía
  • SDP: Secretaría Distrital de Planeación
  • SDH: Secretaría Distrital de Hacienda
  • SDHT: Secretaría Distrital del Hábitat
  • CONFIS: Consejo Superior de Política Fiscal
  • GEB: Grupo Energía Bogotá
  • IDRD: Instituto Distrital de Recreación y Deporte
  • CEFE: Centros de Formación y Experiencia (en este caso Tunal y San Cristóbal)
  • MOMOI: Manual Operativo de Obras por Impuestos
  • TRTD: Títulos para la Renovación del Territorio Distrital.

EL PROYECTO DE COMUNIDADES ENERGÉTICAS EN EL DISTRITO

OBJETIVO DEL PROYECTO

Desarrollar proyectos de generación solar fotovoltaica desde los Centros Felicidad Tunal y San Cristóbal para beneficiar hogares en condición de pobreza, conformando las primeras comunidades energéticas de la ciudad.

ENTIDADES Y ROLES

Entidad

Rol

Secretaría Distrital del Hábitat

Avala el proyecto, supervisa ejecución, emite certificado de cumplimiento y define comunidades beneficiarias.

Grupo de Energía de Bogotá

Formula, financia y ejecuta los proyectos, garantizando calidad y cumplimiento.

Instituto Distrital de Recreación y Deporte 

Dispone espacios físicos (CEFE) y asume operación y mantenimiento de los sistemas fotovoltaicos.

Secretaría Distrital de Planeación

Define líneas de inversión y gestiona el Banco de Proyectos. 

Secretaría Distrital de Hacienda

Otorga viabilidad financiera al proyecto y gestiona la solicitud de recursos ante el CONFIS Distrital.

SELECCIÓN DE INFRAESTRUCTURA PARA LA IMPLEMENTACIÓN DEL SISTEMA

  • Análisis de las variables económicas, sociales, financieras, técnicas y legales de la iniciativa
  • Evaluación de opciones de entidades públicas por parte del SDHT y GEB.

Selección del IDRD para implementación de los proyectos en los CEFE Tunal y CEFE San Cristóbal, por su idoneidad técnica, capacidad estructural y ubicación en zonas con población vulnerable (estratos 1 y 2).

DISEÑO DEL PROYECTO

  • Prefactibilidad y factibilidad técnica del sistema de generación de energía solar (estudios previos)
  • Cálculos de generación del sistema y potencial para autoconsumo y trasferencia de energía a beneficiarios.
  • Estructuración de Mecanismo de financiación del proyecto (obras por impuestos).

SELECCIÓN DE BENEFICIARIOS E IMPLEMENTACIÓN DE PROYECTO

  • Determinar el tipo de población beneficiaria. Hogares SISBEN A y B.
  • Barrios priorizados por la SDHT y que se encuentran relativamente cerca a los CEFES
  • Estructuración de convocatoria pública para la inscripción de aspirantes.
  • Presentación del proyecto a las comunidades de los territorios definidos para la entrega del beneficio.
  • Conformación de comunidades energéticas de acuerdo con las Resoluciones CREG  174 de 2021 y CREG 101 072 de 2025.

BENEFICIOS Y VENTAJAS

Capacidad instalada: 1 MWp por CEFE

Generación de energía: 1.03 Gwh/ año por cada CEFE.

Beneficios Ambientales: Ahorro de 211.3 toneladas de CO2/año, Equivalente a sembrar 10.550 árboles al año

Ahorro de energía por CEFE (10% Generación): $5.622.083 mes, $67.465.000 año

Número de beneficiados: 2.000 cuentas contrato

Beneficio por Cuenta Contrato: Equivalente al 60% del Consumo de Subsistencia en Bogotá 78 kwh/mes

Beneficio por Cuenta Contrato: Ahorro aprox. por cuenta contrato $23.257 mes = $279.084 año

ESQUEMA DE FINANCIACIÓN

El 6 de febrero de 2025, Bogotá D.C. implementó la estrategia de financiación de proyectos mediante el Mecanismo de Obras por Impuestos, regulado por el Decreto Distrital 054 de 2025 y operado a través del Manual Operativo de Obras por Impuestos (MOMOI).

Este mecanismo permite a personas naturales y jurídicas, utilizar recursos para la financiación de proyectos públicos aprobados por la Administración Distrital, ya sea ejecutando directamente las obras mediante convenios o aportando estos recursos a fondos fiduciarios, a cambio de recibir Títulos para la Renovación del Territorio Distrital (TRTD) negociables por dos años los que pueden ser utilizados por los interesados para pagar obligaciones tributarias.

 

De los desafíos a las oportunidades: un cambio de paradigma

Las ciudades son el punto de convergencia de los retos ambientales, sociales y económicos más importantes a nivel global. La variabilidad climática amenaza los ecosistemas y recursos hídricos, mientras que factores como la desaceleración económica, la inflación y el alza en tasas de interés, tiende a impactar la oferta de empleo y la capacidad de ingreso de los hogares, ampliando la brecha entre las necesidades de la población y la capacidad de respuesta de la ciudad. En este marco, destacan tres grandes retos, urgentes para la ciudad de Bogotá:

  • Resiliencia frente a la crisis climática: Bogotá es la segunda ciudad más vulnerable al cambio climático en Colombia, con más de 3,5 millones de personas en zonas de amenaza por movimientos en masa (Observatorio Ambiental de Bogotá, 2024). En los últimos años, la intensificación de lluvias extre-mas, inundaciones, incendios y deslizamientos se ha intensifi-cado, afectando especialmente a los asentamientos de origen informal en zonas de riesgo —cerca del 30% de la ciudad-. Según la SDHT, el 95% de las áreas monitoreadas presentan condiciones de riesgo no mitigable. Abordar integralmente estos desafíos es indispensable: de acuerdo con estimaciones del Banco Mundial (2023), los impactos derivados de fenómenos climáticos podrían traducirse en una reducción de hasta 2,5% del PIB nacional hacia 2050, afectando de forma desproporcionada a los sectores más vulnerables y profundizando brechas de pobreza.
    La respuesta hacia un hábitat más resiliente y sostenible debe ser integral y multisectorial. El POT de Bogotá ha fijado la ambiciosa meta de reverdecer y renaturalizar cerca de 172 hectáreas de espacios para peatones -estrategias adoptadas por la ciudad—. Asimismo, el "Plan de Renaturalización Urbana 2024-2027" contempla generar nuevo espacio público, integrar coberturas vegetales, reconvertir áreas endurecidas en zonas más permeables, mediante intervenciones que adaptan la ciudad al ciclo hidrológico, infiltrando, reteniendo y reutilizando el agua lluvia con infraestructuras sostenibles de soporte y hábitat para la biodiversidad. La ciudad, en coordinación con distintas entidades no solo ha logrado implementar 22 Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS) entre 2021 y 2024, con capacidad de 943m3 de biorretención, sino que a 2027 espera entregar 40 sistemas adicionales. En el mediano y largo plazo, la Secretaría del Hábitat, le apuesta a 21 mega SUDS con una capacidad estimada de 2.500 m3 cada uno, y donde el monto para los primeros cinco proyectos piloto asciende a $20 mil millones COP (aproximadamente $5 millones USD). Adicionalmente, los Polígonos de Revitalización (PR) que albergan el 19% del total de cobertura arbórea localizada en suelo urbano, surgen como una oportunidad para reducir el efecto isla calor y acercar a la ciudad al estándar de la OMS -1 árbol por cada 3 habitantes—, y que hoy se ubica por la mitad.
  • Demanda de vivienda cualificada y escasez de suelo: con las estimaciones demográficas, que prevén un aumento del 12,6% en la formación de hogares en la próxima década, alcanzando los 3,5 millones de hogares. Actualmente más de 223 mil hogares enfrentan restricciones de acceso a vivienda adecuada, reflejando limitaciones en capacidad de pago y oferta disponible. El desafío no es solo cuantitativo, sino que requiere corregir ineficiencias distributivas mediante políticas que permitan el acceso de estratos bajos a zonas urbanas centrales, donde se concentran empleo y servicios clave, lo que plantea un desafío sin precedentes. Aunque el "Plan de Hábitat y Servicios Públicos (PHSP)" estima que Bogotá podría cubrir el 91% de la demanda, factores como la baja capacidad de ahorro de los hogares, preferencias de gasto, cambios en la composición demográfica —reducción del tamaño de los hogares de 3,5 miembros en 2005 a 2,4 para 2031-, y la escasez y especulación en precios del suelo condicionan tanto la oferta como la demanda, afectando particularmente a los segmentos más vulnerables.
    Excluyendo las grandes operaciones urbanas y zonas de interés cultural o equipamientos, desde la óptica de la revitalización urbana, existe el potencial para generar 33.800 unidades nuevas en 20 Polígonos de Revitalización (PR). Estos predios, gestionables mediante licenciamiento directo, permiten desarrollar vivienda y modernizar la infraestructura existente, aprovechando la proximidad a servicios públicos y equipamientos. La estrategia favorece tanto el acceso a nuevos con los programas tradicionales de subsidios como la permanencia, contribuyendo a reducir el déficit habitacional y respondiendo a las necesidades futuras de Bogotá, bajo criterios de equidad y uso eficiente del territorio.
  • Asimetrías sociales y económicas post COVID-19: tras la pandemia, el avance en la reducción de la pobreza retrocedió una década. El número de personas en pobreza aumentó en 1,1 millones, representando un alza del 221,7% (Dane, 2020). Este deterioro social tuvo efectos directos sobre la economía real, restringiendo la demanda y amplificando los impactos negativos en sectores clave. También redujo las ventas de vivienda y golpeó a 34 de las 68 actividades económicas locales, incluido el sector construcción -3,4% del PIB y 207.000 empleos—. A esto se sumó el aumento de la inflación y las tasas de interés, que dificultó el cierre financiero de nuevos proyectos y limitó la generación de empleo, profundizando las asimetrías territoriales y sociales, a lo que se suman problemas de salud pública, percepción de inseguridad e incluso la fragmentación del tejido comunitario.
    Bogotá enfrenta el desafío de redefinir la gestión de su ciudad consolidada a partir de un enfoque urbano integral que complemente los marcos vigentes. Este nuevo enfoque debe combinar: (i) la resiliencia ante impactos climáticos, (ii) la disminución del déficit habitacional y (iii) la reducción de brechas sociales y económicas, favoreciendo un equilibrio territorial que mejore el acceso equitativo a servicios urbanos de calidad, promueva la proximidad funcional y movilice recursos públicos y privados para potenciar el desarrollo y la cohesión territorial.
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Vista panorámica de Bogotá, 2025

Transformaciones Urbanas: ¿para qué y para quién?

La OCDE estima que en Colombia se requerirían al menos 11 generaciones para que los hogares más pobres alcancen ingresos medios, lo que evidencia profundas brechas estructurales. Pese a que existen factores como el lugar de nacimiento, la etnia, la raza, el sexo y el entorno familiar "que influyen en las oportunidades de las personas para acumular activos productivos, generar ingresos y dictan una trayectoria vital más allá de factores como el esfuerzo o la suerte" (Banco Mundial, 2023), existe evidencia robusta que respalda la hipótesis que las transformaciones urbanas pueden incidir en la calidad de vida de las personas y revertir patrones de inmovilidad social. La revitalización urbana entendida como un medio al servicio de las personas que permite nivelar la cancha de las oportunidades.

En Bogotá, la estrategia Revitaliza Tu Barrio se alinea con el Plan de Desarrollo Distrital orientado "al bienestar y la igualdad de las oportunidades" (2023), reconociendo que la pobreza implica privación de capacidades básicas y no sólo insuficiencia de ingresos (Sen, 2000). Así las cosas, y dado que son fines esenciales del Estado de propiciar escenarios y crear condiciones para las personas prosperen y se desarrollen, a través de la Secretaría del Hábitat, se adelantan políticas integrales que impulsan la inclusión y reducción de brechas territoriales, favoreciendo un hábitat digno y resiliente desde el aprovechamiento del activo de la ciudad existente como factor esencial de cambio. Así, la revitalización urbana se plantea como un mecanismo de gestión técnica capaz de abordar desafíos estructurales, promover justicia socioespacial y avanzar hacia una ciudad sostenible y equitativa.

¿EN QUÉ CONSISTE LA REVITALIZACIÓN?

Bogotá requiere, además de las grandes operaciones urbanas y el mejoramiento integral de barrios, incorporar un modelo de gestión complementario: la revitalización urbana. A diferencia de la renovación, que busca modernizar aspectos físicos y aumentar la funcionalidad de las áreas intervenidas sustituyendo atributos existentes (Álvarez & Camerín, 2019), la revitalización implica un proceso de "renacimiento o resurgimiento en las condiciones y el carácter de un lugar afectado por la decadencia" (Grodach & Ehrenfeucht, 2016). Su enfoque se caracteriza por contar con tres atributos:

  • Multisectorial, porque integra acciones coordinadas entre distintos sectores-social, económico, ambiental, institucional- para abordar problemas complejos, optimizar recursos y lograr resultados sostenibles, equitativos e inclusivos. Además, articula la mejora física a través de las "pequeñas obras" priorizadas en los Planes de Desarrollo con acciones de transformación social, el fortalecimiento comunitario, el impulso a la economía local, además de que promueve la permanencia de los residentes.
  • Multiescalar, porque utiliza la proximidad con las "grandes obras" y los "grandes proyectos" para intervenir las manzanas que no tienen operador definido-Manzanas Huérfanas— a través de las "pequeñas obras" priorizadas por los distintos sectores de gobierno adicionando, a partir de los análisis espaciales, para adicionar valor (vía programas y proyectos) y capturar las externalidades positivas de la sumatoria de obras y mitigar las externalidades negativas de las mismas.
  • Progresivo, porque a través de una matriz de toma de decisiones (social, económica, adaptativa, socio ecológica, de hábitat y vivienda) puede proponer intervenciones adicionales que permitan crecer la densidad de las zonas a partir de la mejora puntual en las variables - la que resulte más costo beneficioso - consolidando un proyecto estratégico de ciudad a largo plazo.

Aunque en los países desarrollados, la desindustrialización y la pérdida de la población suelen explicar la necesidad de la revitalización, en el contexto latinoamericano, la obsolescencia urbana y el espacio urbano, y el desborde de la informalidad son factores determinantes. La demanda de revitalización surge cuando áreas urbanas pierden funcionalidad y atractivo para la comunidad, requiriendo intervenciones para restaurar valor de lo público, fortalecer la resiliencia y la vitalidad local. En este marco, la articulación entre intervenciones físicas, programas sociales y esquemas de vivienda subsidiada como "Mi Casa en Bogotá" que busca brindar soluciones habitacionales para más de 75.000, -", la asignación de 75.000 soluciones habitacionales representa un aumento del 59% respecto al período de administración 2020-2023 y del 147% respecto al período de administración 2016-2019-, consolida la revitalización como una estrategia para asegurar el derecho a la ciudad (Lefebvre, 1968).

El éxito de los procesos de revitalización urbana depende, en mayor o menor medida, de su capacidad de gestión pública eficiente, liderazgo institucional y coordinación intersectorial entre Estado, sector privado y sociedad civil en todos los niveles de gobierno para alcanzar consensos (VASAB Secretariat, 2016). La gobernanza intersectorial facilita la convergencia de agendas, la concurrencia y optimización de recursos, logrando la coherencia y sostenibilidad de las intervenciones en el mediano y largo plazo. Es a través de la articulación efectiva de distintos actores que se hace posible alcanzar soluciones urbanas viables y ajustadas a las demandas reales de la ciudadanía.

El nuevo enfoque de la política de revitalización debe trascender el enfoque de iniciativas "basadas en el lugar" y adoptar una perspectiva que sitúe a las personas en el núcleo de cada proceso. Esto se traduce en la incorporación factores socioculturales y el capital humano teniendo en cuenta las aspiraciones, capacidades y vínculos comunitarios (Grodach & Ehrenfeucht, 2016, p13). Bajo este lente se facilita el fortalecimiento del capital humano, se amplian oportunidades de formación y empleo, y se potencia el tejido social, condición necesaria para generar entornos urbanos vitales y cohesionados.

SOBRE LA NECESIDAD DE UN ENFOQUE DE "ADICIONALIDAD" Y SU RELACIÓN CON LA DESIGUALDAD TERRITORIAL

La revitalización urbana permite un análisis clave sobre la ciudad latinoamericana -supuestamente consolidada-, aborda la inversión sectorial priorizada, analiza la desinversión territorial, y facilita una mejor comprensión de los patrones de desigualdad en la ciudad existente. Una de las cuestiones centrales de la revitalización es ¿Por qué se priorizan grandes inversiones en unos lugares antes que, en otros, y cómo impacta esto de forma diferenciada a las comunidades? Esta es una de las cuestiones centrales que da lugar a la revitalización en Bogotá. Esta nueva narrativa rescata la acción local desde una perspectiva amplia, donde el principio de "adicionalidad" cobra un altísimo valor. Se refiere a la condición de sumar recursos, capacidades e innovación de actores institucionales, privados y comunitarios permitiendo que las intervenciones generen beneficios superiores a los que ocurrirían bajo condiciones convencionales (BID, 2025).

Gráfica 1. Diagrama sobre el concepto de adicionalidad

Grafico 1

SDHT & BID, 2025

 

El enfoque de "adicionalidad" es relevante especialmente en el Sur global donde predomina la escasez de recursos. Antes que promover nuevas inversiones desde cero, la adicionalidad se basa en la coordinación estratégica para que los recursos y los planes de acción ya existentes que lidera cada sector-Hábitat, Cultura, Movilidad, Ambiente, etc.- no se ejecuten de manera aislada, sino que se complementen y refuercen mutuamente. Pero ¿Cómo se manifiesta la adicionalidad? Se refleja en la cooperación entre instituciones, la apropiación comunitaria, la inclusión de actores excluidos y/o en la combinación de instrumentos normativos, financieros y de gestión social que permiten resultados integrales (BID, 2025).

Este nuevo enfoque permite superar las limitaciones de equidad y eficiencia, asegurando beneficios sociales, económicos y ambientales que transforman sustantivamente la estructura y el desarrollo urbano, y responden mejor a las demandas diferenciadas en cada territorio.

A continuación, se señalan algunas características principales de la "adicionalidad":

Grafico 2

En resumen, la revitalización urbana en Bogotá ha evolucionado de una intención teórica a una estrategia multisectorial, multiescalar y progresiva, liderada por la Secretaría Distrital del Hábitat. Frente a los retos de fragmentación, deterioro y desigualdad, la ciudad ha implementado una gestión integral que articula análisis  técnico, participación ciudadana y enfoque territorial. Los esfuerzos públicos y privados se orientan a intervenir zonas consolidadas mediante inversiones en infraestructura y actividades sociales y económicas, elevando significativamente la calidad de vida y transformando entornos estratégicos.

¿Dónde se localiza y como se priorizan las transformaciones urbanas?

La ciudad no se define por la suma de viviendas, sino por la suma de oportunidades que logra concentrar y poner al alcance de sus habitantes. Históricamente el déficit habitacional ha sido el indicador dominante para orientar políticas y recursos en materia de hábitat. La limitación de este enfoque sectorial es que no responde a las múltiples demandas que acompañan la vivienda. Es necesario considerar nuevas formas de medición, por ejemplo, señala Aravena, el "déficit de la ciudad" (Fundación Polística, 2024), entendido como la falta de acceso equitativo a bienes y servicios cotidianos —parques, escuelas, hospitales, aceras, plazas y espacios de encuentro-.

La estrategia de "Revitalización Urbana" (RU) es una herramienta poderosa de redistribución y equidad, que exige metodologías de focalización precisas para reducir las desigualdades, optimizar el gasto público y maximizar el impacto de las transformaciones urbanas en la calidad de vida. Dentro de esta lógica, garantizar acceso a vivienda digna y bien localizada, a través de los programas de "Mi Casa en Bogotá", constituye un elemento sustantivo para asegurar que las transformaciones se traduzcan en inclusión social y permanencia de los hogares en los territorios intervenidos.

PRIORIZANDO LOS POLÍGONOS DE REVITALIZACIÓN (PR)

Desde un enfoque técnico, territorial y estratégico, la Secretaría del Hábitat, y posteriormente, en conjunto con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), lideró la identificación de los Polígonos de Revitalización (PR). Preliminarmente se delimitaron 20 polígonos potenciales con base en criterios como déficit habitacional, precariedad en servicios, deterioro urbano, vulnerabilidad ambiental y presencia de procesos urbanos en curso. Además, se priorizaron variables vinculadas al Desarrollo Urbano Orientado al Transporte (DUOT), aprovechando la cercanía a grandes proyectos de infraestructura como la primera línea del Metro de Bogotá, las troncales de Transmilenio y los cables aéreos, que constituyen una ventana de oportunidad para articular la revitalización con las inversiones en movilidad sostenible ya programadas.

Mapa 2. Priorización de los 20 Polígonos de Revitalización Urbana

Grafico 3

SHDT, 2024

Bajo la actual administración, se priorizaron 20 Polígonos de Revitalización (PR) equivalentes a 9.173 hectáreas —24% de suelo urbano de la ciudad— donde residen más de 1.5 millones de habitantes. Allí la revitalización urbana se orienta a integrar vivienda, espacio público, servicios urbanos y conectividad, potenciando centralidades accesibles y bien servidas por transporte masivo. Estos polígonos se convierten así en escenarios clave para reducir el “déficit de ciudad” y avanzar hacia un hábitat más inclusivo, resiliente y sostenible.

¿Cómo opera la Revitalización Urbana?: Estrategias y Modelo de Gestión

 

NUESTRO MODELO DE GESTIÓN

¿Por qué es importante un sistema de gobernanza para la inversión pública descentralizada?" Bogotá ha adoptado un nuevo modelo de gestión urbana basado en arreglos y consensos para impulsar nuevos procesos de revitalización urbana. Este enfoque busca superar los límites de la planificación convencional, que a menudo carece de herramientas para articular la visión de múltiples actores y coordinar inversiones públicas, privadas y comunitarias. La ausencia de esta articulación ha dado lugar a "la ciudad huérfana", rezagada en infraestructura y servicios, y amenazada por la desinversión, el deterioro y la inseguridad.

La estrategia de "Revitalización Urbana (RU)" propone un modelo integral y por fases, que articula dimensiones técnicas, sociales, financieras e institucionales bajo el principio de "adicionalidad". Busca generar beneficios sociales, ambientales y económicos superiores a los que producirían intervenciones fragmentadas. El propósito final es establecer una estructura institucional que permita implementar intervenciones integrales en áreas urbanas deficientes, barrios informales y zonas consolidadas, avanzando hacia una Bogotá más equitativa, resiliente y competitiva.

Dimensiones y componentes del Modelo de Revitalización

El Modelo de Revitalización Urbana opera bajo seis dimensiones determinantes: Social, Económica, Ambiental, Climática, Habitacional y de Hábitat, y contempla cinco componentes estructurales clave:

  • Mejoramiento integral de barrios.
  • Renovación urbana y operaciones estratégicas.
  • Planes parciales.
  • Gestión sobre manzanas huérfanas.
  • Licenciamiento directo predio a predio.

A estos cinco componentes se integran elementos transversales asociados a la Gestión y gobernanza comunitaria, la Sostenibilidad financiación, y la Participación comunitaria, gremial e institucional.

Fases operativas del modelo

El modelo de gestión se compone de tres hitos principales: (i) Configuración de la política, (ii) Estructuración del proyecto de inversión, e iii) Implementación; y busca una transformación territorial sostenible a través de un proceso de implementación por fases. Su marco metodológico garantiza la integralidad, adaptabilidad y toma de decisiones basadas en evidencia para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, y fortalecer la infraestructura pública con inversiones focalizadas. Con esta metodología, se logran inversiones públicas legítimas, eficientes y sostenibles a largo plazo, superando la fragmentación de intervenciones y optimizando los recursos. La metodología se desglosa en tres fases interconectadas, y diseñadas para guiar cualquier proceso de revitalización urbana de manera estructura y adaptable a las particularidades de cada territorio.

Gráfica 1. Fases del Modelo de gestión

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SDHT & BID, 2025

FASE I - Configuración de la política: La inclusión de la revitalización urbana en la agenda pública es esencial para priorizar proyectos en los instrumentos de planeación de ciudad.

  • Definir el marco normativo e institucional que respalde la revitalización.
  • El Plan de Desarrollo Distrital 2024-2027 "Bogotá Camina Segura" estableció programas concretos de revitalización, complementados con el Plan de vivienda "Mi Casa en Bogotá".
  • Se consolidó una línea base de brechas y vulnerabilidades de la ciudad para focalizar inversiones.
  • Se promovieron instrumentos de participación como las Alianzas Público-Privadas, que permiten ampliar la capacidad de inversión reduciendo presiones fiscales sobre el distrito (Reyes-Tagle et al., 2021).
  • Se fortaleció la gobernanza interinstitucional mediante mecanismos de coordinación que permiten consensos informados, priorización de acciones y mayor transparencia.

FASE Il - Estructuración del proyecto de inversión: La sostenibilidad de los proyectos de inversión pública exige un enfoque multidimensional que integre las dimensiones medioambiental, social y económica.

  • Traducir el diagnóstico en plan de inversiones multisectorial, articulando acciones, recursos y actores estratégicos.
  • Se emplea la "Caja de Herramientas de Revitalización", con soluciones adaptables que van desde intervenciones puntuales hasta estrategias estructurales de gran escala.
  • El análisis sistemático de datos asegura la selección de alternativas eficientes y de alto impacto (Astesiano Suárez-Alemán, 2020).
  • La coordinación interinstitucional, mediante mapeo de inversiones y mesas de trabajo, previene duplicidades y maximiza la eficiencia.
  • Se incorpora un modelo de gobernanza colaborativa, con espacios de co-creación y talleres multiactor que garantizan participación ciudadana y legitimidad social.

FASE III - Implementación: La inversión orientada a resultados constituye el pilar de la gestión pública contemporánea, al generar bienes y servicios que producen impactos tangibles y medibles en el bienestar ciudadano.

  • Ejecución articulada de las intervenciones con diálogo continuo con las comunidades, asegurando apropiación y legitimidad.
  • Seguimiento dinámico de indicadores de avance, con ajustes en tiempo real y aprendizaje institucional.
  • Evaluación ex post para comparar logros con objetivos iniciales, identificar mejoras y garantizar continuidad en la gestión y conservación de los espacios revitalizados (Llempén & Armendáriz, 2025).
  • Transparencia y rendición de cuentas como principios rectores.

El alcance del Modelo de Revitalización Urbana se concibe como un ciclo replicable y escalable, guiado por sistemas de indicadores que miden impactos socioeconómicos y territoriales de manera objetiva y transparente. Su alta adaptabilidad -basada en marcos flexibles y una sólida caja de herramientas- permite ajustarlo a las particularidades de cada territorio. El enfoque participativo sitúa a la comunidad como agente activo, fortaleciendo la cohesión social y la apropiación ciudadana de las transformaciones. En conjunto, este modelo redefine la gobernanza urbana en Bogotá, integrando mecanismos institucionales y financieros que trascienden coyunturas políticas, habilitan estrategias multisectoriales de largo plazo y consolidan la resiliencia económica y social de la ciudad. Su potencial de transferencia lo posiciona como referente para el diseño de políticas urbanas integrales en América Latina.

LA GESTIÓN DE SUELO COMO PILAR DE LA REVITALIZACIÓN URBANA

La ciudad de Bogotá enfrenta una paradoja estructural: mientras la demanda de vivienda se mantiene alta, el suelo habilitado para desarrollarla es cada vez más escaso. Esta escasez ha derivado en especulación de precios y en la expulsión de los hogares más vulnerables hacia periferias y municipios aledaños. El fenómeno limita el acceso a vivienda digna, incrementa los tiempos de desplazamiento y profundiza la segregación urbana.

Ante esta realidad, la Secretaría Distrital del Hábitat (SDHT) viene impulsando alternativas que combinan la habilitación de nuevo suelo con el aprovechamiento del potencial existente en zonas urbanas consolidadas. En los últimos años se han cerrado procesos de gestión de suelo por cerca de 120 hectáreas, al tiempo que se tiene como meta la habilitación 90 hectáreas adicionales hasta 2027, y exploración del reúso de edificaciones vacantes subutilizadas en la ciudad. La Revitalización Urbana se nutre de esta visión: intervenir espacios urbanos estratégicos, aprovechar su localización y generar condiciones para la permanencia de la población en entornos bien servidos, con infraestructura de movilidad, servicios y espacio público.

La Secretaría del Hábitat desempeña un papel fundamental en la gestión de suelo de Bogotá, concebido como el primer eslabón para materializar proyectos de vivienda y soportes urbanos en la ciudad. Su rol no se limita a habilitar predios: consiste en articular normativamente, técnica y financieramente los procesos que permiten que el suelo disponible se transforme en oportunidades de vivienda inclusiva y en condiciones urbanas de calidad. En este marco, se llevan a cabo funciones operativas esenciales -como la habilitación de predios, el acompañamiento a proyectos desde su formulación hasta la expedición de actos administrativos, y la coordinación interinstitucional—, pero siempre en el marco de una estrategia integral de la SDHT que orienta la política pública de hábitat.

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Fotografia: Caja de Vivienda Popular (CVP)

Programas de gestión de suelo: una caja de herramientas para la revitalización

La SDHT ha consolidado un conjunto de programas y mecanismos que funcionan como una caja de herramientas para responder a los retos de la revitalización. Entre ellos, destacan: (i) la identificación y análisis de Áreas o Predios de Oportunidad, que permiten identificar tanto predios públicos como privados con potencial para proyectos de VIS/VIP, espacio público o equipamientos; (ii) el acompañamiento a operadores urbanos y al sector privado en la implementación de instrumentos como Planes Parciales de Renovación Urbana y Actuaciones Estratégicas; y (ii) Declaratoria de Desarrollo, Construcción y Uso Prioritarios, que busca activar el suelo ocioso y combatir dinámicas especulativas. En la actualidad, la SDHT acompaña varios procesos de formulacióne implementación de instrumentos de planificación como Planes Parciales, de los PIMI-Hábitat y de la Actuación Estratégica Ciudadela Educativa y del Cuidado, ha identificado 420 hectáreas de 18 Con corto a lunio 2025 al manto de ECO suelo como áreas de oportunidad (AO) en Polígonos de Revitalización (PR), y trabaja en una Declaratoria de Desarrollo de suelo.

En este marco, cobra especial relevancia la gestión y administración del Fondo Compensatorio de la Obligación de Vivienda Social (FCO) que cuenta con un potencial de inversión que asciende a $214 mil millones COP18 (aproximadamente $55,2 millones USD). Este instrumento constituye un vehículo financiero que asegura recursos destinados a la adquisición de suelo y a la estructuración de proyectos de VIS y VIP en áreas estratégicas. Su aplicación en los Polígonos de Revitalización implica no solo ampliar la oferta habitacional en zonas centrales, sino también generar condiciones para la permanencia de la población vulnerable, garantizando que los beneficios de las inversiones públicas no deriven en desplazamiento o gentrificación. En este sentido, el uso del FCO trasciende el financiamiento de proyectos: se convierte en un instrumento de redistribución urbana y de justicia social.

Habilitación de Suelo Util 2025 -2030

Entre 2025 y 2030 se prevé la habilitación de cerca de 250 hectáreas de suelo útil a través de distintos mecanismos de gestión del suelo. Los años 2026 y 2027 concentrarán la mayor dinámica, impulsada por instrumentos de planificación y Proyectos Asociativos de Vivienda (PAV). El Fondo Compensatorio de Vivienda Social (FCO) y los Programas de Asistencia Técnica (PAT) aportan recursos y acompañamiento técnico, mientras que la Declaratoria de Desarrollo, Construcción y Uso Prioritarios avanza de forma gradual, reactivando suelo ocioso para vivienda y equipamientos. Esta combinación de instrumentos consolida una estrategia de gestión escalonada y sostenible, orientada a ampliar la oferta de suelo para vivienda social (VIS y VIP) y soportes urbanos en los polígonos de revitalización.

Gráfica 2.  Habilitación de suelo proyectada 2025-2030

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SDHT, 2025

Gráfica 3. Participación de Habilitación de Suelo según Mecanismo 2025 -2030

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SDHT, 2025

Aprovechamiento del Suelo y Densidad Habitacional 2025-2030

Entre 2025 y 2030, los procesos de gestión de suelo impulsados por la Secretaría de Hábitat proyectan un aprovechamiento promedio de 340 viviendas por hectárea, reflejando una mayor eficiencia en el uso del suelo urbano.

Los años 2026 y 2027 concentran los niveles más altos de densidad, con 446 y 480 viviendas por hectárea respectivamente, resultado de la articulación entre instrumentos de gestión y la focalización de inversiones públicas y privadas en áreas estratégicas. La tendencia evidencia un cambio hacia un modelo de ciudad más compacta y eficiente, que prioriza la vivienda social en zonas con infraestructura y transporte público existente. En comparación gestiones anteriores -donde la producción habitacional ha sido más dispersa y de menor densidad promedio-, esta etapa marca una mejora significativa en la optimización del suelo urbano, promoviendo una oferta habitacional más cercana a equipamientos, servicios y oportunidades.

Gráfica 4. Aprovechamiento del Suelo y Densidad Habitacional 2025-2030

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SDHT, 2025

 

Suelo para Soportes Urbanos: espacio público y equipamientos

La gestión de suelo liderada por la Secretaría de Hábitat ha permitido identificar y habilitar más de 230 hectáreas destinadas a espacio público y 82 hectáreas para equipamientos urbanos, consolidando un enfoque integral en la planificación de nuevos proyectos de vivienda y revitalización. Las Actuaciones Estratégicas y los Proyectos Asociativos de Vivienda (PAV) concentran más del 90 % del suelo gestionado, evidenciando su papel central en la consolidación de barrios con servicios y espacios colectivos de calidad. Los proyectos de iniciativa pública, aunque de menor escala, cumplen una función clave en la dotación de infraestructuras en áreas con déficits históricos. Estos resultados reflejan una gestión del suelo orientada a la mixtura funcional y la equidad territorial, que prioriza no solo la vivienda, sino también los soportes urbanos necesarios para garantizar un hábitat digno y sostenible.

La proximidad importa: ¿Cómo se articulan "Revitaliza tu Barrio" y "Mi Casa en Bogotá" con los principios del Desarrollo Urbano Orientado al Transporte?

Los Proyectos de Renovación Urbana para la Movilidad Sostenible (PRUMS) y las Áreas de Integración Multimodal (AIM) representan un gran potencial de desarrollo e inclusión social. Basado en los principios de DUOT, los PRUMS buscan revitalizar zonas cercanas a corredores de transporte público masivo, aprovechando la proximidad y tiempos de desplazamiento menores para facilitar el acceso al trabajo, equipamientos y espacio público. El instrumento incentiva el desarrollo de suelos junto a líneas de transporte como Metro y Transmilenio, articulando sector privado y operadores para promover Vivienda de Interés Social y Prioritario. Además, permite mayores edificabilidades y usos urbanísticos generando oferta nueva de vivienda, comercio y espacio público.Por su lado, las AlM,permiten gestionar la infraestructura de acceso y tránsito, articulando modos de transporte, aplicando captura de valor de suelo, promoviendo accesibilidad universal y mezclando usos para vitalidad urbana y consolidación del sistema de servicios sociales, constituyendo un escenario clave para el éxito de PRUMS.

La integración PRUMS y AIM dentro de la planificación urbana del Distrito garantiza un desarrollo ordenado y sostenible, maximizando beneficios económicos, sociales y ambientales. Las áreas oportunidad para el desarrollo de PRUMS equivalen al 2% del área total urbana de la ciudad. De este porcentaje de Áreas de Oportunidad (AO), 956 hectáreas se desarrollarían en Áreas de Grandes Servicios Metropolitanos (AAGSM), es decir, espacios receptores de actividades económicas estructurantes a escala metropolitana, como grandes centros de servicios, equipamientos y movilidad. Dentro de las AIM previamente delimitadas se identificó un potencial de 217,7 hectáreas para el desarrollo de PRUMS, lo que equivale a 5.528 lotes. La integración de ambos instrumentos, fomentará la articulación Público-Privada, generando mecanismos de captura de valor del suelo garantizando que los beneficios del desarrollo urbano se distribuyan equitativamente entre sector público y el sector privado, financiando proyectos de infraestructura y servicios sociales, y promoviendo la vivienda VIS y VIP en suelo accesible.

Integrar la vivienda con las oportunidades de formación y empleo bajo principios de proximidad es una medida central de política pública para el bienestar y la equidad. En el corto plazo, el acceso a una vivienda bien localizada conlleva a un ahorro en la estructura de gastos de los hogares, por ejemplo, en transporte. Esto es relevante especialmente para los deciles de ingresos más bajos quienes al percibir este ahorro pueden destinar estos recursos a otras necesidades básicas como salud, educación u ocio. Esta integración no solo facilita la inserción laboral formal y reduce barreras de exclusión, sino que incrementa la calidad de vida al disminuir los tiempos de desplazamiento.

A largo plazo, la vivienda bien localizada tiende a apreciarse como activo, fortalece el patrimonio familiar y asegura, en mayor o menor medida, el nivel progreso intergeneracional. En muchos casos, es factor determinante en la trayectoria socioeconómica de los individuos, pues produce externalidades positivas o negativas que se correlacionan con las probabilidades de ascenso social de quienes lo habitan. Provectos de vivienda social en América Latina demuestran que aplicar criterios de proximidad puede incrementar significativamente el valor de la propiedad (Zabalbeascoa, 2016), evidenciando la importancia de evitar emplazamientos periféricos y priorizar localizaciones con mayor potencial de valorización. En ciudades como Berlín, la aplicación de programas de revitalización durante más de 18  años a 2012 demostró la viabilidad de la mejora de la calidad del stock de vivienda en zonas objetivo: la proporción de edificios en buen estado aumentó entre 0,8% y 2,6% anual, mientras que los precios de la vivienda se incrementaron entre 0,4% y 2% por año en comparación con zonas no intervenidas (De la Roca et al., 2017).

Mapa 1. Localización Mi Casa en Bogotá vs Polígonos de Revitalización 

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SDHT, 2025

Es imprescindible generar condiciones que mejoren la calidad de vida de las personas y promuevan la equidad y la redistribución social en Bogotá. El mecanismo propuesto por la Secretaría del Hábitat es flexible porque pone al servicio de los hogares un abanico amplio que va desde la modalidad de compra de vivienda nueva, hasta el mejoramiento y el arriendo, además se adapta a su capacidad de ingreso. (i) Ahorro para mi Casa: otorga cinco puntos adicionales a los hogares que arriendan en estas áreas, incentivando el arraigo, pero además el ahorro, (ii) Oferta Preferente: impulsa la separación de viviendas VIP y VIS en proyectos localizados dentro de estas zonas, buscando no solo ampliar la oferta, sino también recuperar espacios urbanos degradados o subutilizados, (iii) Mejora Tu Casa: va más allá de la mejora física de las viviendas y establece como parte de los criterios de selección de las viviendas a ser intervenidas este parámetro, integrando la revitalización del entorno inmediato y asegurando que las familias no solo habiten mejor, sino que vivan en barrios más dignos y vibrantes2, y (iv) Suelo para mi Casa: incentiva la adquisición de terrenos en estos polígonos estratégicos, facilitando un desarrollo urbano planificado y sostenible.

Entre 2025 y 2035 se estima la generación de más de 70.000 viviendas a partir de los procesos de habilitación de suelo impulsados por la Secretaría de Hábitat. La Vivienda de Interés Social (VIS) concentra la mayor participación, con cerca del 70% del total proyectado, lo que evidencia la prioridad de la política distrital por atender la demanda habitacional de los hogares de ingresos medios y bajos. La Vivienda de Interés Prioritario (VIP) mantiene un crecimiento  sostenido entre 2027 y 2030, alcanzando su punto máximo en 2030 con alrededor de 3.000 unidades, mientras que la vivienda No VIS gana participación entre 2028 y 2031, acompañando la consolidación de nuevos proyectos urbanos. Esta distribución refleja el compromiso distrital por equilibrar la producción de vivienda social y no social, combinando instrumentos de gestión del suelo y financiamiento urbano para garantizar un desarrollo más inclusivo y sostenible.

Gráfica 5.  Proyección de Viviendas por Tipo 2025-2035

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SDHT, 2025

Gráfica 6.  Participación de Viviendas por Tipo 2025-2035

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SDHT, 2025

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Estos procesos se complementan con análisis técnicos de suelo potencial en diferentes Polígonos de Revitalización de Bogotá, que permiten establecer líneas de acción para orientar futuras adquisiciones y estructuración de proyectos; en un macro análisis preliminar se identificaron zonas que se pueden priorizar para el traslado de la obligación urbanística de VIS y VIP. Las zonas que coinciden con los polígonos de revitalización corresponden a 420,9 hectáreas de suelo.

La gestión de suelo no puede entenderse como un fin en sí mismo, sino como la condición habilitante para articular vivienda, espacio público, movilidad sostenible y servicios en los territorios a revitalizar. Por ello, la estrategia integral de la SDHT apunta a que los programas de gestión de suelo —desde la habilitación de predios hasta el uso de instrumentos financieros como el FCO— se coordinen con la planificación urbana y los proyectos de inversión en infraestructura social.

De esta manera, la Revitalización Urbana se convierte en un escenario donde convergen esfuerzos públicos y privados para ampliar la oferta de VIS/VIP, garantizar la permanencia de la población y reducir las brechas territoriales. El desafío no es solo habilitar suelo, sino transformar la forma en que se gestiona la ciudad: priorizando la equidad, la resiliencia y la sostenibilidad como principios orientadores.

Gestión de suelo en polígonos de revitalización

En los polígonos priorizados de la estrategia, la gestión de suelo ya comienza a mostrar avances concretos. En torno a las estaciones de los cables aéreos de San Cristóbal y Ciudad Bolívar, la SDHT ha liderado procesos de adquisición y gestión predial —de 87 y 163 respectivamente— orientados a la construcción de equipamientos de escala local y metropolitana. En San Cristóbal, por ejemplo, se consolidó la adquisición de un predio estratégico de 1.465 m2 por parte del operador urbano Renobo, con el objetivo de destinarlo a vivienda social y articularlo con proyectos de espacio público. Asimismo, se ha acompañado a la Caja de Vivienda Popular en la identificación de 10 áreas de oportunidad (AO) dentro de los Polígonos de Revitalización (PR), con el fin de priorizar suelo para VIS y VIP; en el ámbito de San Cristóbal se identificaron más de 82 predios potenciales en lo corrido del primer semestre.

Estos procesos se complementan con análisis técnicos de suelo potencial en diferentes Polígonos de Revitalización de Bogotá, que permiten establecer líneas de acción para orientar futuras adquisiciones y estructuración de proyectos; en un macro análisis preliminar se identificaron zonas que se pueden priorizar para el traslado de la obligación urbanística de VIS y VIP. Las zonas que coinciden con los polígonos de revitalización corresponden a 420,9 hectáreas de suelo.

La gestión de suelo no puede entenderse como un fin en sí mismo, sino como la condición habilitante para articular vivienda, espacio público, movilidad sostenible y servicios en los territorios a revitalizar. Por ello, la estrategia integral de la SDHT apunta a que los programas de gestión de suelo -desde la habilitación de predios hasta el uso de instrumentos financieros como el FCO_ se coordinen con la planificación urbana y los proyectos de inversión en infraestructura social.

De esta manera, la Revitalización Urbana se convierte en un escenario donde convergen esfuerzos públicos y privados para ampliar la oferta de VIS/VIP, garantizar la permanencia de la población y reducir las brechas territoriales. El desafío no es solo habilitar suelo, sino transformar la forma en que se gestiona la ciudad: priorizando la equidad, la resiliencia y la sostenibilidad como principios orientadores.

 
¿Cómo se implementa la revitalización? El caso San Cristóbal: transformando vidas

Contexto territorial y social

Persisten profundas brechas socioeconómicas en San Cristóbal, donde la pobreza y la vulnerabilidad superan ampliamente los promedios del resto de Bogotá. Alrededor de 410 mil personas viven en 136 mil viviendas, con un tamaño de promedio de hogar de tres personas, y una población mayoritariamente -57,3%— entre los 20 y 59 años. En San Cristóbal la incidencia de pobreza es considerablemente alta: el 16,2% de los hogares enfrenta pobreza monetaria extrema y un 48,5% son considerados pobres monetarios. Según la clasificación del SISBEN, el 83% de los hogares son catalogados como pobres extremos, pobres o vulnerables. El ingreso de los hogares en condición de pobreza no supera los 1,9 millones de pesos (aproximadamente $496 USD) en promedio, incluso un 27% de los hogares dispone de menos de un salario mínimo. A esto se suma una tasa de desempleo del 18% entre las personas económicamente activas.

El avance de la informalidad urbana en San Cristóbal representa una amenaza directa para los activos ambientales más relevantes de la localidad. Así mismo, los asentamientos precarios constituyen la manifestación física y espacial de la pobreza y la desigualdad, pues agudizan los problemas de salubridad y aumentan la desigualdad por las bajas coberturas de los servicios y la segregación sociales en especial de aquellos relacionados con la salud y la educación. Actualmente se monitorean 25 polígonos equivalentes a 3,73 hectáreas, con 1.203 ocupaciones ilegales, de las cuales la mitad son construcciones ya consolidadas. Este crecimiento se muestra especialmente problemático en un radio entre 1 y 3 km, donde se concentra el 75% de dichas ocupaciones. Si bien el total de asentamientos ilegales en San Cristóbal equivale al 3,89% del total distrital, resulta crítico atender su avance, pues cerca del 30% se asienta sobre la Reserva de Cerros Orientales y el Parque Entrenubes, agudizando el conflicto ambiental y territorial en la zona.

Otro de los mayores desafíos en San Cristóbal es que uno de cada cinco hogares padece déficit habitacional, situación que se agrava por la vulnerabilidad climática y los riesgos ambientales que amenazan la vida y la calidad del hábitat. Según datos de la Secretaría del Hábitat, de ese 20,1% de hogares afectados, el 6,3% presenta déficit cuantitativo y el 13,7% demanda intervenciones para mejorar las condiciones de la vivienda existente. Esto se intensifica por el hecho de miles de viviendas asentadas en suelos no aptos bajo condiciones de amenaza y riesgo no mitigable. En respuesta, para 2027 se proyecta priorizar la reubicación de más de 2.000 familias en alto riesgo. Finalmente, en relación con la calificación a ayudas estatales para el caso San Cristóbal, se observa que el 100% de las edificaciones residenciales se encuentra en estratos I, Il y Ill, por cuanto su demografía es beneficiaria plena de subsidios cruzados de servicios públicos y del mínimo vital de agua potable.

Con el fin de avanzar hacia las transformaciones urbanas, es preciso contar con herramientas de medición eficaces que permitan devolver oportunidad y dignidad a quienes residen en zonas históricamente relegadas. A nivel de escala de Polígono de Revitalización (PR), San Cristóbal —con 806 hectáreas- exhibe un Índice de Revitalización Urbana (IRU) de 0,45 inferior al promedio de Bogotá de 0,50. Asimismo, en cuanto al análisis de los ejes del índice se evidencian brechas críticas en el eje hábitat presenta una valoración baja -0,37 frente a 0,46 en la ciudad-. San Cristóbal enfrenta un reto estructural en cuanto ampliación del acceso a soluciones habitacionales, consolidación espacios públicos de calidad, proximidad a equipamientos de calidad, y redes de servicios públicos robustas y universales.

Mapa 1. Polígono San Cristóbal

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Fuente: Secretaría Distrital del Hábitat, 2025

GESTIÓN HACIA INTERVENCIONES INTEGRALES: VIVIENDA, DUOT Y ESPACIO PÚBLICO

La transformación de San Cristóbal parte de reflexión centrada en las necesidades de las personas: ¿cómo superar las barreras topográficas para garantizar conectividad y equidad en la movilidad urbana? Ante la ausencia de una solución integrada que facilite el acceso de los habitantes de zonas altas al sistema Transmilenio, la respuesta ha sido innovadora. El Proyecto Integral de Cable Aéreo San Cristóbal es una apuesta de política pública para reducir las brechas en el costo y el tiempo de desplazamiento, conectando el servicio de buses en la esquina noroccidental del polígono y permitiendo un ascenso eficiente por estaciones hacia el oriente. Esta intervención redefine la movilidad como un derecho accesible e impulsa el desarrollo urbano sostenible en territorios con desafíos geográficos estructurales, y articula la movilidad con el espacio público, la vivienda y las centralidades de los barrios. Así, la verdadera transformación ocurre cuando la infraestructura trasciende sus funciones técnicas y se convierte en la palanca principal para reconstruir el tejido social y dar sentido de pertenencia a la ciudadanía.

San Cristóbal se posiciona como un caso de éxito por su visión integral, materializada a través de la articulación institucional y el respaldo de más de diez entidades distritales que logran una convergencia efectiva en de las personas. Bajo el PDD 2024-2027 y la Estrategia de Revitalización, la SDHT aseguró continuidad y amplió el alcance del proyecto, fortaleciendo la cooperación entre sector público, privado y comunidad, siguiendo los principios de "adicionalidad" y "gestión intersectorial". Los roles clave han incluido la gestión predial y desarrollo de la infraestructura del cable Aéreo a cargo del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), obras de espacio público por la SDHT, la construcción de equipamientos sociales y del cuidado por Renobo, entre otros. Las transformaciones urbanas en Bogotá se consolida cuando hay continuidad y se construye sobre los avances.

La asignación eficiente de recursos a las zonas más marginadas constituye la vía más poderosa para transformar vulnerabilidad estructural en oportunidades y desarrollo para las personas. El proyecto San Cristóbal cuenta con una inversión de $800 mil millones COP -aproximadamente $205 millones USD-, de los cuales el 53% se destina a la construcción del sistema del cable y el 47% para catalizar procesos de revitalización, incluyendo el mejoramiento y recualificación de espacio público:

  • Vivienda: Con el fin catalizar la llegada formal de nuevos proyectos habitacionales en proximidad a sistemas de transporte bien conectados, y bajo la sombrilla del Plan de Viviendav"Mi Casa en Bogotá" y sus distintos programas, se han identificado Áreas de Oportunidad de Vivienda —AO1 a AO7-equivalentes a 1.758 soluciones habitacionales que beneficiaran a 3.426 habitantes, generaran 86.927m2 y 6.433m2 espacio público y 4.401m2 comercio. Como parte del Plan, la SDHT viene avanzando en reglamentación para fomentar la participación de constructores incluidos pequeños y media-nos, para contribuir en esta dirección.
  • Espacio público: Intervenciones como parques y circuitos revitalizados para proyectos como Bello Horizonte, La Joyita, no sello Horzonte, La Guacamayas, La Victoria, Eje Suramérica y varios circuitos peatonales en un área superior a los 60.000m?.
  • Equipamientos sociales: Nodos de Altamira y La Gloria, que suman 31.000m2, hacen parte de una estrategia más allá de la infraestructura física, advierten un enfoque integral que busca reducir las desigualdades territoriales y la falta de acceso a servicios del cuidado, bienestar, cultura y educación.
  • Monitoreo: Con el fin de mitigar el riesgo de desbordamiento y expansión descontrolada de ocupaciones ilegales derivadas de los avances en el proyecto Cable Aéreo San Cristóbal, la Secretaría avanza en la implementación de análisis multitem-porales en las zonas de influencia, metodología ya aplicada previamente en casos como Ciudad

Polígono San Cristóbal

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Fuente: Renobo 2025

EVALUACIÓN DEL ÍNDICE DE ADAPTABILIDAD SOBRE LAS MANZANAS HUÉRFANAS Y POTENCIALES INTERVENCIONES

Las dinámicas sociales, económicas, y culturales de cada barrio son únicas, por lo que, entender esta diferencia es el primer paso para una transformación urbana exitosa. Con el fin de continuar con el proceso de diagnóstico del territorio, se tomó como base el trabajo realizado previamente por el IRU, y se complementó por medio del Indicador Agregado Integral de Revitalización, el cual permitió tomar decisiones territoriali-zadas y basadas en evidencia en San Cristóbal -20 de Julio y Altamira-. La metodología consistió en identificar los indicadores correspondientes a cada componente y a su normalización mediante una escala de 0 a 10, donde el valor 10 representa el óptimo desempeño y el valor 0 corresponde al desempeño mínimo observado para cada dimensión evaluada. Este análisis, a nivel manzana, reflejó las brechas y vulnerabilidades del territorio revelando la necesidad de una "intervención progresiva de las manzanas huérfanas mediante acciones multiactor y multisector" (BID, 2025).

  • San Cristóbal presenta limitaciones críticas en materia de asequibilidad de la vivienda, reflejadas en cifras por debajo del promedio de los polígonos analizados -Altamira: 3,57; 20 de Julio: 3,48 vs. 3,67- y reconocidas en un déficit habitacional estimado en 4.861 hogares (SDP, 2021). Por lo tanto, proyectos como la revitalización en torno al Cable Aéreo del 20 de Julio no solo buscan mejorar la conecti-vidad, sino también ampliar la oferta habitacional de calidad y adaptada a la población local mediante la promoción de proyectos VIS y VIP impulsados desde el Plan de Vivienda "Mi Casa en Bogotá", junto a instrumentos de gestión del suelo, con el fin de evitar la gentrificación y reducir la segregación urbana. La vivienda constituye el eje central de los procesos de revitalización urbana: garantizar la accesibilidad habitacional resulta clave para evitar la migración de residentes y fortalecer el tejido social.
  • San Cristóbal registra uno de los puntajes más bajos en infraestructura urbana con 4,0, situándose por encima de Las Cruces y considerablemente por debajo del promedio general -3,6 y 4,86 respectivamente—. Esto se debe principalmente por la falta de infraestructura que permita la movilidad y el espacio público efectivo. En consecuencia, estamos trabajando de manera articulada para construir una ciudad centrada en las personas, focalizando inversiones que permitan mejorar la infraestructura del peatón y el ciclista, contribuyendo a la política pública de equidad de género, que busca alcanzar la paridad en el uso de la bicicleta para 2035 (Lam, s.f). Estas intervenciones a la infraestructura urbana aumentan la percepción de la seguridad nocturna de las mujeres, reduciendo las brechas de género en el uso efectivo del espacio público, y fomentando su participación en los procesos de revitalización. La movilidad sostenible y el fortalecimiento de la seguridad urbana representan pilares fundamentales de la revitalización integral.
  • El análisis del indicador de resiliencia climática en San Cristóbal revela disparidades dentro del mismo polígono 20 de Julio 5,6 y Altamira 6,37-. Este segundo presenta una mayor capacidad adaptativa y de respuesta ante impactos climáticos, atribuida en parte a su proximidad con los cerros orientales, lo que refuerza su perfil de resiliencia territorial (BID, 2025). La literatura ha demostrado una correlación positiva entre mayores niveles de ingreso y educación y una mayor resiliencia climática (UNESCO & University of Saskat-chewan, 2024). Es decir, los hogares con más recursos económicos y educativos tienen una mayor capacidad de adaptación ante eventos climáticos adversos. Ante esto, la Alcaldía viene implementando intervenciones integrales que combinan inversiones en infraestructura física —para reducir riesgos de inundación y movimientos en masa— con políticas orientadas a aumentar el acceso a la educación, mediante becas y subsidios educativos, con el objetivo de fortalecer la resiliencia comunitaria y reducir la vulnerabilidad estructural frente al cambio climático.

COSTOS DE IMPLEMENTACIÓN

El costo total estimado para la implementación de la Revitalización Adaptativa Integral en las Áreas Estratégi-cas, correspondiente a los 20 Polígonos de Revitalización (PR), asciende a $11,9 billones de pesos COP (aproximada-mente $3.000 millones USD). Este monto global contempla inversiones diferenciadas según cada polígono analizado. Del total de zonas estudiadas, en un horizonte de mediano y largo plazo, Cable Potosí y San Cristóbal requieren las mayores sumas de inversión, con $3 billones COP ($769 millones USD) y $1,27 billones COP ($326 millones USD), respectivamente. En contraste, Usaquén-Toberín y Restrepo-San Blas presentan las menores necesidades financieras, estimadas en $355 mil ($91 millones USD) y $425 mil millones COP ($109 millones USD), respectivamente.

En San Cristóbal, la mayor parte de la inversión se orienta hacia tres componentes: Accesibilidad Habitacional (31%), Resiliencia Climática (24,2%) y Fortaleza de la Infraestructura Urbana (14,9%). Esta distribución pone de manifiesto una priorización estratégica del territorio que busca no solo mejorar el acceso a vivienda y fortalecer la respuesta frente al cambio climático, sino también consolidar la infraestructura urbana como pilar para la calidad de vida y el desarrollo sostenible local.

Seleccionar proyectos con alta relación costo-beneficio permite direccionar los recursos hacia intervenciones que ofrecen resultados concretos y sostenibles en el bienestar comunitario. Según las estimaciones realizadas, el proyecto con la mejor relación costo-beneficio en San Cristóbal corresponde al mantenimiento y adecuación de redes de servicios públicos domiciliarios orientado a mitigar el déficit cualitativo habitacional, y a reducir los puntos críticos de concentración de basuras. El segundo proyecto con mayor relación costo-be-neficio es la instalación de cámaras de seguridad, enfocada en disminuir los delitos de alto impacto y atender las problemáticas derivadas de las llamadas al Número Único del Servicio de Emergencias (ver Anexo X. Relación Costo Beneficio Proyectos San Cristóbal).

¿Influye la revitalización en la calidad de vida de las personas?

Una de las cuestiones centrales en el marco de la política de revitalización urbana es el impacto de estas intervenciones sobre la calidad de vida de la población. Este concepto entendido no únicamente en términos de recursos o de renta, sino como la forma en que transcurre la vida humana en su integralidad (Sen, 2004, p. 42). Bajo este enfoque, la calidad de vida implica una visión abarcadora y compleja que reconoce que, para alcanzarla, las personas deben contar con capacidades, entendidas como el paso intermedio que conecta la utilidad y consumo de bienes. Así, la calidad de vida se asocia a la existencia de capacidades en el hogar como una función dependiente de la disponibilidad y consumo de bienes y servicios en su entorno (Feres & Mancero, 2001). Por tanto, garantizar el acceso equitativo a bienes y servicios básicos genera un efecto directo en la posibilidad de desarrollo, libertad y autonomía de los individuos dentro de sus contextos territoriales.

La calidad de vida de los individuos se encuentra estrechamente ligada con las condiciones del territorio en que habitan (Morar et al., 2014). De ahí que la importancia y función del espacio público y de los servicios sociales —educación, salud, cultura, recreación— se haya ampliado, al demostrarse que estos atributos urbanos inciden en el bienestar de la población. Diversos estudios han evidenciado que el acceso a entornos urbanos de calidad contribuye a mejorar la salud física y mental (Jennings & Gaither, 2015) y fortalecer las capacidades ciudadanas, en la medida en que facilita la participación en actividades deportivas, recreativas, educativas y culturales (Katz, 1994; Katzman, 2001; Lofti & Koohsari, 2009). Un estudio del Banco Mundial (2021), encontró que por cada dólar invertido en intervenciones tácticas urbanas la ciudad percibió un retorno socioambiental de 15 dólares en salud pública. Igualmente, se evidenciaron beneficios en reducción del ruido y aumento de actividad física por cambios en patrones de movilidad peatonal y ciclista.

Pese a lo expuesto, la ausencia de herramientas sólidas de evaluación y medición ha limitado el alcance de las políticas públicas para incidir efectivamente en la calidad de vida de la población. Sin un sistema capaz de cuantificar y comparar condiciones ambientales, sociales y físicas, la toma de decisiones tiende a basarse en percepciones, coyunturas o presiones políticas. Esto ha derivado en intervenciones fragmentadas, dispersión de recursos y baja capacidad para priorizar, dar seguimiento y ajustar las políticas a mediano y largo plazo. En consecuencia, muchas acciones han terminado siendo aisladas, de bajo impacto y con escasa articulación interinstitucional.

EL ÍNDICE DE REVITALIZACIÓN URBANA (IRU)

Para revertir esta situación, la administración diseñó el Índice de Revitalización Urbana (IRU), más que una medida técnica: una herramienta de justicia urbana. Construido en conjunto por la Infraestructura de Datos Espaciales para el Distrito Capital (Ideca) y la Secretaría Distrital del Hábitat (SDHT), el IRU permite visibilizar estadísticamente los territorios marginados y orientar políticas basadas en eviden-cia, asegurando que los beneficios de la ciudad lleguen de manera más equitativa a sus habitantes.

La apuesta de valor del IRU radica en transformar los datos en una narrativa clara sobre el progreso de Bogotá. Es una herramienta clave para impulsar cambios sustantivos en la concepción de las políticas públicas, el acceso a la información y la gestión urbana. Primero dado que, establece una línea base para toda la ciudad, detecta áreas críticas y genera evidencia comparativa para diseñar soluciones adaptadas a cada zona, para que las áreas deficitarias alcancen condiciones óptimas. Segundo, facilita el diálogo entre sector público, privado y comunidades, permitiendo generar arreglos y priorizar de forma diferenciada intervenciones. Por último, mide y evalúa de forma objetiva el desempeño de las inversiones y los efectos de las intervenciones urbanas, monitoreando si estas cumplen con sus objetivos.

Gráfica 1. Desagregación del Indicador de revitalización urbana

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Fuente: Ideca & Secretaría Distrital del Hábitat, 2024

El índice se estructura en tres ejes analíticos: Hábitat, Funcionalidad, y Sostenibilidad y resiliencia. Mientras que en el primero se examinan la calidad de la vivienda, los servicios básicos y el entorno barrial, en el segundo se analiza la movilidad, la conectividad, la infraestructura urbana y el acceso a oportunidades. Por último, en el eje de Sostenibilidad y resiliencia se evalúan las condiciones ambientales, gestión del riesgo y capacidad adaptativa al cambio climático. Estos ejes integran 56 indicadores, agrupados en 10 ámbitos de estudio, que permiten observar el desempeño urbano desde múltiples dimensiones.

El IRU se aplica bajo un enfoque multiescalar:

  • Unidad de Planeamiento Local (UPL): Ofrece una visión general de las brechas territoriales en la ciudad.
  • Sector Catastral: Permite un análisis más detallado de las dinámicas urbanas y sociales.
  • Polígonos de Revitalización: Conectan la medición con las áreas de intervención priorizadas, donde se articulan inversiones públicas y privadas.

En este marco, se priorizaron los 20 polígonos de revitalización, consolidando al IRU como herramienta para orientar intervenciones bajo el enfoque de Desarrollo Urbano Orientado al Transporte (DUOT), en torno a proyectos como la primera línea del Metro de Bogotá, Transmilenio y los cables aéreos.

¿Cómo se conecta el IRU con las intervenciones?

La fortaleza del IRU radica en que se conecta con las interven-ciones, y más que limitarse a medir:

  • Establece una línea base comparativa para toda la ciudad.
  • Identifica áreas críticas y define rutas de acción adaptadas a cada territorio.
  • Informa la priorización de inversiones y facilita el diálogo entre sector público, privado y comunidades.
  • Monitorea los efectos de la intervención para verificar si cumplen sus objetivos.

El IRU no solo diagnostica, sino que acompaña el ciclo completo de la revitalización: planificación - intervención - seguimiento - evaluación - ajuste, conectando datos con decisiones urbanas.

RESULTADOS DE LA APLICACIÓN - NIVEL UPL

El Índice de Revitalización Urbana se expresa en una escala de 0 a 1, valores próximos a 1 reflejan mejores condiciones de ciudad, mientras que los cercanos a 0 señalan áreas que requieren procesos de transformación y revitalización. En el análisis realizado a nivel de Unidad de Planeación Local (UPL) Bogotá se identifica que los valores más bajos se agrupan hacia el suroccidente de la ciudad. Mientras que en el índice promedio de la ciudad los puntajes mínimos corresponden a las UPL Lucero con 0,36, Arborizadora con 0,39 y Porvenir con 0,41, los valores máximos corresponden a Chapinero con 0,65, Teusaquillo con 0,63 y Niza con 0,59. En el caso de San Cristóbal el índice registrado es 0,45, situándose por debajo del promedio urbano que es 0,50.

Gráfica 2. Índice de Revitalización Urbana a Nivel de UPL

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Fuente: IDECA & Secretaría Distrital del Hábitat, 2025

Tras un análisis comparativo de ejes y ámbitos de los valores mínimos, máximos y promedios a nivel ciudad, se evidenció que el menor promedio se encuentra en los ámbitos de adaptación al cambio climático, servicios públicos y dinámica socioeconómica. Por su lado, los valores más altos corresponden a riesgo y vulnerabilidad, ambiente, obsolescencia urbana y proximidad -cobertura a infraestructura-. Finalmente, se identificó una mayor brecha y/o desequilibrio territorial en los ejes de Hábitat: espacio público, proximidad y cobertura de infraestructuras, y de Sostenibilidad: adaptación al cambio climático y ambiente.

Gráfica 3. Comparativo de ejes y ámbitos por UPL

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Ideca & SDHT, 2025

La geografía de la desigualdad en la ciudad es una realidad palpable que condiciona las oportunidades de millones de personas. El análisis de los resultados del IRU reveló una desigualdad territorial profunda y sistemática, originada por patrones estructurales de inequidad. En estas zonas, las carencias sociales, ambientales y de infraestructura tienden a concentrarse espacialmente, generando y manteniendo ciclos de pobreza e informalidad, especialmente en las periferias urbanas. Esto se relaciona con las dinámicas del mercado inmobiliario que, en ocasiones, refuerzan la segregación, y mostrando correlaciones negativas asociadas al hacinamiento y dependencia infantil.

El uso potencial del IRU puede contribuir a la planeación territorial integral cuando se asocia a intervenciones en zonas de "déficit compuesto" donde convergen carencias habitacionales, ambientales e infraestructura social. Esto supone el fortalecimiento de instrumentos por clúster temático, como "territorios multirriesgo", "centralidades comerciales" o "territorios de vulnerabilidad infantil" (Ideca, 2024). Los resultados también destacan al sistema ecológico como eje integrador, dadas las altas correlaciones observadas entre la estructura ecológica y el espacio público (r = 0.936), resaltando la importancia de la infraestructura verde multifuncional como elemento clave para la revitalización urbana. Por último, el análisis identifica que la gestión del riesgo requiere un enfoque territorial integral, apoyado en la fuerte correlación entre los tipos de riesgo y la ocupación de zonas no mitigables (r = 0.943) Esto subraya la necesidad de políticas integradas de reasentamiento, mejoramiento barrial, restauración ambiental y manejo hídrico, áreas donde la Secretaría del Hábitat cuenta con un amplio margen de acción.

Hacer realidad ciudades más equitativas exige abordar tanto la gestión territorial integral como el derecho a una ciudad verde y sostenible, pero también con acceso justo a vivienda digna. Lo anterior demanda una política de vivienda que sea segmentada y equitativa, orientada a incentivar la construcción de VIS/VIP en zonas con potencial de alto valor urbano —Polígonos de Revitalización (PR)- promovidas en tándem por el plan de vivienda "Mi Casa en Bogotá". Esto además de combatir la proliferación de ocupaciones informales o ilegales en los bordes, eleva la calidad constructiva en áreas con altos niveles de hacinamiento o de exposición al riesgo. mediante programas que impulsen la mejora integral del hábitat. Esto refuerza la necesidad de desarrollar mecanismos públicos robustos que articulen la promoción de vivienda social en zonas estratégicas con intervenciones que favorezcan la integración social y urbana, abordando de manera integral las distintas dimensiones del déficit habitacional.

Al evaluar la calidad de vida en Bogotá a partir de variables vinculadas a la vivienda, los hogares y las personas, se evidencia una clara relación estadística y espacial entre la calidad urbana -definida por la disponibilidad de espacio público, equipamientos y vías— y condiciones de vida más favorables. Este vínculo positivo donde mejores condiciones urbanas se asocian con mayor calidad de vida de la población se observa en el 63% de los barrios de la ciudad. Como dato concluyente, si la calidad urbana de un barrio aumenta en un 10%, la calidad de vida de sus habitantes puede elevarse en aproximadamente un 5%. Sin embargo, estos efectos no son homogéneos en toda la ciudad, ya que dependen de las condiciones socioeconómicas y urbanísticas previas de cada territorio. Por ello, resulta necesario formular estrategias de revitalización diferenciadas para cada zona, que respondan a sus particularidades.

Consideraciones finales

Bogotá entiende la revitalización urbana como una política dinámica, tangible y escalable que busca cerrar las brechas de acceso y corregir los desequilibrios sociales y ambientales que afectan a la ciudad. Este enfoque trasciende coyunturas políticas, promueve la coordinación institucional y se fundamenta en el principio de adicionalidad, articulando recursos, innovación y capacidades de diversos actores para potenciar el impacto de las intervenciones. Su implementación exige una perspectiva multisectorial y multiescalar, vinculando esfuerzos sociales, económicos, ambientales institucionales, y priorizando inversiones progresivas en áreas donde se logre mayor costo-beneficio, asegurando que los beneficios superen el resultado de esfuerzos fragmentados y sectoriales.

Bogotá ha comprobado que transformar sus barrios cambia la vida de las familias, convirtiendo la revitalización urbana en una poderosa herramienta para impulsar la equidad y la movilidad social. Por eso, se apuesta a invertir en las zonas que más lo necesitan, utilizar datos reales para crear políticas efectivas y medir resultados para asegurar que los recursos lleguen a todos por igual. Hoy sabemos que mejorar un barrio en solo un 10% puede elevar la calidad de vida hasta en un 5%, evidenciando impactos directos y cuantificables. Aunque los desafíos estructurales siguen presentes, estas intervenciones focalizadas abren caminos para que más personas superen la pobreza y logren mejores oportunidades.

Con el claro objetivo de acercar a las personas a las oportunidades que ofrece Bogotá, "Revitaliza tu Barrio" se integra al plan "Mi Casa en Bogotá" bajo la visión del Desarrollo Urbano Orientado al Transporte. La estrategia transforma áreas deterioradas aprovechando su conexión con el transporte masivo, impulsando la oferta de vivienda VIS/VIP en zonas centrales. Así, crea una sinergia poderosa entre infraestructura de movilidad y mercado inmobiliario. Una vivienda bien localizada no solo aumenta su valor, sino que fortalece el patrimonio familiar y abre puertas para el progreso intergeneracional. Excluyendo las grandes operaciones urbanas y zonas de interés cultural o equipamientos, en estas áreas prioritarias hay potencial para construir 33.800 nuevas viviendas que marcarán la diferencia en la ciudad.

Bogotá apuesta por estrategias innovadoras como los Proyectos de Renovación Urbana para la Movilidad Sostenible (PRUMS) y las Áreas de Integración Multimodal (AIM) para impulsar el desarrollo e inclusión social. En las áreas ya definidas como AlM, se identificaron 217,7 hectáreas con potencial para implementar PRUMS. Al unir estas herramientas, se facilita la articulación Público-Privada, generando mecanismos de captura de valor del suelo garantizando que los beneficios del desarrollo urbano se distribuyan equitativamente. Así, se financian proyectos de infraestructura y servicios sociales, promoviendo la vivienda social en suelo accesible.

Igualmente, Bogotá, bajo el paraguas de la revitalización urbana, une fuerzas públicas y privadas para aumentar la oferta de vivienda VIS/VIP, asegurar que las personas puedan quedarse en sus barrios y cerrar las brechas territoriales. El desafío no es solo habilitar suelo, sino transformar la forma en que se gestiona la ciudad. Dentro de las herramientas más novedosas se destaca la identificación de Áreas de oportunidad (AO) para desarrollar proyectos de vivienda VIS/VIP, espacio público y equipamientos; el acompañamiento a Operadores urbanos y al sector privado en la implementación de Planes Parciales y Actuaciones urbanas; y la Declaratoria de Desarrollo Construcción y Uso Prioritarios para activar el uso de suelos ociosos y contrarrestar la especu-lación.

El modelo de gestión para la revitalización urbana adopta un enfoque integral orientado a la convergencia institucional y la articulación de inversiones, optimiza esfuerzos intersectoriales y fomenta la colaboración entre sector privado y comunidad. La columna vertebral de este modelo es el principio de "adicionalidad", que exige la coordinación intersectorial y el consenso para generar beneficios sociales, ambientales y económicos contrarrestando la dispersión de recursos y la duplicidad de funciones. La generación de sinergias entre operadores públicos y privados-como Renobo, Caja de Vivienda Popular (CVP), Metro, IDU y Transmilenio (TM)-resulta clave para alinear la gestión bajo criterios comunes de planeación, gestión y financiamiento. El modelo plantea tres fases principales: configuración de la política, estructuración del proyecto de inversión e implementación efectiva.

Cerrar la brecha histórica en las zonas más deterioradas de Bogotá exige una inversión estimada de $11,9 billones COP ($3.000 millones USD), abarcando 20 Polígonos de Revitalización (PR), equivalentes al 24% del suelo urbano de la ciudad. Para hacerlo realidad, es clave fortalecer la colaboración entre el sector público, privado y la comunidad, además del apoyo de la banca multilateral. Las prioridades están claras: facilitar el acceso a vivienda, reforzar la resiliencia climática, robustecer infraestructura urbana y ejecutar proyectos con alta relación costo-beneficio para convertir vulnerabilidad en oportunidades. En localidades como San Cristóbal, la inversión requerida alcanza $3 billones COP -$769 millones USD-, siendo el hábitat y la vivienda los principales retos identificados por el Índice de Revitalización Urbana (IRU).

Mi casa en Bogotá: vivienda como motor de transformación económica y social
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Resumen ejecutivo

En un mundo donde la urbanización crece aceleradamente y las ciudades concentran la mayoría de la población global, es fundamental imaginar ciudades donde la vida no solo sucede, sino que florece para todos sus habitantes. Ciudades que, en lugar de ser un lugar más, se conviertan en el hogar que mejora el día a día y pone a las personas en el centro de cada decisión. ¿Para qué y para quién construimos ciudades? La respuesta es sencilla y poderosa: para la gente.

En estos espacios donde convivimos, se entrelazan los retos más urgentes de nuestro tiempo. Más de 2.800 millones de personas carecen de una vivienda digna, incluyendo a los 1.100 millones que habitan en asentamientos informales, mientras que 1.200 millones enfrentan amenazas climáticas que pueden transformar radicalmente sus vidas. A estas dificultades se suman la falta de acceso a agua segura, saneamiento adecuado y condiciones básicas de higiene para millones, junto a la limitada cobertura del transporte público, que solo llega a la mitad de la población urbana y la persistente escasez de espacios públicos en nuestras ciudades. La pobreza extrema y el desplazamiento desafían aún más la resiliencia de nuestras comunidades. Sin embargo, en medio de estas cifras que cuentan historias de dificultad, las ciudades emergen como espacios de esperanza y oportunidad, capaces de trasformar estas realidades y ser el motor que cuide, incluya y potencie la vida de quienes las llaman hogar.

La capacidad de respuesta de las ciudades frente a estos desafíos apremiantes depende de una visión integral del hábitat, que reconozca la complejidad y la interconexión de las vulnerabilidades territoriales. No se trata de soluciones fragmentadas, sino de abordar de manera conjunta aspectos como la vivienda, el mejoramiento de barrios, la resiliencia ante el cambio climático, la revitalización y la mejora de la infraestructura y de los espacios públicos. Este enfoque holístico es clave para generar entornos que mejoren efectivamente la calidad de vida de sus habitantes. Para ello, las ciudades deben articularse como hubs regionales -centros estratégicos que facilitan la coordinación y el diseño de políticas coherentes frente a retos comunes—, impulsando así un desarrollo urbano más sostenible, inclusivo y capaz de ofrecer un futuro mejor para todos.

Bogotá, consciente de los desafíos que trae consigo un crecimiento urbano acelerado, ha diseñado estrategias audaces para enfrentar este fenómeno de manera integral. La revitalización urbana emerge como una herramienta clave para cerrar las brechas de acceso a la ciudad, equilibrar las oportunidades y corregir los desequilibrios sociales, económicos y ambientales que afectan a quienes desempeñan un papel esencial en la vida urbana. Este proceso apunta a mejorar las condiciones de hábitat reduciendo vulnerabilidades, asegurando la cobertura y eficiencia de los servicios públicos domiciliarios, y proporcionando espacios públicos y equipamientos de alta calidad. Todo ello en entornos seguros, inclusivos y próximos a las comunidades, con un objetivo central: garantizar el acceso a una vivienda digna, piedra angular para construir ciudades más justas y sostenibles.

Bajo este contexto, la presente nota técnica plantea la vivienda como eje central de una política integral del hábitat, reflejando un cambio de paradigma en la forma en que la ciudad entiende y enfrenta el desafío del acceso a la vivienda. El documento inicia con un diagnóstico de la situación actual de la vivienda en Bogotá, destacando la necesidad urgente de replantear su acceso desde una visión más integral y transformadora. Lejos de limitarse a la oferta de unidades habitacionales, se propone comprender la vivienda como un aspecto fundamental vinculado al bienestar urbano y la calidad de vida. A partir de este punto, el texto introduce los principios de un nuevo enfoque que sitúa a las personas en el centro de la política habitacional, reconociendo sus necesidades reales, contextos diversos y aspiraciones. En este marco, se presenta "Mi Casa en Bogotá", la apuesta más ambiciosa en materia de vivienda liderada por una administración distrital. Este plan integral -alineado con el Plan de Desarrollo Bogotá Camina Segura 2024-2027- articula acciones, recursos e instituciones bajo la coordinación de la Secretaría del Hábitat, entidad encargada de hacer realidad el derecho a la vivienda en la ciudad. El capítulo detalla su esquema de ejecución, así como los instrumentos de gestión y financiación que permitirán materializar el sueño de miles de familias bogotanas de acceder a una vivienda digna y adecuada.

Finalmente, el documento cierra con una reflexión sobre los desafíos que aún persisten en la política habitacional de la ciudad. Señala los próximos pasos para consolidar un enfoque cada vez más integral, inclusivo y accesible, que garantice no solo viviendas, sino hogares y entornos donde se pueda vivir con dignidad y seguridad.

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Panorama y desafíos: la realidad de la vivienda en Bogotá

 

En un contexto urbano donde las ciudades crecen y cambian rápidamente, el acceso a la vivienda ha pasado de ser un problema local para convertirse en una falla a nivel global. Hoy, 318 millones de personas viven sin hogar, mientras que una de cada cuatro enfrenta condiciones de hacinamiento, inseguridad o precariedad habitacional. Más de 1.100 millones residen en asentamientos informales, donde los retos para un desarrollo urbano sostenible son enormes. Esta realidad no solo limita el crecimiento y desestabiliza comuni-dades, sino que representa un problema profundo de equidad: Cuando grandes sectores de la población carecen de acceso a viviendas dignas, se reduce la oferta de servicios, se frena el crecimiento económico y se intensifica la desigualdad.

La crisis de la vivienda en el mundo cobra vida en medio de cambios profundos: la creación acelerada de nuevos hogares, una economía frágil tras la pandemia y el aumento en los costos de endeudamiento. Esta combinación genera un desafío enorme: se necesitarán casi 96.000 nuevas viviendas cada día para cubrir la demanda hasta 2030. Sin medidas proactivas, el déficit de vivienda exacerbará la desigualdad urbana, obligando a millones de personas a vivir en asentamientos informales y barrios marginales. Bajo este contexto, la vivienda se ha convertido en una preocupación constante para millones de familias y en un problema de primer orden para gobiernos que entienden que, más allá de ser un techo, la vivienda es un motor clave para la economía y un puente indispensable hacia la equidad social.

Esta situación no es un problema aislado, sino un desafío sistémico que atraviesa ciudades, países y regiones. En América Latina, de los aproximadamente 660 millones de habitantes, cerca de 160 millones viven en condiciones urbanas precarias o sin acceso a servicios básicos, una realidad que afecta a 24 de cada 100 personas. Frente a esta encrucijada, las ciudades tienen un papel fundamental: no solo deben impulsar la oferta de vivienda asequible, sino también mejorar los ingresos de las personas más vulnerables. La buena noticia es que, cada vez más, las ciudades reconocen la urgencia de políticas de vivienda robustas, integrales y centradas en las personas. Bogotá, entre otros ejemplos, abre una ventana de esperanza al concebir la vivienda no como un simple bien, sino como el espacio capaz de transformar vidas, derribar muros de exclusión y abrir nuevas oportunidades para miles de familias.

ANTECEDENTES DE BOGOTÁ: SOBRE LA CRISIS DE ASEQUIBILIDAD Y LA NECESIDAD DE UNA NUEVA NARRATIVA SOBRE LA VIVIENDA

Al igual que las grandes metrópolis del mundo, Bogotá, una ciudad vibrante y en constante transformación, enfrenta el impacto de un crecimiento urbano acelerado-un aumento del 18% de su población en los últimos veinte años-que ha desbordado los límites territoriales y ha generado desequilibrios que afectan a cerca de 8 millones de habitantes. El 30% de la ciudad construida es de origen informal, exponiendo a miles de familias a riesgos sociales y ambientales. Esta realidad se agrava por la presión del cambio climático, que convierte a Bogotá en la segunda ciudad más vulnerable del país, dificultando aún más el desarrollo ordenado y sostenible que la ciudad demanda. Ante este panorama, comprender sus dinámicas y retos es clave para diseñar soluciones de vivienda inclusivas y resilientes que garanticen un futuro digno para todos.

El acceso a la vivienda en Bogotá se manifiesta como un desafío urbano de gran escala, donde la brecha entre la demanda creciente y la oferta limitada de viviendas dignas pone en jaque el bienestar de miles de familias. Actualmente, más de 223 mil familias anhelan acceder a una vivienda digna. Este reto se agrava al proyectarse un crecimiento del 12.6% en el número de hogares para la próxima década, alcanzando los 3.5 millones, lo que hace aún más urgente la implementación de soluciones habitacionales innovadoras y accesibles.

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Las necesidades de los hogares frente al acceso a una vivienda digna se ven reflejadas en su realidad socioeconómica. Cerca del 70,2% de las familias en la ciudad viven con ingresos inferiores a 4 SMMLV (aproximadamente 1,379 USD), y el 16% de los hogares -más de 490 mil- se encuentran en situación de pobreza monetaria. La informalidad laboral, que afecta al 36,9% de la población ocupada, profundiza las desigualdades, dado que los hogares con ingresos más bajos están mayoritariamente vinculados a empleos informales, mientras que aquellos con mayores ingresos acceden a la formalidad. A esto se suma que los hogares con menores ingresos enfrentan una situación crítica donde los gastos superan considerablemente sus ingresos promedio.

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Nota: La informalidad laboral y la pobreza se reportan en términos de hogares. En el caso de la formalidad, esta se mide según la condición del jefe de hogar, es decir, aquellos jefes ocupados que no realizan aportes al sistema pensional y no son pensionados

Entre 2011 y 2024, mientras el ingreso promedio real de los hogares creció apenas un 6%, el precio del metro cuadrado de vivienda se disparó un 164%, generando una brecha cada vez más profunda entre lo que las familias pueden pagar y el costo real de una vivienda. Esta desigualdad provoca que el 70% de la demanda solo pueda acceder a menos del 12% de la oferta habitacional ajustada a sus ingre-sos, reflejando una desalineación estructural crítica entre precios y capacidad de pago. Como consecuencia, el tiempo necesario para que un hogar de bajos ingresos adquiera una vivienda se ha prolongado, pasando de 11,3 años a 11,7 años, retratando un escenario donde el sueño de la vivienda propia se vuelve cada vez más lejano para la mayoría.

Finalmente, la oferta actual de vivienda no da abasto: el ritmo de construcción está quedando rezagado frente al crecimiento de nuevos hogares. Entre 2021 y 2024 se iniciaron en promedio 41.195 viviendas al año, mientras que se proyecta que entre 2025 y 2035 se necesitarán 74 mil anuales. Esta cifra implica la urgencia de disponer de más suelo habilitado, con infraestructura y servicios de soporte. Pero eso no es todo: la ciudad también envejece, y para 2035 casi 1.2 millones de bogotanos tendrán más de 65 años, configurando un 15% de la población e impactando no solo las necesidades de entorno, sino también la productividad económica de las familias. Esta dinámica ha provocado una reducción promedio de cerca de 20m2 en el tamaño de las viviendas entre 2016 y 2021, impactando principalmente a las de menor costo. Como consecuencia, Bogotá necesita reinventarse para un futuro donde los hogares crecen, la demanda se dispara y la ciudad envejece con fuerza.

En definitiva, el diagnóstico revela un claro desajuste estructural entre la oferta y la demanda de vivienda en Bogotá, que va más allá de una simple cuestión cuantitativa. La verdadera preocupación radica en la asequibilidad: las viviendas que se producen superan el poder adquisitivo de los hogares que más requieren una solución habitacional. Así, la ciudad no solo debe buscar aumentar de manera sostenible y eficiente la oferta habitacional, sino también alinear esta oferta con mecanismos inclusivos e integrales que permitan a los sectores más vulnerables acceder a una vivienda adecuada.

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Bogotá lidera la revolución de la vivienda. Plan de vivienda “mi casa en Bogotá”

Las ciudades son los lugares donde la gente espera que las cosas pasen, donde las personas llegan a buscar soluciones para sus principales preocupaciones y problemas. La actual administración de Bogotá, consciente de que una vivienda digna es una preocupación profunda para sus hogares, ha decidido hacer historia con la política de vivienda más ambiciosa jamás vista. "Mi Casa en Bogotá" no solo marca un antes y un después a nivel local, sino que se posiciona como un referente nacional e internacional, por su alcance sin precedentes, su impacto tangible, y su capacidad para transformar vidas al conectar soluciones reales con las necesidades de su gente.

Con una inversión sin precedentes, Bogotá está escribiendo un nuevo capítulo para brindar vivienda asequible. El presupuesto es de 1,1 billón de pesos entre 2024-2027, triplicando los esfuerzos realizados en administraciones anteriores, y con un propósito claro: no solo ofrecer vivienda digna, sino impulsar una reactivación económica robusta y una transformación social profunda. Por 1 billón invertido en vivienda nueva y mejoramiento de vivienda en el cuatrienio, se espera generar un impacto económico de 1,82 billones en el PIB, y crear 40.500 empleos anuales entre directos (20.500) e indirectos (20.000). Este es un compromiso que va más allá de los números: es invertir en dignidad, bienestar y oportunidades para toda la ciudad

Con estos recursos, Bogotá se compromete a entregar 75 mil subsidios de vivienda en una apuesta histórica que va más allá de una simple cifra. De estos, 60mil están destinados a la adquisición de vivienda social, 12mil para mejorar las condiciones habitacionales, y 3mil para apoyar el arriendo social. Esta cifra supera la suma total de subsidios que se otorgan en el resto de las ciudades de Colombia, lo que refleja un impacto real y transformador en la vida de 75 mil familias que, sin este apoyo, no tendrían la oportunidad de acceder a una vivienda. Con este esfuerzo, Bogotá ha pasado de apoyar la compra del 10% de las viviendas ofertadas, a apoyar la compra del 40% de estas, demostrando una eficiencia en la asignación de apoyos.

La integralidad del plan es una de sus características más valiosas, pues contempla un conjunto amplio de programas que responden desde la pertinencia y atienden las necesidades de las familias más vulnerables. El plan incluye modalidades de adquisición, mejoramiento habitacional y arrendamiento, con programas diseñados para acompañar a los hogares en cada etapa de su ruta hacia la vivienda, con énfasis en quienes ganan menos de 4 SMMLV, no son propietarios y no han recibido en el pasado otro subsidio de vivienda. Los programas de adquisición facilitan el cierre financiero y brindan apoyo a quienes requieren recursos adicionales para lograr la escrituración de su casa durante el año de asignación del subsidio. Constituyen además un apoyo para aquellas familias con dificultades en el pago mensual de su cuota de crédito. Por su parte, el programa de mejoramiento permite materializar mejoras de habitabilidad que requiera la vivienda existente, y el de arrendamiento apoya a las familias que desean ahorrar para la cuota inicial mediante ayuda en el pago del canon de arrendamiento.

El plan busca garantizar acceso a vivienda digna y bien localizada, promoviendo la inclusión social y la permanencia de los hogares en sus territorios. Para ello, ha priorizado 20 polígonos equivalentes a 9.173 hectáreas (24% de suelo urbano de la ciudad), donde a través de la revitalización urbana, se busca integrar vivienda, espacio público, servicios urbanos y conectividad, fortaleciendo centralidades accesibles y bien conectadas mediante transporte masivo. En estos polígonos, el acceso a vivienda subsidiada es fundamental para que los hogares más vulnerables puedan permanecer en zonas revitalizadas y beneficiarse directamente de su transformación.

LA RUTA INTEGRAL HACIA LA VIVIENDA DIGNA

Con el fin de satisfacer las necesidades reales y específicas de los hogares que buscan una vivienda, el Plan "Mi Casa en Bogotá" ofrece un conjunto diverso de programas diseñados para facilitar el acceso a una solución habitacional adecuada. Un primer bloque de programas - Oferta preferente; Reactiva tu compra, reactiva tu hogar; y Reduce tu cuota - está diseñado para apoyar a las familias a adquirir una vivienda social o prioritaria (VIS/VIP) mediante un subsidio o contribución económica, ayudándolas a completar los recursos necesarios para cerrar la compra. Un segundo bloque de programas - Ahorro para mi casa; Tu ingreso, tu casa- proporciona apoyo financiero a familias sin vivienda propia para cubrir el pago mensual de su arriendo. Un tercer bloque - Mejora tu casa - busca mejorar las condiciones de habitabilidad de hogares vulnerables que viven en viviendas inadecuadas. De manera complementaria, el programa de asistencia y acompañamiento a los hogares - Educación e inclusión financiera - impulsa a las familias a tomar las riendas de su futuro habitacional con confianza y conocimiento.

Un aspecto clave del Plan es su visión integral, que no solo atiende la demanda de vivienda, sino también aborda las necesidades del sector desde el lado de la oferta. Ejemplo claro de ello son programas como Suelo Para Mi Casa, la Ventanilla Única de la Construcción (VUC) y Unidos por la Vivienda, diseñados para otorgar incentivos y superar barre-ras, asegurando que constructores y propietarios se sientan realmente acompañados en el proceso de generar y construir vivienda social.

Finalmente, en Plan ha diseñado y adoptado mecanismos jurídicos y financieros innovadores que hacen posible su ejecución de forma efectiva y cercana a las necesidades de sus habitantes. El Decreto 431 de 2024 traza un nuevo rumbo legal, adoptando lineamientos y definiendo mecanismos específicos para la asignación de subsidios en programas de adquisición, arriendo y mejoramiento de vivienda, especialmente dirigidos a hogares vulnerables. Para garantizar transparencia y eficiencia en el manejo de estos recursos, la Secretaría del Hábitat ha establecido contratos de fiducia y encargos fiduciarios con sociedades autorizadas", creando un patrimonio autónomo que maneja los fondos con autonomía financiera, pero siempre bajo el control directo y estratégico de la entidad.

Programas de adquisición

Oferta preferente fue diseñado para apoyar a las familias que están iniciando la búsqueda de su vivienda. El programa reserva un porcentaje exclusivo de viviendas disponibles en el mercado para que hogares inscritos reciban un apoyo económico de entre 14,2 y hasta 42,7 millones de pesos!, Iniciado en la administración anterior y fortalecido en 2025, Oferta Preferente garantiza transparencia y seguridad para todos sus beneficiarios, ya que el apoyo económico se entrega al momento de la escrituración o a través de una garantía de cumplimiento. Además, el programa otorga mayores puntajes a proyectos de vivienda de interés prioritario que ofrezcan mayores áreas, precios más bajos, se encuentren en zonas de revitalización y cuenten con certificado de sostenibilidad.

Gracias a este enfoque, Oferta Preferente crea un equilibrio sólido entre la demanda y la oferta de vivienda. Los constructores pueden presentar hasta el 100% de sus viviendas en cualquier momento, lo cual asegura la viabilidad de sus proyectos y les brinda confianza. Así, el programa impulsa el rápido lanzamiento de nuevas viviendas, reduce el tiempo de espera de tres a dos años, fomenta la reactivación económica del sector de la construcción y acelera que más familias cumplan el sueño de tener un hogar propio.

Reactiva tu compra, reactiva tu hogar es una iniciativa pensada especialmente para las familias que, por diversos motivos, no lograron cerrar el financiamiento de su vivienda en el año previsto para la escrituración. El programa ofrece un subsidio de hasta 17 millones de pesos'° para ayudar a completar la cuota inicial, garantizando que las familias puedan formalizar la compra y escriturar en el mismo año en que reciben el apoyo. El mecanismo no solo reduce la brecha de ingresos necesaria para adquirir una vivienda, sino que también protege la estabilidad financiera de las familias, asegurando que la cuota mensual del crédito no supere el 30% de su salario.

El programa surge como respuesta directa a los retos que enfrentó el sector de la construcción tras la pandemia. El aumento en las tasas de interés provocó una caída en las ventas y un incremento en los desistimientos, dificultando especialmente el acceso a la vivienda para las familias de menores ingresos. Consciente de la urgencia de reactivar la economía de Bogotá y de brindar estabilidad financiera a los hogares, este mecanismo conecta la oferta inmobiliaria con las verdaderas necesidades de la demanda. De esta forma, no solo impulsa la movilización del inventario existente de vivienda social, sino que también contribuye a mejorar las condiciones de vida de muchas familias.

Reduce tu cuota es un programa diseñado para aliviar la carga que enfrentan muchas familias al pagar la cuota mensual de su crédito hipotecario o leasing habitacional para vivienda VIS o VIP. Este apoyo económico entrega un aporte fijo de hasta 19,9 millones de pesos distribuido en 48 cuotas mensuales desde el momento del desembolso. Gracias a este subsidio, la cuota mensual que las familias deben pagar a la entidad financiera se reduce entre un 30% y un 40%, con un apoyo aproximado de $415.187 pesos cada mes durante cuatro años.

La medida de alivio nace como respuesta a un entorno económico desafiante en 2023, marcado por el aumento de las tasas de interés y el alza en el costo de vida, que dificultaron que muchas familias pudieran sostener sus proyectos de vivienda. Para ello, el mecanismo que opera en articulación con entidades del sistema financiero incrementa el ingreso disponible de los hogares al reducir su carga financiera mensual. De esta manera, no solo mantiene el impulso en la compra de vivienda, sino que también disminuye el riesgo de cartera hipotecaria para los bancos.

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Proyecto de Vivienda Social en San Cristóbal, Bogotá.

Fotografía: Secretaría Distrital del Hábitat, 2025.

Programas de arrendamiento

Ahorro para mi casa es una iniciativa que combina apoyo económico y educación financiera para acompañar a las familias en el camino hacia la compra de su vivienda. A través de un subsidio distrital, el programa ofrece un apoyo mensual de $882.570 pesos para cubrir total o parcialmente el arriendo durante 12 meses. Para acceder a este beneficio, las familias deben demostrar su compromiso ahorrando al menos $384,345 pesos cada mes, antes de recibir el pago del subsidio. Este esquema incentiva hábitos sólidos de ahorro y se basa en una estrategia de educación, preparando a los hogares para que puedan enfrentar con mayor seguridad y estabilidad su futuro proceso de adquisición de vivienda.

Tu ingreso, Tu casa, es un esfuerzo conjunto de la ciudad y sus instituciones que busca apoyar a los hogares más vulnerables, acercándolos a una vivienda digna. Mientras las familias ahorran una suma fija mensual de 384.345 pesos en una cuenta de ahorro programado para vivienda, la Secretaría de Hábitat les brinda un auxilio de 882.570 pesos mensuales; y la Secretaría de Integración Social apoya al ahorro para la compra de vivienda, entregando 350.000 pesos mensuales en el caso de VIP, y 300.000 pesos para VIS.

Ambas iniciativas "Ahorro para mi casa y Tu ingreso tu casa" surgen como respuesta al crecimiento sostenido del mercado de arriendo en Bogotá, el cual creció más de 10 puntos porcentuales entre 2007 y 2023, y a las dificultades que enfrentan los hogares con ingresos inferiores a 2 SMMLV para acceder a una vivienda propia. Al permitir que las familias generen historial de pagos a través del ahorro sistemático y aprovechando la concurrencia de subsidios, estas modalidades aumentan significativamente la probabilidad de que la población más vulnerable pueda comprar vivienda social. Además, vinculan a los hogares con la oferta de programas de adquisición ya establecidos. De este modo, se promueve la inclusión financiera y se mejoran las condiciones socioeconómicas de los beneficiarios, ofreciendo no solo un alivio inmediato para acceder a la vivienda, sino también un camino sostenible hacia la estabilidad y el bienestar habitacional.

A estas iniciativas se suma el programa de Reúso de edificaciones, una innovadora estrategia para aprovechar inmuebles en desuso o subutilizados, transformándolos en proyectos de vivienda de interés social (VIS) bajo la modalidad de arriendo. Esta iniciativa identifica, evalúa y selecciona propiedades que ya han sido adecuadas o que cuentan con potencial para serlo, impulsando la inversión privada en la adecuación de sus inmuebles. Una vez habilitados, se garantiza una ocupación del 100%, gracias a un apoyo mensual de $882.570 pesos que cubre total o parcialmente el arriendo del hogar durante 12 meses. Las familias beneficiarias deberán realizar un ahorro mínimo mensual de $384,345 pesos, requisito indispensable a cumplir antes de cada desembolso.

Esta iniciativa genera impactos profundos tanto en la oferta como en la demanda de vivienda. Por un lado, promueve la ocupación de edificios vacíos o en desuso, dinamizando la economía local y aumentando la oferta habitacional sin la necesidad de construir desde cero, lo que reduce costos y  tiempos de entrega. Además, fomenta modelos de vivienda sostenible y progresiva al reutilizar la infraestructura existente. Por otro lado, permite crear hábitos financieros de ahorro en los hogares motivando la acumulación de capital para completar el cierre financiero del hogar, y facilita el acceso a vivienda en zonas consolidadas. De esta manera, contribuye a disminuir la segregación social al reutilizar edificios en áreas centrales con acceso a empleo y servicios, ofreciendo oportunidades reales para personas de ingresos bajos y medios.

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Edificio Acuña - Reúso, restauración y reforzamiento estructural. Proyecto seleccionado en la XXIX Bienal de Arquitectura y lIrhanismo - Sociedad Colombiana de Arquitectos categoria Intervención de. Patrimonio.

Fotografia: Acuna lorrente constrecones. 2025

Programa de mejoramiento de vivienda

Mejora tu casa, habita tu hogar es una apuesta por transformar las condiciones de vida de miles de hogares vulnerables en Bogotá, atendiendo las características y necesidades de las viviendas que requieren mejoras. El programa ofrece tres modalidades de intervención: habitabilidad (urbana y rural), reforzamiento estructural y vivienda nueva rural, priorizando la modalidad de "habitabilidad" como la estrategia más eficiente, enfocándose en mejoras locativas no estructurales que optimizan recursos, reducen tiempos y costos, y generan un impacto tangible y positivo en la calidad de vida de las familias beneficiadas. El programa ofrece un aporte distrital en especie, entregado una sola vez a los hogares beneficiarios, para mejorar sus viviendas y superar las carencias básicas identificadas en el déficit cualitativo. Este apoyo alcanza hasta 24.5 millones de pesos? para habitabilidad urbana, y hasta 35.7 millones de pesos para habitabilidad rural, con un incentivo para incluir variables de sostenibilidad en el mejoramiento equivalente a 4.8 millones.

La operación del programa se basa en una ruta cuidadosamente diseñada a partir de un análisis estratégico, mapeo de procesos y evaluación precisa de tiempos, insumos y recursos, garantizando una ejecución eficaz y la entrega oportuna de los subsidios. En la modalidad de habitabilidad, esta metodología ofrece a las familias un camino claro para acceder al beneficio: tras una priorización de territorios, se realizan jornadas de socialización y postulación de hogares. Luego, los oferentes o ejecutores evalúan las viviendas que cumplen con los requisitos de focalización, realizando diagnósticos técnicos detallados que permiten a las familias definir el alcance de la intervención.

El programa no solo ofrece una respuesta clara y efectiva para reducir el déficit cualitativo de vivienda y combatir la pobreza multidimensional en la ciudad, sino que también busca generar un impacto económico multiplicador cercano a 2, gracias a que su demanda de insumos utiliza mayoritariamente productos locales. Además, dos características hacen de este programa una iniciativa innovadora. Primero, su fuerte compromiso con la sostenibilidad ambiental: las intervenciones promueven el uso de materiales certificados, tecnologías eficientes en el consumo de energía y agua, y la instalación de kits para el reúso de aguas lluvias. Segundo, su enfoque colaborativo, que reconoce que solo a través del trabajo conjunto entre actores nacionales, privados y de cooperación se logrará una inversión eficiente y un impacto real, facilitando que las familias más vulnerables puedan transformar de verdad sus viviendas y mejorar su calidad de vida.

Programa de gestión de suelo para vivienda

Suelo para mi casa es una iniciativa del sector hábitat para promover la identificación, adquisición y habilitación de predios aptos para la producción de vivienda de interés social y prioritario en la ciudad, integrando además usos complementarios que beneficien a las comunidades de menores ingresos. Una de sus principales acciones es la convocatoria pública de oferta de predios, donde propietarios pueden presentar sus inmuebles para ser adquiridos y destinados exclusivamente a proyectos de vivienda social. Reconociendo que la gestión del suelo es la etapa inicial y crucial para una solución habitacional efectiva, esta iniciativa innovadora busca articular esfuerzos entre los sectores público y privado, alineando intereses y recursos para impulsar de manera conjunta la vivienda social en la ciudad.

Programas de asistencia y acompañamiento a los hogares y a los constructores

El programa de Educación e inclusión financiera surge como una herramienta poderosa y práctica que empodera a las familias para transformar su futuro financiero y dar el primer paso hacia su casa propia. A través de estrategias que fortalecen hábitos de ahorro y enseñan a organizar las finanzas personales, los hogares mejoran su perfil crediticio y desarrollan la capacidad de elegir los productos financieros más adecuados para cumplir sus metas. Además, conocen en detalle la oferta actual de subsidios de vivienda disponibles a nivel nacional, distrital y en cajas de compensación familiar, mientras aprenden a gestionar su historial crediticio y reportes en centrales de riesgo, preparando así el camino para un cierre financiero exitoso en el corto plazo.

El programa Unidos por la Vivienda se presenta como un aliado clave para los constructores, diseñado para reducir tiempos y eliminar obstáculos que ralentizan el desarrollo habitacional. Su misión es clara: acelerar y asegurar la construcción de vivienda a través de una gestión eficiente y ágil de los trámites, desmontando las barreras burocráticas que tantas veces frenan el progreso. La pieza central de esta innovadora estrategia es la Ventanilla Única de la Construcción (VUC), una plataforma digital revolucionaria que centraliza y simplifica todos los trámites que antes estaban dispersos.

La VUC ofrece acceso rápido, transparente y desde cualquier lugar a ciudadanos, empresas y entidades, facilitando la gestión de licencias y permisos. Gracias a la interoperabilidad entre entidades públicas, gremios y constructoras, la VUC convierte un proceso antes complejo en una experiencia fluida y eficiente, impulsando de manera directa el crecimiento habitacional y la transformación urbana.

FOCALIZAR PARA TRANSFORMAR: POBLACIÓN Y TERRITORIOS EN EL CENTRO DE LA POLÍTICA DE VIVIENDA "MI CASA EN BOGOTÁ"

"Mi Casa en Bogotá" reconoce la vivienda social como una herramienta clave para transformar barrios y apoyar a las familias más vulnerables. Por eso, ha desarrollado un enfoque estratégico y cuidadoso que prioriza a la población con mayores dificultades de acceso a vivienda, y las zonas de la ciudad que, por su cercanía y acceso a servicios, son espacios clave para el desarrollo habitacional.

Los programas de adquisición están dirigidos a familias con ingresos mensuales inferiores a 5.7 millones de pesos, que no son propietarias ni han recibido subsidios previos. También se da prioridad a grupos vulnerables como hogares monopa-rentales, víctimas del conflicto, personas con discapacidad y jóvenes, asegurando un acceso equitativo. Gracias a este enfoque, por primera vez en Bogotá, hogares con ingresos de 2 millones de pesos o 530 USD pueden acceder a vivienda propia. Además, con la concurrencia de subsidios y beneficios adicionales, como los otorgados por las Cajas de Compensación Familiar o el Valor Único de Reconocimiento (VUR), se ha logrado beneficiar a familias con ingresos incluso de hasta 1.6 millones de pesos.

Por su parte, los programas de arrendamiento priorizan a los hogares con ingresos inferiores a 3.2 millones de pesos, grupo que representa el 56,22% de los arrendatarios en la ciudad (791.569 hogares). Este enfoque aumenta sus oportunidades de acceder a una vivienda propia. Además, el programa toma en cuenta criterios adicionales de priorización, dando preferencia a víctimas del conflicto armado, mujeres cabeza de hogar, personas con discapacidad, veteranos de la fuerza pública y comunidades étnicas, asegurando un apoyo justo y dirigido a quienes más lo necesitan.

Bajo este mismo enfoque, el programa de mejoramiento se enfoca en los hogares más vulnerables de Bogotá, dando prioridad especial a quienes ganan hasta 2.3 millones, Además, aplica un enfoque diferencial que asigna puntajes adicionales a hogares con jefatura femenina, personas mayo-res, personas con discapacidad, pertenencia a grupos étnicos,  víctimas del conflicto armado y diversidad sexual, garantizando así un apoyo justo y adaptado a las realidades sociales de la ciudad35. La focalización del programa abre las puertas para que población informal pueda acceder beneficios para mejorar su condición habitacional y tener a una vivienda digna, fortaleciendo así la cohesión social y ofreciendo nuevas oportunidades para construir un futuro con más igualdad y bienestar.

Sumada a esta focalización poblacional, el Plan promueve la ubicación estratégica de la vivienda en entornos urbanos que ofrecen oportunidades y mejoran la calidad de vida, liderando el cierre de brechas sociales. Reconociendo un déficit de ciudad (Aravena, 2023), - falta de acceso equitativo a parques, escuelas, hospitales, aceras, plazas y espacios de encuentro - la administración actual priorizó 20 polígonos que comprenden 9.173 hectáreas, es decir, el 24% del suelo urbano, para implementar la estrategia "Revitaliza Tu Barrio". En estos polígonos se impulsa una transformación urbana que articula vivienda, espacio público, servicios urbanos y conectividad con transporte masivo, creando centralidades accesibles y bien servidas. Estos polígonos se convierten así en escenarios clave para reducir el "déficit de ciudad", donde el acceso a vivienda subsidiada en estas zonas son un pilar esencial para que los hogares más vulnerables permanezcan en áreas revitalizadas y disfruten directamente de sus beneficios.

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Pirámide de focalización hogares arrendatarios según rango de ingreso y gasto en vivienda (ECV, 2024)

Fuente DANE 2024

Para lograrlo, programas clave del Plan dan prioridad a la ubicación estratégica dentro de los 20 polígonos seleccionados como ejes de revitalización - constituyendo una poderosa herramienta territorial de redistribución social y equidad en Bogotá. Por ejemplo, Ahorro para mi Casa otorga 5 puntos adicionales a los hogares que arriendan en estas áreas, incentivando el arraigo y el ahorro. Oferta Preferente impulsa la separación de viviendas VIP y VIS en proyectos localizados dentro de estos polígonos, buscando no solo ampliar la oferta, sino también recuperar espacios urbanos degradados o subutilizados. Mejora Tu Casa va más allá de la mejora física de las viviendas y establece como parte de los criterios de selección de las viviendas a ser intervenidas este  parámetro, integrando la revitalización del entorno inmediato y asegurando que las familias no solo habiten mejor, sino que vivan en barrios más dignos y vibrantes, Finalmente, Suelo para mi Casa incentiva la adquisición de terrenos en estos polígonos estratégicos, facilitando un desarrollo urbano planificado y sostenible.

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Revitalización en La Joyita, San Cristóbal, Bogotá.

Fotografía: Secretaría Distrital del Hábitat, 2025

MIDIENDO LOS EFECTOS DE LA VIVIENDA

En política pública, el verdadero poder reside no solo en diseñar e implementar programas, sino en la capacidad rigurosa de medir sus impactos reales sobre la vida de las personas. "Mi Casa en Bogotá" se compromete a este desafío mediante la creación de una línea base y una metodología integral para medir con rigor y precisión sus impactos. Esta medición no solo se enfoca en variables tradicionales de asequibilidad y el acceso y amplía su alcance al impacto económico, evaluando el multiplicador de la inversión, la generación de empleo y la contribución al PIB local. No se limita al ámbito económico, considera indicadores sociales claves, como la integración territorial que refleja la proximidad y continuidad con el tejido urbano consolidado, y factores ambientales que demuestran su compromiso con la sostenibilidad. A continuación, una primera propuesta de esta aproximación integral, que marca un paso decisivo para transformar convicciones en resultados tangibles y sentar las bases para un desarrollo urbano más justo.

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Datos curiosos sobre Mi Casa en Bogotá

La asignación de 75,000 soluciones habitacionales refleja:

  • Crecimiento en comparación con períodos anteriores: 59% respecto a 2020-2023 y 147% frente a 2016-2019.
  • Cerca de 250.000 familias beneficiadas, incluyendo aquellas con ingresos de hasta 2 Millones COP.
  • Triplicar recursos para vivienda.
  • Generación de 40.500 empleos entre directos e indirectos en el cuatrienio.

Impactos significativos a la fecha:

  • 20.000 subsidios asignados.
  • Apoyo en iniciación de 22 proyectos de vivienda social en la ciudad (9.124 unidades de vivienda): 42% del total de proyectos iniciados.
  • Aumento del licenciamiento en 72,8%, de los lanzamientos en un 30% y de las ventas en un 13%.
  • Más de 240.000 personas empleadas por el sector de la construcción.
  • 4.4 billones al PIB 2024 agregados por el subsector de edificaciones.
  • Por cada peso invertido en vivienda nueva, se movilizan 1,8 pesos en la economía, y en mejoramiento 1,92 pesos.

Adicional a la línea base de indicadores, Bogotá ha desa-rollado el Índice de Revitalización Urbana (IRU), una herramienta pionera para diagnosticar el impacto real de las intervenciones en la ciudad. El IRU evalúa las condiciones de las zonas objeto de revitalización y determina las vías para que las áreas no intervenidas puedan progresar hacia un estado óptimo, facilitando el diálogo entre el sector público, privado y las comunidades. Este índice se compone de tres grandes dimensiones, destacando el eje de Hábitat Integral, que analiza la calidad y oferta de espacios públicos, la proximidad a servicios esenciales como transporte, educación y salud, las condiciones habitacionales y la capacidad de prestación de servicios básicos. Los resultados preliminares del IRU revelan áreas críticas que requieren atención priorita-ria, evidenciando la necesidad de una política habitacional segmentada y redistributiva que fomente la vivienda social en zonas de alto valor urbano (Ver Anexo 2).

Consideraciones finales: una Bogotá donde la vivienda es posible para todos

Bogotá no solo sueña con transformar su política de vivienda, sino que hoy cuenta con un marco institucional sólido que permite hacerlo realidad. La Secretaría del Hábitat articula cada pieza del rompecabezas urbano, desplegando una oferta integral de hábitat que va más allá de la producción de unidades vivienda, asegurando que éstas se encuentren mejor ubicadas, construidas y adaptadas a las necesidades reales de las familias. "Mi Casa en Bogotá" cuenta con un menú variado de soluciones aplicadas al contexto local y con alternativas e incentivos dirigidos a la oferta y demanda de vivienda: desde apoyar a las familias que están iniciando la búsqueda de su vivienda, pasando por facilitar el cierre financiero, hasta brindar acompañamiento para mejorar viviendas existentes o aliviar la carga del arriendo. Complementa esta oferta con educación financiera para las familias, asesoría técnica para constructoras y estrategias para la generación de suelo destinado a vivienda social. Bajo este esquema, Bogotá se consolida como un Hub de vivienda que combina visión integral y programas innovadores con resultados tangibles.

A pesar de los significativos avances que ha logrado "Mi Casa en Bogotá" al situarse como una política de vivienda innovadora y vanguardista, persisten barreras estructurales profundas que limitan su alcance. La prevalencia de la informalidad, la insuficiencia de ingresos y las complejas exigencias técnicas y jurídicas siguen excluyendo a numerosos hogares de acceder formalmente a una vivienda digna. Superar este desafío demanda una visión creativa y pragmática, que impulse la flexibilización de los mecanismos de financiamiento, minimice los riesgos y amplíe las oportunidades de acceso para quienes más lo requieren, abriendo caminos reales hacia la inclusión y la equidad habitacional.

TRANSFORMANDO BARRERAS EN OPORTUNIDADES: VIVIENDA ASEQUIBLE AL ALCANCE DE TODOS

El mayor desafío en la política de vivienda en Bogotá reside en romper con los enfoques tradicionales para garantizar que las familias más vulnerables y de bajos ingresos puedan acceder a una vivienda digna. En este contexto, el fortalecimiento del acceso al crédito y al microcrédito de vivienda se convierte en una herramienta clave para cerrar brechas sociales, permitiendo a hogares que históricamente han sido excluidos del sistema financiero formal puedan construir o adquirir una vivienda propia. Asimismo, el diseño e implementación de esquemas de garantías resulta fundamental para reducir el riesgo percibido por las entidades financie-ras, facilitando condiciones más favorables y accesibles. Estas estrategias, combinadas con programas de acompañamiento técnico y financiero, pueden transformar el acceso a la vivienda en un derecho realizable, y no solo en una aspiración lejana para quienes viven en condiciones de pobreza o informalidad.

Conscientes de esta urgencia, la ciudad ha desarrollado un análisis detallado sobre el uso de las garantías como herramienta clave para impulsar el acceso a vivienda VIS y VIP. Este estudio evaluó la viabilidad financiera y la capacidad de pago de los hogares, usando como referencia un ingreso mínimo de 1 SMMLV en 2025, y analizando los impactos de combinar subsidios distritales y garantías del FNG. Los resultados son contundentes las garantías no solo reducen el riesgo para las entidades financieras, sino que también abren oportunidades reales para hogares con ingresos mixtos o historial crediticio limitado. Además, flexibilizan las condiciones al extender plazos hasta 30 años y ofrecer tasas de interés más competitivas con menores aportes iniciales. Mientras subsidios como Oferta Preferente y Reduce Tu Cuota alivian significativamente la carga financiera de las familias, la garantía mitiga el riesgo para los bancos, abriendo así una puerta más amplia y justa para que miles de hogares accedan a una vivienda social digna y asequible.

La ciudad también le apuesta a ampliar la oferta de vivienda mediante estrategias innovadoras como el reúso de edificaciones, que permite transformar estructuras existentes en hogares dignos, reduciendo costos y tiempos de construc-ción. Además, se exploran mecanismos como el rent to own (arriendo con opción de compra), que brinda a las familias la posibilidad de habitar una vivienda mientras construyen su historial financiero y ahorran para adquirirla. Estas soluciones se fortalecen con el uso de garantías, que reducen el riesgo para los bancos y facilitan el acceso al crédito para hogares con ingresos bajos.

EL PODER DE LA REVITALIZACIÓN URBANA: GARANTIZANDO VIVIENDAS EN LUGARES ADECUADOS

Posicionar la vivienda como pilar central de la transformación urbana requiere innovar en mecanismos que reconozcan las barreras de los altos costos del suelo en zonas privilegiadas, integrando a todos los actores clave en la gestión de la ciudad. En Bogotá, este desafío se busca abordar con los Proyectos de Renovación Urbana para la Movilidad Sostenible -PRUMS, que se desarrollan alrededor de corredores de transporte público y aplican el enfoque del Desarrollo Orientado al Transporte (DOT) para acercar la ciudad y facilitar la movilidad. La articulación entre operadores urbanos y entidades públicas, como la Secretaría del Hábitat, permitirá promover vivienda social estratégicamente ubicada cerca de estos corredores, apoyada por programas de subsidio tanto para compra como para arriendo, garantizando así un acceso justo y sostenible a hogares en lugares adecuados que fomentan la inclusión y la conectividad urbana.

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Una nueva narrativa de la vivienda en Bogotá

Hace una década, en un momento histórico de esperanza y compromiso global, 193 países se unieron para respaldar un sueño compartido: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Este marco universal, con sus 17 objetivos integrados, trazó una ruta clara para transformar nuestras ciudades en espacios más humanos y justos. Entre ellos, el Objetivo 11 resuena convocando a construir ciudades y asentamientos que sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles. Lograrlo significa garantizar que cada persona tenga acceso a una vivienda digna, mientras que los barrios marginales se conviertan en comunidades integradas con acceso a servicios básicos y oportunidades.

En Colombia, la ruta para integrar la vivienda como un eje fundamental del desarrollo sostenible, empezo por reconocer a la vivienda como un pilar fundamental de la economía nacional, pero también como una herramienta poderosa para la movilidad social de los hogares. Las cifras sobre el impacto de la vivienda en el crecimiento económico y la generación de oportunidades no dejan mentir: en 2024, el sector de la construcción aportó más del 8,8% del PIB colom-biano, movilizando más de 125 billones de pesos y generando alrededor de 350.000 empleos anuales (DANE, 2024). Pero más allá de su dimensión económica, la vivienda es ese refugio esencial que protege, cobija y permite el descanso, la interacción familiar y, en muchos casos, el desarrollo productivo. Conscientes de esta realidad, en Colombia la vivienda es una dimensión clave dentro del índice de pobreza multidimensional, pues todos los estuerzos para garantizar su acceso son avances en términos de equidad social, y mejorar las condiciones habitacionales garantiza un entorno adecuado para la salud, la seguridad y el desarrollo de las familias.

La política de vivienda en Bogotá, principal centro urbano y capital del país, parte de este mismo entendimiento. La ciudad ha avanzado en construir una nueva narrativa que va más allá de su rol productivo, reconociendo su función clave en el bienestar social y la equidad urbana. En un contexto de creciente demanda habitacional y persistentes brechas de acceso, Bogotá no solo busca aumentar la cantidad de viviendas construidas, sino también planificar estratégicamente su ubicación, su costo y, especialmente, quiénes pueden acceder a ellas.

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Para ello, Bogotá considera apoyos y subsidios escalonados (en recursos y en cantidad), ajustados a las realidades económicas de los hogares, considerando factores clave como ubicación, acceso a servicios, empleo y movilidad. Ante la magnitud de las necesidades habitacionales, que superan cualquier presupuesto imaginable, Bogotá consciente de que maximizar recursos y apoyos es fundamental para transformar la vida de miles de familias. Además, reconoce la diversidad de necesidades, desde quienes buscan mejorar su vivienda, hasta quienes requieren alternativas como renta o vivienda usada, así como apoyo y educación financiera para dar el paso hacia la propiedad. Por último, la ciudad pone el foco en la ubicación de las viviendas como un elemento clave para la calidad de vida de las personas, articulando la vivienda con transporte público, escuelas y servicios para crear barrios conectados y prósperos, donde la vivienda deje de ser solo un techo y se convierta en una verdadera oportunidad para transformar vidas.

Abrir este capítulo entendiéndolo como un nuevo paradigma de la vivienda nos llama a un compromiso valiente y colectivo. La nueva narrativa —que redefine lo que significa una buena política de vivienda— requiere más recursos, innovación e integralidad en las soluciones a los más vulnera-bles, una coordinación real y un trabajo conjunto entre todos los actores involucrados en cada etapa del proceso. Solo así podremos superar los errores profundos que como sociedad hemos cometido, como ver la vivienda no como un derecho básico y un bien meritorio para todos, sino como un lujo fuera del alcance para muchos. Transformar estos principios en una realidad es el gran desafío de toda ciudad global que aspire a ser un verdadero espacio del bien-estar y de las oportunidades para todos sus habitantes.

Marco de desarrollo de proyectos inmobiliarios en Colombia

Convertir en realidad el sueño de una nueva vivienda es mucho más que construir paredes: es el resultado de un complejo ciclo de desarrollo de proyectos donde convergen diversos actores y mecanismos para hacerlo efectivo en tiempos y en recursos. Este proceso no solo garantiza la entrega oportuna y eficiente de viviendas, sino que también se convierte en un motor poderoso de generación de valor para la economía local. Además, impulsa la creación de empleos y facilita la movilidad social y económica de las familias, transformando el acceso a la vivienda en un verdadero catalizador de desarrollo integral.

El ciclo de vida de un proyecto inmobiliario se compone de varias etapas que abarcan desde la identificación de oportunidades de suelo habilitado hasta la entrega final de los inmuebles al usuario final. La ruta inicia con la fase de estructura-ción, donde se gestionan los distintos procesos necesarios para la construcción de una edificación. En esta fase ocurre la prefactibilidad, que incluye la identificación, compra y estudio legal, financiero y técnico del suelo destinado al proyecto, estableciendo potenciales riesgos y oportunidades. Asimismo, en esta fase ocurre la planificación y diseño con el fin de obtener la licencia de construcción, permisos ambientales y certificaciones de servicios públicos para iniciar las obras del proyecto. Este proceso es presentado ante las Curadurías urbanas, encargadas de estudiar, tramitar y expedir las licencias, velando por la correcta aplicación de los marcos regulatorios de la ciudad.

 

El ciclo continúa con la gestión financiera y comercialización, donde las constructoras "lanzan" las unidades a venderse sin necesidad de haber iniciado su construcción. La financiación incurre en la solicitud al crédito constructor, que es una de las principales fuentes de financiación para proyectos de construcción de vivienda a través de préstamos bancarios tradicionales. Los bancos solo desembolsan los recursos del crédito una vez el proyecto ha alcanzado un punto de equilibrio del 70% en ventas. Para ello, el hogar hace la separación inicial o reserva del inmueble mediante un aporte de dinero, seguida de la firma de la promesa de compraventa. Una vez realizada la separación, el hogar inicia el proceso de pago de la cuota inicial, que oscila entre el 20% y 30% dependiendo del mecanismo financiero seleccionado (leasing habitacional o crédito hipotecario), recursos gestionados a través de fiduciarias.

Finalmente, al terminar la fase de comercialización con la llegada al punto de equilibrio, inicia la fase de construcción, donde se materializa la eiecución del provecto. Este proceso tiene un tiempo promedio de dos años para proyectos de vivienda, donde intervienen factores externos como el clima y la inflación, así como actores sociales e institucionales, que  deben gestionarse exitosamente para el cumplimiento del cronograma. Una vez finalizada la construcción, se inicia la entrega de las viviendas y asignación de subsidios a los hoga-res, lo cual ocurre tras la subrogación de los créditos hipotecarios entre la entidad bancaria y la constructora. Una práctica del sector es el reporte y monitoreo a lo largo de todas las etapas de ejecución, que involucran indicadores como los lanzamientos, las licencias de construcción, las iniciaciones y las ventas. Los lanzamientos miden las unidades de vivienda de proyectos que inician ventas sin que hayan iniciado construcción necesariamente (preventa). Los permisos de construcción o licencias son esenciales para medir el avance en la financiación y comercialización. Las iniciaciones son el siguiente eslabón en el proceso constructivo y permiten medir la dinámica constructora. Por último, el nivel de las ventas recopila tanto la actividad de construcción como de comercialización. Paralelamente ocurre el control urbano y la supervisión de la ejecución de las obras, claves para garantizar que los desembolsos de los subsidios se realicen conforme a la normativa.

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Introducción

En el marco de los Planes de Intervención para el Mejoramiento Integral del Hábitat (PIMI-Hábitat), se realiza la formulación del MICROPIMI 01. Río Bogotá - Humedal Tibaguya como ejercicio piloto que busca, por un lado, avanzar en la formulación de los PIMI-Hábitat y, por el otro, evaluar y construir la metodología PIMI Hábitat. En este sentido, el presente documento surge como un esfuerzo interdisciplinario que responde a lo establecido en el Decreto Distrital 555 del 2021 (POT) y en el Decreto Distrital 646 del 2023 (Alcaldía Mayor de Bogotá, D.C, 2023) por medio del cual se reglamentan las estrategias y el procedimiento para la formulación, priorización y adopción de los PIMI-Hábitat. Asimismo, este se articula al Documento Técnico de Soporte Planes de Intervención para el Mejoramiento Integral del Hábitat – PIMI HÁBITAT. Libro I: Lineamientos generales.

El presente documento se estructura en cuatro (4) apartados. Primero, la caracterización territorial según escalas de análisis: Macroterritorio (MT), Áreas de Contexto (AC) y Microterritorio (MICROPIMI). Para lo cual, se analizan las cinco estructuras definidas por el POT: Estructura Ecológica Principal –EPP; Estructura Integradora de Patrimonio – EIP, Estructura Funcional y del Cuidado – EFC, Estructura Socioeconómica, Creativa y de Innovación – ESECI, y Hábitat y Vivienda. Segundo, los aspectos relevantes de la implementación del Plan de Gestión Social de la metodología PIMI en el MICROPIMI 01. Este ejercicio recoge los hallazgos del trabajo con comunidad, la recolección de información primaria, y la evaluación de las propuestas comunitarias como un ejercicio de gobernanza comunitaria. Tercero, el análisis territorial del MICROPIMI que evoluciona del diagnóstico al planteamiento de estrategias y acciones para dar respuesta a los problemas identificados en el territorio. Este ejercicio recoge los resultados de los diálogos y mesas de trabajo adelantadas en el marco de la Comisión Intersectorial para la Gestión Habitacional y el Mejoramiento Integral de los Asentamientos Humanos del Distrito Capital (CIGHMIAH). Cuarto, y último, la matriz síntesis de veinticuatro (24) estrategias, de las cuales dos son transversales, y un total de sesenta y ocho (68) acciones en el corto, mediano y largo plazo que construyen el Plan de Acción del MICROPIMI 01 Río Bogotá - Humedal Tibaguya. Estas acciones serán la hoja de ruta a través de la cual los PIMI-Hábitat buscan mejorar la calidad de vida urbana de las 109.817 personas aproximadas presentes en este territorio de la mano de las comunidades y de las entidades distritales que integran la CIGHMIAH.

Caracterización territorial según escalas de análisis

El presente apartado incorpora la caracterización del territorio en el marco de las tres (3) escalas de análisis de los PIMI Hábitat: Macro-territorios, Contextos de análisis y Micro-territorios. De manera deductiva, el documento se aproxima a caracterizar el MICROPIMI 01. RIO BOGOTÁ – HUMEDAL TIBAGUYA, objeto de la presente formulación.

MACROTERRITORIO 01 – MT1 - HUMEDALES TIBAGUYA – JABOQUE

La primera escala es el MT1 Humedales Tibaguya Jaboque que tiene un área aproximada de 12.219,05 Hectáreas y agrupa, en las localidades. Se ubica dentro de las localidades de Suba, Engativá y Fontibón, y agrupa las UPL de Britalia, Suba, Tibabuyes, Rincón de Suba, Niza, Engativá, Tabora, Fontibón y Salitre.

LOCALIDAD DE SUBA

Se ubica en el Noroccidente del Distrito Capital cuenta con un área de 10.056,04 ha. 5.814,74 ha de suelo urbano, 3.807,79 de suelo rural y 433,52 de suelo de expansión y una población aproximada según proyecciones DANE a 2024, de 1.3 millones de habitantes; la Localidad se compone por 6 Unidades de Planeamiento Local – UPL, Torca, Britalia, Suba, Tibabuyes, Rincón de Suba y Niza.

suba

LOCALIDAD DE FONTIBÓN

Se ubica en el costado occidental del Distrito Capital cuenta con un área de 3.328,10 ha. 3.195,03 ha de suelo urbano y 133,07 hectáreas de suelo de expansión y una población aproximada según proyecciones DANE a 2024 de 408.155 habitantes; la localidad se compone por 2 Unidades de Planeamiento Local – UPL, Fontibón y Salitre.

fontibon

Ahora, para entender las dinámicas del MT1, este apartado presenta la caracterización en referencia a las cinco (5) estructuras territoriales: Estructura Ecológica Principal – EEP; Estructura Integradora de Patrimonios – EIP; Estructura Funcional y del Cuidado – EFC, la Estructura Socioeconómica, Creativa y de Innovación – ESECI y Hábitat y Vivienda.

ESTRUCTURA ECOLÓGICA PRINCIPAL EPP Y AMENAZAS Y RIESGOS

ESTRUCTURA ECOLÓGICA PRINCIPAL

Este componente abarca varios elementos del territorio que por sus características y atributos se constituyen de importancia estratégica por los servicios ecosistémicos que prestan a la ciudad, dentro de las categorías contempladas en el Decreto 555 se resaltan: a) Áreas protegidas de orden Nacional, b) Áreas de conservación in situ c) Áreas protegidas del orden Distrital, d) Páramos, e) Sistema Hídrico, f) Parques Contemplativos y parques de borde, g) Subzonas priorizadas por el POMCA h) Áreas de resiliencia climática y protección por riesgo.

mt4

A continuación, se presenta de manera detallada todos los elementos de la Estructura Ecológica Principal del área analizada de acuerdo con lo dictado por el Plan de Ordenamiento Territorial, Bogotá Reverdece 2022-2035:

tabla 1tabla 1tabla 1tabla 1

Al analizar las categorías de EEP que se encuentran presentes en el área de estudio se resaltan las áreas catalogadas como corredores ecosistémicos los cuales buscan garantizar la conectividad de ecosistemas y áreas estratégicas para la ciudad como los Cerros orientales y la ronda hidráulica del río Bogotá, estas áreas son priorizadas en el marco del Decreto 555 de 2021 (Alcaldía Mayor de Bogotá, D.C., 2021) para intervención a través de estrategias de restauración ecosistémica, esta intervención se cataloga como un proyecto estructurante del Subprograma de protección a los elementos de importancia ambiental. En el área de análisis se encuentran presentes los conectores ecosistémicos: Suba – Conejera, Virrey – Chico y Subcuenca Río Fucha, la UPL Tibabuyes y Suba son las que reportan una mayor área de su territorio catalogada como corredor ecosistémico, de otro lado, las UPL que reportan una menor área en esta categoría son Fontibón y Tabora con menos de un 10% de su territorio catalogado como conector.

En el sistema hídrico se encuentran asociados cuerpos y corrientes hídricas naturales y artificiales como: humedales, quebradas, ríos con sus rondas, nacimientos de agua, entre otros. Principalmente dentro del área de análisis se resalta la presencia de los humedales de mayor área de Bogotá (Humedal Juan Amarillo, Humedal Jaboque y Humedal La Conejera), las UPL que tienen la mayor área catalogada como humedales son Engativá con 197,03 Ha y Tibabuyes con 152,35 mostrando la importancia de estas UPL para conservación de estos ecosistemas estratégicos y los servicios ecosistémicos que prestan.

Respecto al Sistema Distrital de Áreas Protegidas presentes en el área de estudio se identifica que las UPL que tienen mayor área en esta categoría son: UPL Engativá con 203 Ha principalmente asociadas a los humedales Jaboque y Juan Amarillo, UPL Britalia con 193 Ha asociadas al Cerro La Conejera y UPL Tibabuyes con 152 asociadas principalmente al humedal Juan Amarillo.

Para abordar el análisis correspondiente a la línea base de la Estructura Ecológica Principal - EEP, se utilizaron indicadores que permiten evaluar las condiciones de elementos ambientales y la calidad de matrices ambientales como aire. Estos indicadores son determinantes en la priorización de territorios donde se aplicará el Plan de Intervención de Mejoramiento Integral del Hábitat - PIMI-H, proporcionando una base técnica sólida para la toma de decisiones. Los indicadores utilizados incluyen: estado del suelo de importancia ambiental, cobertura arbórea, niveles de ruido ambiental y calidad del aire. Estos indicadores proporcionan un panorama técnico sobre las condiciones ambientales y urbanas de las UPLs priorizadas, y facilitan la identificación de áreas críticas para la implementación del PIMI-H.

A continuación, se relacionan otros indicadores que dan cuenta de parámetros de calidad ambiental como niveles de ruido, material particulado y densidad de arbolado urbano:

tabla 2

Los polígonos de monitoreo son área priorizadas por tener condiciones como: a) localización en zona de EEP, b) localización en áreas con alto riesgo ante eventos naturales, c) localización en vías, se resalta su importancia dado que en estos polígonos se presentan asentamientos humanos de origen informal, asociado a problemáticas de seguridad y carencia de servicios públicos. Para el análisis de este indicador se identificaron aquellas manzanas que presentan algún grado de solapamiento con estos polígonos, al respecto es de mencionar que la UPL de Engativá y Tibabuyes son las que presentan una mayor cantidad de manzanas en zona de polígonos de monitoreos asociados a zona de ronda hidráulica y presencia de área de humedales. Alineado con lo anterior al analizar la cantidad de manzanas con algún porcentaje de superposición sobre elementos de la EEP se resaltan las UPL de Engativá y Tibabuyes, principalmente ocupaciones sobre zona de ronda y áreas catalogadas como de humedales.

Para el análisis de densidad de individuos arbóreos por localidad se parte de la información registrada por el JBB, estableciendo una relación entre el número de árboles y la población de las UPL, esta densidad permite establecer cuantos árboles hay por persona y si se cumple o no con el estándar deseado mundial establecido por la OMS (Organización Mundial de la Salud) de 1 árbol por cada 3 habitantes (0,33 árboles/persona). Al analizar esta relación de densidad usando como unidad de análisis las manzanas, se identifica que en general la mayoría de las manzanas presentan un déficit de arbolado y no cumplen con este estándar, siendo las UPL más deficitarias: Tibabuyes, Rincón de Suba, Suba, Tabora y Fontibón.

Para el análisis de ruido ambiental se parte de la información recopilada por la Secretaría Distrital de Ambiente para el año 2022, se identifican dos periodos de medición de ruido (diurno y nocturno), esto a partir de lo establecido en la Resolución 627 de 2006. Se toma como rango de análisis el límite permisible de ruido en zonas residenciales de 65 dB en horario diurno y de 50 dB en horario nocturno. Al analizar el comportamiento de las excedencias de ruido ambiental por manzana para cada una de las UPL se identifica que la mayoría exceden el límite de ruido, se evidencia que en todos los casos las excedencias de ruido diurno y nocturno se presentan en más del 95% de las manzanas de cada UPL, siendo la más afectada Fontibón.

Para el análisis de calidad de aire se parte de la red de monitoreo de calidad de aire de la Secretaría Distrital de Ambiente para el año 2022, usando como contaminantes criterio aquellos asociados a material particulado PM2,5 y PM10, al respecto es de mencionar que las UPL de la localidad de Suba (Suba, Tibabuyes, Rincón de Suba, Britalia y Niza) son las que presentan una menor concentración de material particulado, de otro lado, las localidades que presentan mayor concentración de material particulado son Salitre y Fontibón, esta última localidad en su límite sur presenta excedencias norma de calidad de aire Resolución 2254 de 2017, donde se establece un nivel máximo permisible de PM10 (50 (µg/m3) anual).

Síntesis EEP

El análisis de las UPL en términos ambientales y ecosistémicos muestra un territorio con presencia de importantes ecosistemas estratégicos como humedales los cuales prestan importantes servicios ecosistémicos como amortiguación de crecientes y regulación hídrica, adicionalmente, esta zona es estratégica para la conectividad ecosistema del Distrito y corredores de Flora y Fauna al permitir la conexión de los cerros orientales y el cauce del río Bogotá. Se resaltan las UPL de Engativá y Tibabuyes con la mayor cantidad de manzanas en zona de polígonos de monitoreo y zona de riesgo no mitigable.

En términos de calidad ambiental en esta área se identifica que algunas UPL Tibabuyes, Rincón de Suba, Suba, Tabora y Fontibón no cumplen con el referente de número de árboles por habitante establecido por la OMS, mostrando un déficit de individuos arbóreos para la mayor parte del área de la pieza urbana, en términos de calidad de aire asociado a los parámetros de material particulado PM10 y PM2.5 se evidencia que la mayor parte de las manzanas cumplen los valores de referencia normativos para concentraciones anuales, mostrando buenas condiciones de calidad de aire, en términos de excedencia de niveles de presión sonora (Ruido ambiental diurno y nocturno) se evidencia que la mayoría de manzanas han presentado excedencias en los niveles de ruido ambiental diurno y nocturno.

AMENAZAS Y RIESGOS

En el presente numeral se muestra un análisis de las principales amenazas naturales presentes en el área de análisis, se muestra la localización espacial y la relación de áreas:

amenazas y riesgos

En la Tabla 3 se muestra la relación de áreas catalogadas como Alto riesgo no mitigable presente en las UPL objeto de análisis, para este caso solo 1 UPL presenta esta categoría de riesgo:

tabla 3

El indicador se enfoca en identificar la ocupación del suelo de protección en áreas de riesgo dentro de una UPL, en particular aquellas clasificadas como de Alto Riesgo No Mitigable lo cual restringe totalmente la construcción. Para evaluar este indicador, se siguieron los siguientes pasos: Identificación de las Manzanas: Se seleccionaron aquellas manzanas que contenían construcciones localizadas sobre suelo de protección por riesgo, en la categoría mencionada de Alto Riesgo No Mitigable, Solapamiento de Manzanas con Áreas de Protección y finalmente una Valorización de las Manzanas a partir de unas calificaciones según su ocupación.

El análisis consistió en verificar el solapamiento entre las manzanas urbanas y el suelo de protección por riesgo, determinando cuáles de ellas presentan ocupación en zonas de alto riesgo. Este proceso permitió generar un indicador claro sobre el porcentaje de manzanas afectadas en la UPL analizada, proporcionando una base técnica para la toma de decisiones sobre la necesidad de reubicación de viviendas, restricciones de construcción o intervenciones de mitigación.

La tabla presenta un análisis de riesgo para la UPL Rincón de Suba, donde se identifica una pequeña proporción del suelo como de Alto Riesgo No Mitigable. Con un área ocupada de 5,357.69 m², esta zona representa únicamente el 0.1% del total de la UPL, lo que sugiere que, aunque el área afectada es relativamente pequeña, sigue siendo significativa en términos de riesgo no mitigable.

De los 22 lotes afectados, distribuidos en 3 manzanas (equivalente al 0.2% del total de las manzanas de la UPL), es evidente que la ocupación del suelo en áreas de riesgo es limitada. Sin embargo, estas cifras resaltan la importancia de intervenir en estas zonas para evitar posibles peligros que podrían afectar la seguridad de las personas y los bienes.

La Tabla 4 presenta un panorama detallado de las principales amenazas naturales en varias Unidades de Planeamiento Local (UPLs) en las localidades de Suba, Engativá y Fontibón. Los datos expuestos permiten identificar el impacto de las amenazas en términos de área ocupada, tipos de amenaza y el número de manzanas afectadas en cada UPL. Las principales amenazas identificadas en las UPLs son:

  • Inundación por desbordamiento de cuerpos de agua
  • Rompimiento del Jarillón
  • Movimientos en masa (deslizamientos)
  • Incendios forestales
tabla 4tabla 4

Para el análisis de las manzanas con un porcentaje dentro de las Amenazas Altas, se utilizó información proporcionada por el IDIGER correspondiente al año 2021. El objetivo fue identificar y calificar aquellas manzanas que están ubicadas en áreas con alta probabilidad de sufrir eventos amenazantes debido a condiciones físicas específicas. Las categorías de amenazas evaluadas incluyeron desbordamiento, inundación, rompimiento del Jarillón y remoción en masa.

El análisis de las amenazas en las UPLs de Bogotá revela que las principales afectaciones están relacionadas con inundaciones por desbordamiento y rompimiento del Jarillón del Río Bogotá, especialmente en las UPLs Tibabuyes y Fontibón, que presentan hasta un 37.7% y 17.9% de su área comprometida respectivamente. Aunque las inundaciones son el riesgo predominante, las amenazas por movimientos en masa también afectan significativamente a UPLs como Suba y Niza, esta última con un notable 56.5% de sus manzanas expuestas a riesgo. Los incendios forestales representan un riesgo menor, pero están presentes en áreas de Fontibón y Engativá. El estado general de las UPLs varía considerablemente en términos de superficie y manzanas afectadas, con un mayor impacto en las zonas periurbanas y aquellas cercanas a cuerpos de agua principalmente de los humedales Juan Amarillo y Jaboque. En comparación con Bogotá en general, estas UPLs muestran un nivel de vulnerabilidad más alto, subrayando la necesidad de intervenciones específicas para mitigar los riesgos de inundación y mejorar la resiliencia en áreas densamente pobladas.

Síntesis Amenazas y Riesgos

El indicador síntesis que podría utilizarse para evaluar el riesgo en la UPL Rincón de Suba es el Índice de Afectación por Riesgo, que podría definirse como la relación entre el área de suelo afectada por riesgo no mitigable y el área total de la UPL. Este indicador se expresa en el siguiente porcentaje: 0.1%.

El estado general de las UPLs varía considerablemente en términos de superficie y manzanas afectadas, con un mayor impacto en las zonas periurbanas y aquellas cercanas a cuerpos de agua. En comparación con Bogotá en general, estas UPLs muestran un nivel de vulnerabilidad más alto, subrayando la necesidad de intervenciones específicas para mitigar los riesgos de inundación y mejorar la resiliencia en áreas densamente pobladas. Un indicador síntesis que combine área y manzanas afectadas refleja la desigual distribución de estos riesgos en la ciudad, con un impacto más severo en ciertas zonas críticas.

De acuerdo con los resultados del análisis de las 9 UPLs evaluadas, se determinó que, en promedio, el 4.27% de su territorio se encuentra expuesto a zonas de amenaza por diferentes fenómenos naturales, tales como inundaciones, movimientos en masa e incendios forestales.

ESTRUCTURA INTEGRADORA DE PATRIMONIO – EIP

El patrimonio cultural de una ciudad es un componente clave para su identidad y desarrollo sostenible. En este análisis se examina el estado del patrimonio en varias Unidades de Planeamiento Local (UPL) de Bogotá, centrándose en la presencia de Bienes de Interés Cultural (BIC) y las áreas de protección asociadas, así como en los Planes Especiales de Manejo y Protección (PEMP). Este panorama permite identificar las zonas prioritarias para la conservación y gestión patrimonial dentro del contexto urbano de la ciudad.

ilustración 6

En la Tabla 5 se muestran los indicadores Base de la estructura de Patrimonio, con el análisis de manzanas presentes por UPL:

tabla 5

El análisis del estado del patrimonio en las UPLs de las localidades de Suba, Engativá y Fontibón revela una distribución variada de manzanas con Bienes de Interés Cultural (BIC) y áreas de protección del entorno patrimonial, así como aquellas con Planes Especiales de Manejo y Protección (PEMP). En total, se identificaron 373 manzanas con BIC y 7 manzanas con áreas de PEMP en las UPLs evaluadas.

La localidad de Suba destaca con 148 manzanas con BIC, concentrando la mayor cantidad de patrimonio, especialmente en La UPL Niza se destaca por albergar el Colegio Helvetia, un Bien de Interés Cultural del ámbito nacional, adicionalmente cuenta con 85 manzanas en área de influencia de BIC, lo que evidencia una densidad notable de patrimonio cultural. Sin embargo, solo 6 manzanas en la UPL Britalia tienen áreas con PEMP que corresponden a la Hacienda La Conejera.

En Engativá, aunque hay 132 manzanas con BIC entre las UPL de Tabora y Engativá, no se registran áreas bajo PEMP, lo que podría señalar una brecha en la gestión patrimonial en estas zonas, dejando expuestas áreas importantes de valor cultural a una protección insuficiente.

La localidad de Fontibón, con 58 manzanas en la UPL Fontibón y 35 manzanas en la UPL Salitre, también presenta una riqueza patrimonial significativa, pero sin áreas de PEMP, lo que, al igual que en Engativá, sugiere un desafío en la implementación de políticas de manejo y protección para asegurar la preservación del patrimonio.

Síntesis Patrimonio

Como indicador síntesis, se obtuvo que apenas un 1.9% de las manzanas con BIC están cubiertas por PEMP, lo que muestra un bajo nivel de intervención formal en estas áreas patrimoniales.

El análisis evidencia que, aunque las localidades de Niza, Tabora, Engativá y Fontibón concentran un número significativo de manzanas con Bienes de Interés Cultural (BIC), existe una desconexión entre el reconocimiento del patrimonio y su gestión efectiva mediante instrumentos como los Planes Especiales de Manejo y Protección (PEMP).

Este bajo nivel de cobertura formal refleja una tendencia hacia la subutilización de herramientas normativas que podrían garantizar la preservación del patrimonio cultural frente a las dinámicas de urbanización. Además, se identifican patrones de desigualdad en la distribución de la gestión patrimonial, siendo las UPL más densas en BIC, como Niza y Tabora, las que requieren intervenciones más inmediatas para evitar un posible deterioro o pérdida de su valor cultural.

ESTRUCTURA FUNCIONAL Y DEL CUIDADO

La Estructura Funcional y del Cuidado tiene la finalidad de garantizar la equidad y el equilibrio territorial en la localización y disponibilidad de los soportes territoriales, los servicios sociales relacionados con el cuidado, el espacio público y la movilidad con criterios de proximidad, especialmente en aquellas zonas donde habita la población con menores ingresos económicos, para una mayor inclusión y sostenibilidad económica y social, tanto en el suelo urbano como rural. La estructura funcional y del cuidado se compone de los siguientes sistemas: Sistema de Espacio Público peatonal para el encuentro, sistema de movilidad, sistema de servicios públicos, sistema del cuidado y servicios sociales.

SISTEMA DE ESPACIO PÚBLICO PEATONAL PARA EL ENCUENTRO

Está construido por áreas destinadas al uso, goce y disfrute colectivo localizados en suelo urbano y rural cuyo propósito es el recorrido, el esparcimiento, la inclusión, el encuentro social, la recreación, el deporte, la cultura, la contemplación y el contacto con la naturaleza, que permiten garantizar una circulación y recorridos seguros, autónomos y confortables. Está conformado por franjas de circulación peatonal, franjas de paisajismo y calidad urbana, parques, plazas, plazoletas, elementos complementarios y elementos privados afectos al uso público. Articulo 90 - (Decreto 555 de 2021 Plan de Ordenamiento Territorial, 2021)

Respecto al diagnóstico de las condiciones actuales de las UPL respecto a espacio público, en la Ilustración 7 se muestra la distribución de espacio público:

ilustracion8ilustracion 9

Respecto a la movilidad, se identificó el estado de la malla vial en las UPL a partir de los datos definidos por el Instituto de Desarrollo Urbano IDU y el estado de los andenes. Adicionalmente, se relacionó la tipología de modelo de transporte usado a partir de la información de caracterización de las UPL.

tabla 7tabla 7

Respecto al estado de la malla vial, en general se identifica que la mayor parte de la malla vial de las UPL se categorizan como buena, sin embargo, las UPL de Tibabuyes y Fontibón son las que reportan el mayor porcentaje de su malla vial en estado de malo, con un 22,3 % y 20,5% respectivamente. De otro lado, las UPL que registran porcentajes superiores al 70% de su malla vial en estado bueno son: Suba, Tibabuyes y Engativá.

Respecto al estado de los andenes, todas las UPL reportan un estado superior al 50% en la categoría de bueno, sin embargo, las localidades de Fontibón y Britalia son las que reportan mayor porcentaje de área en categoría de anden regular o malo, con un 44,7% y 42,3% respectivamente. Las UPL que tienen mejor calidad en sus andenes son: Engativá, Suba y Tibabuyes.

Para el análisis de la proximidad al sistema público de transporte de la ciudad, se tuvo en cuenta la cercanía de las manzanas a estaciones y paraderos del servicio integrado de transporte de la ciudad identificando que la mayoría de las UPL presentan una muy mala prestación del servicio de transporte al analizar la proximidad de las manzanas a estaciones y paraderos del sistema de transporte, teniendo porcentajes de más de un 60% de las manzanas catalogadas como “malo” o “muy malo”. La UPL de Tibabuyes es la que presenta mejor cobertura del servicio integrado de transporte.

SISTEMA DE SERVICIOS PÚBLICOS

Es el conjunto de infraestructuras y redes jerarquizadas e interdependientes, que tienen como fin dar soporte territorial a la prestación efectiva de los servicios públicos domiciliarios y tecnologías de la información y las comunicaciones –TIC– para la población urbana y rural, utilizando mecanismos convencionales o alternativos que sean sustentables técnica, económica y ambientalmente. Artículo 98 - (Decreto 555 de 2021 Plan de Ordenamiento Territorial, 2021).

En este numeral se presentan los datos de cobertura de diferentes servicios públicos, adicionalmente se muestra la especialización de las redes de prestación de servicios públicos para las UPL:

ilustracion1011ilustracion 12-13

La cobertura de servicios públicos de la ciudad es uno de los indicadores más importantes a ser analizados y que repercuten directamente en la calidad de vida de las personas, para el análisis de la variable se analizaron los predios que cuentan con acceso a servicios públicos en cada una de las manzanas, obteniendo los resultados mostrados a continuación:

tabla 8

A partir de lo mostrado anteriormente, se evidencia que en términos generales y con la información disponible por UPL, la mayoría de las UPL cuentan con alta cobertura de servicios públicos, logrando porcentajes de cobertura superiores al 95%, lo anterior muestra importantes avances de la ciudad en consolidar un sistema de prestación de servicios públicos con amplia cobertura.

Para analizar la cobertura del servicio público de aseo se tuvo en cuenta la cobertura de las rutas de aseo usando como unidad de análisis las manzanas evidenciando que la cobertura asciende a cerca del 100%, ahora bien, se analizó la cercanía de las manzanas a puntos críticos de arrojo clandestino de residuos sólidos, los cuales han sido priorizados desde la UAESP.

ilustracion 14tabla 9tabla 9

En cuanto a la cobertura de servicios públicos se observa un muy buen porcentaje de cobertura en los servicios de Acueducto, Alcantarillado, Energía y Gas. Respecto a la presencia de puntos clandestinos de arrojo de residuos sólidos se resaltan las UPL de Tabora y Engativá, las cuales reportan más de 70 puntos críticos de arrojo de residuos sólidos, de otro lado, las UPL que registran la menor cantidad de residuos sólidos son: Suba, Britalia y Niza.

La distribución del carácter público-privado también revela desequilibrios significativos entre las UPL. Por ejemplo, UPL Tibabuyes presenta una abrumadora mayoría de equipamientos públicos (90%), mientras que UPL Niza cuenta con un 97.6% de equipamientos privados. Esta disparidad puede generar diferencias en el acceso a servicios esenciales entre las distintas UPL y afectar el nivel de equidad en el territorio.

SISTEMA DEL CUIDADO Y DE SERVICIOS SOCIALES

Es el conjunto de equipamientos, espacios, edificaciones, instalaciones o construcciones temporales, infraestructura o unidades móviles, donde se prestan los diferentes servicios de cuidado y servicios sociales que responden a las necesidades de la población de manera diferencial, con el fin de permitir su inclusión y participación social en condiciones de igualdad en Bogotá. Artículo 94 - (Decreto 555 de 2021 Plan de Ordenamiento Territorial, 2021).

Para analizar el acceso a servicios sociales y del cuidado se parte de un indicador compuesto (Déficit de proximidad Servicios sociales y servicios del Cuidado) el cual permite el análisis de proximidad y disponibilidad de servicios sociales y del cuidado asociado a diferentes tipologías, las cuales se agrupan en dos grandes grupos:

Grupo 1: Servicios de Cuidado: 1) Servicios de Educación básica, 2) Educación Media, 3) Educación Superior, 4) Servicios de Salud, 5) Servicios de Integración Social, 6) Igualdad de Oportunidades, 7) Servicios de Cultura, 8) Servicios de Recreación y de Deporte, 9) Servicios de culto. (Secretaría Distrital de Planeación, 2021).

Grupo 2: Servicios Sociales: 10) Servicios de Seguridad, 11) Participación Social, 12) Administración Pública, 13) Abastecimiento de alimentos y 14) Cementerios. (Secretaría Distrital de Planeación, 2021).

A continuación, se muestra la relación del nivel de déficit de proximidad para las manzanas de las UPL, estableciendo aquellas manzanas cuyo déficit de proximidad es más alto.

tabla 10tabla 10

Se evidencia que en general las manzanas se catalogan en un rango de déficit bajo y medio, siendo las UPL Suba, Britalia y Salitre las que reportan un mayor déficit de proximidad a estos equipamientos.

Al analizar la distancia de las manzanas por tipología de equipamientos se tiene el siguiente análisis:

tabla 11

Al analizar el déficit por UPL en materia de servicios del cuidado y sociales, se identifica que las categorías más comunes del déficit oscilan entre el nivel bajo y el medio, con tendencia a un muy bajo nivel del déficit. En este orden de ideas, se identifica que la ponderación de porcentajes arroja que, de las 9 UPL analizadas, el 10,23% se encuentra en déficit muy bajo, el 46,09% en déficit bajo, el 37,69% en déficit medio y el 5,98% en déficit bajo. Por consiguiente, el 83,78% se ubica en el rango del déficit medio y bajo. Esto sugiere que los esfuerzos realizados para garantizar coberturas de servicios del cuidado y sociales, han logrado suplir los mayores índices de vulnerabilidad. No obstante, es pertinente destacar que aún hay un 43,67% de manzanas que se encuentran en déficit medio y alto, los cuales requieren atención y orientación de esfuerzos.

Al entrar en detalle, se observa que la cobertura de equipamientos educativos para la primera infancia y la educación básica media es óptima en las 9 UPL analizadas. No obstante, con respecto a la educación superior, es considerable el déficit de cobertura para la mayoría de UPL, en consideración a que las instituciones de educación superior se encuentran mayoritariamente centralizadas en la ciudad.

ilustracion 15ilustracion 16

Ahora, con respecto a los equipamientos en salud, es destacable mencionar que las UPL Britalia, Salitre y Tibabuyes se ubican en un nivel medio del déficit, a diferencia de las demás, que se encuentran en nivel bajo del déficit, lo cual sugiere una cobertura adecuada en equipamientos de salud. Con respecto a equipamientos de seguridad, por el contrario, solamente la UPL Tabora cuenta con una cobertura superior al 50%, las demás se ubican en niveles medio y alto del déficit.

Asimismo, se analizó la cantidad de equipamientos tanto públicos como privados, que juegan un rol crucial en garantizar la equidad en la distribución de oportunidades para los habitantes. En este contexto, es necesario evaluar no solo la cantidad total de equipamientos presentes en una determinada área, sino también la proporción que corresponde a cada tipo de propiedad (pública o privada). Esta diferenciación permite identificar desigualdades en el acceso, ya que los equipamientos públicos están diseñados para ser accesibles a todos los ciudadanos, mientras que los privados pueden generar barreras económicas o sociales. A través de este análisis, se busca generar una visión integral que permita a los tomadores de decisiones identificar brechas y oportunidades para el fortalecimiento de la infraestructura pública y la optimización de los recursos privados, fomentando una planificación urbana más equitativa y eficiente.

tabla 12

Para el análisis de equipamientos se tomó como base la información suministrada por el Decreto 555 de 2021 POT, con la cual se realizó un cruce de la información georreferenciada con la división político-administrativa de las UPL, de esa manera se encontró el número total de equipamientos por UPL y su clasificación de público o privado.

El análisis de los equipamientos en las UPL de las localidades de Suba, Engativá y Fontibón destaca una distribución marcada por la preponderancia de equipamientos privados sobre los públicos. A nivel general, el 66% de los equipamientos son privados, mientras que el 34% son públicos, lo que refleja una inclinación hacia la infraestructura gestionada por el sector privado. En términos de cantidad, la UPL Tabora, con 329 equipamientos, tiene la mayor concentración, seguida por Engativá con 237 y Salitre con 134. Sin embargo, es importante destacar la diferencia en el tamaño de las áreas de los equipamientos, donde la UPL Salitre tiene la mayor superficie, con 533.929 m², mientras que UPL Tibabuyes, aunque cuenta con un número considerable de equipamientos (91), solo ocupa 76.123 m², lo que sugiere infraestructuras más pequeñas o menos desarrolladas.

Síntesis EFC

Al analizar la disponibilidad de espacio público y su relación con la cantidad de habitantes presentes por UPL se evidencia UPL como Salitre y Niza las cuales cuentan con un déficit de 0 y superan la meta establecida en el POT, de otro lado, se evidencian UPL muy deficitarias de espacio público, resaltando Rincón de Suba, Tibabuyes, Tabora y Suba las cuales tienen déficits superiores a 3 m²/habitante.

El sistema de movilidad en términos de infraestructura (estado malla vial) presenta un estado aceptable en términos generales; se resaltan las UPL de Tibabuyes y Fontibón como las que reportan el mayor porcentaje de su malla vial en estado de malo, con un 22,3% y 20,5% respectivamente. Respecto a la proximidad de paraderos y estaciones del sistema integrado de transporte a manzanas, la mayoría se cataloga como “malo” o “muy malo”, mostrando un posible déficit de cobertura de rutas del SITP.

Respecto a la cobertura de servicios públicos se resalta la amplia cobertura que presentan estas UPL con coberturas cercanas al 100%, ahora bien, con respecto a la presencia de puntos críticos de arrojo de residuos sólidos, esta es una problemática que afecta a todas las UPL, siendo las UPL de Engativá y Tabora las más afectadas.

Respecto a m² de equipamientos se evidencia una importante disparidad entre las UPL, ya que UPL como Salitre, Tabora y Engativá presentan áreas superiores a 350.000 m² cada una; sin embargo, se resalta que la mayoría de estas áreas están asociadas a equipamientos privados. UPL como Tibabuyes solo reportan áreas alrededor de 76.000 m². Respecto a la proximidad de equipamientos de servicios sociales y servicios del cuidado, en general el rango de proximidad oscila entre bajo y medio, mostrando proximidad a equipamientos; sin embargo, se evidencian UPL como Engativá, Suba, Rincón de Suba y Tibabuyes donde la mayoría de sus manzanas están alejadas de centros de educación superior. En términos de proximidad a equipamientos de seguridad se resaltan UPL como Britalia, Tibabuyes y Suba donde la mayoría de las manzanas presentan un déficit de proximidad a estos equipamientos.

ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA, CREATIVA Y DE INNOVACIÓN – ESECI

A través de la Estructura Socioeconómica y Cultural se concreta el dinamismo bogotano, la capacidad de la ciudad de reactivar su economía, proteger sus saberes, localizar las viviendas y desarrollar los empleos del futuro. Esta estructura reúne las condiciones que hacen de la ciudad un territorio productivo, inclusivo, diverso y sostenible. (Decreto 555 de 2021 Plan de Ordenamiento Territorial, 2021)

En esta estructura se agrupan todas aquellas áreas asociadas al tejido productivo de la ciudad, permitiendo analizar la coexistencia entre actividades productivas y residenciales. Se reconocen las ventajas competitivas que tiene Bogotá y las distintas tipologías de actividades productivas que se localizan en la ciudad, buscando cualificarlas y generar espacios que permitan la generación de soluciones habitacionales, pero también de espacios para la consolidación y crecimiento de empresas que aporten un alto valor agregado. Los elementos que pertenecen a esta infraestructura son:

Grandes Servicios Metropolitanos: Áreas geográficas que permiten la integración metropolitana, regional e internacional a partir de la prestación de servicios o vinculación de funciones estratégicas y actividades económicas de alcance regional y global y las soluciones habitacionales que las acompañen. (Decreto 555 - Artículo 100)

Estructurante: Áreas geográficas que promueven la competitividad generando oportunidades de empleo y densificación residencial, aprovechando las ventajas de la ciudad y las infraestructuras de soporte y habitabilidad. Artículo 100 - (Decreto 555 de 2021 Plan de Ordenamiento Territorial, 2021).

Proximidad: Áreas geográficas que generan condiciones para impulsar el desarrollo económico, social y cultural en el ámbito local, que junto con la formación del talento humano asegure vitalidad a nivel de Unidad de Planeación Local y territorios rurales. En estas áreas se materializa la ciudad accesible de menos de 20 minutos, en términos de las actividades asociadas a la vivienda, aglomeraciones productivas en proceso de consolidación y corredores comerciales al servicio de las economías locales. Artículo 100 - (Decreto 555 de 2021 Plan de Ordenamiento Territorial, 2021).

A continuación, se relacionan algunos indicadores que permiten analizar el estado de esta estructura para el área de estudio.

De acuerdo con el artículo 100 del Decreto Distrital 555 de 2021 – POT de Bogotá, la Estructura Socioeconómica, Creativa y de Innovación -ESECI- reconoce la coexistencia de actividades productivas y residenciales, y las ventajas competitivas de la economía bogotana, buscando potenciarlas. Incluye todas aquellas áreas del Distrito que prestan Grandes Servicios Metropolitanos, las áreas de aglomeración especializada y diversificada, las Áreas de Desarrollo Naranja – Distritos Creativos y el resto de las áreas de producción tradicional que el presente Plan busca potenciar y cuya permanencia en el territorio contribuye a caracterizarlos y protegerlos.

Los elementos de la ESECI se clasifican por áreas de actividad: Grandes Servicios Metropolitanos (GSM), Estructurante (E) y de Proximidad (P).

tabla 13

Estrategias de la ESECI, criterios aplicables:

  • Promoción del hábitat sostenible y vivienda con énfasis en la oferta de VIS y VIP respondiendo a las necesidades ante el déficit cualitativo y cuantitativo, la formación de nuevos hogares y las viviendas de reemplazo que demandan la construcción de vivienda social y el reasentamiento priorizando aquellas zonas receptoras y la diversidad de soluciones habitacionales.
  • Fortalecimiento de las áreas de aglomeración diversificada de Bogotá, a través de estrategias de conectividad verde e inteligente (áreas que corresponden predominantemente al Corredor Centro - Oriental, Corredor de la 26 y Avenida El Dorado, Corredor Avenida Caracas al norte y Autopista Norte), aprovechando las tecnologías digitales y de conectividad.
  • Fortalecimiento de las zonas de aglomeración especializada que constituyen nodos económicos fundamentales de sus entornos territoriales y le dan su carácter y vocación productiva.
  • Consolidación del Anillo Logístico de Occidente, con la transformación de los bordes aeroportuarios para usos económicos asociados y la consolidación de las entradas de Bogotá.
  • Consolidación de las zonas industriales de Bogotá, orientadas al incremento de la productividad, generación de mayor valor agregado y modernización en general. Estas pueden ser, entre otras, industrias 4.0, creativas y culturales o de crecimiento verde.
  • Consolidación de Áreas de Desarrollo Naranja - Distritos Creativos espontáneos o inducidos que promuevan la confluencia de capital humano altamente especializado e innovador que generen nuevos modelos productivos, de negocio y de mercado.
  • Promoción de la ciudad como destino turístico inteligente, sostenible, de salud y de negocios que promueva el desarrollo económico social y cultural y reconozca el patrimonio local.
  • Promoción de actividades económicas en las áreas de actividad estructurante alrededor de las Áreas de Integración Multimodal (AIM), con particular énfasis en aquellas ubicadas en Unidades de planeamiento local - UPL deficitarias en empleos, para aumentar la inclusión productiva y el acceso a los corazones productivos de escala urbana con enfoque diferencial, territorial y de género.
  • Fortalecimiento del tejido productivo local y tradicional en la proximidad de áreas residenciales para promover una mayor inclusión socioeconómica a partir de la desconcentración de servicios y el empleo cercano, en condiciones de equidad y oportunidad con enfoque diferencial, territorial y de género.
  • Impulso a formas de producción rural sostenible, compatible con los medios de vida e identidad campesina y con la funcionalidad ecosistémica de los paisajes bogotanos, que aumente la interacción entre los territorios rurales y el área urbana y que concreten la simbiosis de la cultura y la naturaleza en áreas de importancia ecosistémica y paisajística.

Otro indicador relevante para entender esta estructura es el de IPM (Índice de Pobreza Multidimensional), a continuación, se presenta el índice de pobreza por manzana para las UPL de interés.

tabla 14tabla 14

ÍNDICE DE POBREZA MULTIDIMENSIONAL: La unidad de análisis del IPM es la densidad de manzanas con hogares con Índice de Pobreza Multidimensional. Al analizar la sumatoria de los rangos de IPM “Alta” y “Muy Alta”, se identifica que las UPL con mayor concentración corresponden a Tibabuyes con el 75,7%, seguido de Rincón de Suba con el 55,29% y Fontibón con un 50,5%. Por otra parte, las UPL Niza y Salitre tienen las sumatorias más altas para el rango “Bajo”, es decir, son las UPL donde los valores de pobreza multidimensional son más bajos, con valores de 58,6% y 50,14% respectivamente. En la Ilustración 17 se muestra la especialización de las manzanas y las distintas categorías de IPM.

ilustración 17

ÁREA DE INTERÉS TURÍSTICO: El Decreto 555 de 2021 define algunas áreas de la ciudad que por sus condiciones se categorizan como áreas de interés turístico. A continuación, se espacializan aquellas UPL que cuentan con áreas de interés turístico.

ilustración 18

La UPL que reporta la mayor área priorizada como de interés turístico es Salitre, que supera ampliamente a las demás priorizadas, le siguen Rincón de Suba y Niza. Sin embargo, si se analiza con respecto al área total de la UPL se evidencia que en general es un porcentaje muy bajo el que se prioriza o destina para el fomento de esta actividad. Las UPL de Engativá, Fontibón, Tibabuyes y Tabora no cuentan con áreas priorizadas como zonas de interés turístico.

ÁREA DE INTERÉS COMERCIAL: Dentro de las categorías que se consideraron para este indicador se tienen: a) Centro de abastecimiento, b) Centro financiero, c) Clúster, d) Corazones Productivos, e) Distritos creativos, f) Distrito centro de tecnología e innovación, g) Ecosistema educación superior, h) Eje de Servicios Empresariales Avenida Dorado, i) Gran ecosistema económico productivo, j) Gran centro comercial, k) Parque empresarial San Benito, l) Plaza de mercado. La información de presencia o no de infraestructuras asociadas a estas categorías se toma de lo establecido en el Decreto 555.

tabla 15tabla 15

Al analizar la presencia de distintas infraestructuras en cada una de las UPL, se identifica que la UPL de Niza concentra 15 polígonos denominados clúster y asociados a la prestación de servicios médicos y hospitalarios; el área presente en Tibabuyes se asocia a actividades relacionadas con el patio taller del metro y en Salitre se identifica un clúster asociado a la prestación de servicios hoteleros.

Las áreas catalogadas como corazones productivos muestran la presencia de actividades económicas clave que se deben priorizar para su apoyo e impulso; se resaltan las UPL de Tabora y Niza, las cuales presentan la mayor cantidad de áreas e infraestructura en esta categoría. Ahora bien, las UPL que registran una menor cantidad de estas áreas son Britalia, Engativá y Tibabuyes.

Respecto a los Distritos Creativos, el POT prioriza dentro de sus proyectos estructurantes la creación de un Distrito Creativo en la UPL de Fontibón. Las demás UPL no presentan ninguna infraestructura asociada a esta categoría.

En cuanto a la presencia de equipamientos o infraestructura asociada a educación superior, en general las UPL presentan una muy baja presencia de este tipo de equipamientos, con valores que mayoritariamente corresponden a un solo equipamiento por UPL; se destacan las UPL de Britalia y Fontibón con dos infraestructuras.

La Avenida El Dorado es uno de los principales ejes económicos y de concentración de empresas; se resalta la UPL del Salitre, la cual contiene parte de los servicios empresariales y nodos productivos asociados a este corredor vial.

Por último, en lo referente a la presencia de grandes centros comerciales y plazas de mercado, la UPL de Niza lidera con la presencia de 4 centros comerciales y Tabora lidera con 3 plazas de mercado. De otro lado, se tiene la UPL Tibabuyes, la cual no reporta la presencia ni de centros comerciales ni de plazas de mercado.

GRAN ECOSISTEMA PRODUCTIVO: Es de mencionar que el POT prioriza un área catalogada como el Gran Ecosistema Económico Productivo, que contiene las economías de aglomeración diversificadas y especializadas consolidadas o por consolidar, e incluye las siguientes áreas: a) Eje de servicios empresariales de la Avenida del Dorado, b) Los centros financieros y de servicios empresariales: Centro Internacional, Chapinero, Teleport y otros, y c) Áreas de Desarrollo Naranja - Distritos creativos, distritos culturales, distritos en algún campo específico de las artes o la creatividad. Este ecosistema abarca cerca de 9.225 hectáreas, es decir, cerca del 25% de toda el área clasificada como suelo urbano de Bogotá. En esta área se concentra la mayor cantidad de actividades productivas de la ciudad y la mayor cantidad de sitios de trabajo de la población.

Ahora bien, al analizar la presencia de esta área con respecto a las localidades objeto de análisis se identifica que:

tabla 16

Las UPL de Britalia, Rincón de Suba, Suba y Tibabuyes no presentan ninguna proporción o área que se catalogue como Gran Ecosistema Económico o Productivo.

Por otro lado, las UPL de Fontibón y Salitre tienen un alto porcentaje de su territorio clasificado como Gran Ecosistema Económico y Productivo, lo cual se relaciona principalmente con su cercanía al Aeropuerto El Dorado, entendido como una de las principales infraestructuras de transporte del país, y su proximidad a importantes corredores viales como la Calle 26, que concentra varios centros logísticos, centros de negocios, entidades gubernamentales, centros educativos, entre otros.

Síntesis EFC

A partir de la revisión de indicadores de esta infraestructura se resaltan las disparidades entre algunas UPL, donde localidades como Niza y Salitre presentan un muy bajo índice de pobreza multidimensional, inferior al 20% de las manzanas. Por otro lado, UPL como Tibabuyes presentan altos índices de IPM por encima del 70%. Estos desequilibrios territoriales también se reflejan al identificar la localización de empresas y nodos productivos en cada una de sus categorías, siendo las UPL de Niza, Tabora y Salitre las que lideran con la presencia de distintos tipos de infraestructuras y nodos empresariales. Se destaca la presencia del Gran Ecosistema Productivo sobre la Calle 26, que conecta importantes equipamientos como el Aeropuerto El Dorado y todo el clúster logístico que lo rodea.

SEGURIDAD: A continuación, se presenta el diagnóstico situacional de las condiciones de seguridad de las UPL objeto de análisis, mostrando indicadores como ocurrencia de delitos de alto impacto y su distribución en el territorio.

ilustración 19

El componente de seguridad es crucial para analizar el bienestar y la calidad de vida en las Unidades de Planeamiento Local (UPL) de Bogotá. A través del análisis de la incidencia de delitos de alto impacto, es posible identificar patrones de criminalidad y zonas que requieren mayor intervención en términos de seguridad ciudadana. Este análisis se enfoca en las UPL de Suba, Engativá y Fontibón, evaluando la concentración de delitos en cada una y proporcionando un panorama general de cómo se distribuye la criminalidad en estas áreas con respecto al total de Bogotá.

tabla 17tabla 17

El análisis de seguridad basado en la tabla revela la distribución de la incidencia de delitos de alto impacto en las UPL de las localidades de Suba, Engativá y Fontibón. En general, la tabla muestra que el 24.85% de los delitos de alto impacto en Bogotá se concentra en estas áreas.

En cuanto a la generalidad del sistema de seguridad, los delitos de alto impacto, como robos, homicidios y asaltos, presentan diferentes niveles de incidencia según la UPL. Las localidades con mayor densidad poblacional y desarrollo urbano tienden a registrar una mayor proporción de estos delitos, lo que sugiere una correlación entre la urbanización y la criminalidad. La UPL Tabora es la zona con mayor incidencia, registrando un 5.5% de los delitos de alto impacto, lo que sugiere una necesidad urgente de intervención en seguridad. Por su parte, UPL Salitre y Engativá también muestran cifras elevadas, con 3.92% y 3.68% respectivamente. En contraste, UPL como Niza y Fontibón tienen un nivel moderado de criminalidad, con un 3%. Las UPL Suba y Tibabuyes presentan la menor incidencia, cerca del 1.64% y 1.68%, lo que las coloca en una mejor posición en términos de seguridad.

Los indicadores de seguridad en estas UPL varían, pero en conjunto muestran que algunas áreas están considerablemente más afectadas por el crimen que otras. La concentración de delitos en zonas como Tabora sugiere un patrón que podría estar vinculado a factores socioeconómicos, infraestructura y acceso a recursos de vigilancia y control. Esto requiere enfoques específicos para mitigar la inseguridad en dichas zonas.

Síntesis ESECI

Un indicador síntesis de la incidencia de delitos de alto impacto en estas UPL podría calcularse sumando las incidencias de todas las UPL y promediándolas. Este cálculo arroja que, en promedio, el 2.76% de los delitos de alto impacto en Bogotá ocurre en cada una de las UPL analizadas.

El análisis de seguridad en las localidades de Suba, Engativá y Fontibón muestra que concentran el 27.69% de los delitos de alto impacto en Bogotá, con la UPL Tabora liderando la incidencia (5.5%), seguida por Salitre y Engativá. Estas zonas requieren intervenciones prioritarias en seguridad, incluyendo mayor vigilancia y mejora del espacio público.

En contraste, UPL como Suba y Tibabuyes presentan menor criminalidad, aunque no deben descuidarse. Las cifras reflejan la necesidad de estrategias diferenciadas que combinen infraestructura, inclusión social y prevención, adaptadas a las condiciones específicas de cada área para mejorar la seguridad y calidad de vida urbana.

HÁBITAT Y VIVIENDA

l déficit habitacional es un indicador clave para evaluar las condiciones de vivienda en las diferentes Unidades de Planeamiento Local (UPL) de una ciudad. Este indicador mide la insuficiencia de unidades habitacionales y la calidad de estas, tanto en términos cuantitativos como cualitativos.

ilustracion 20

El déficit habitacional es un indicador clave para evaluar las condiciones de vivienda en las diferentes Unidades de Planeamiento Local (UPL) de una ciudad. Este indicador mide la insuficiencia de unidades habitacionales y la calidad de estas, tanto en términos cuantitativos como cualitativos.

En este análisis, se presentan los resultados de la evaluación del déficit habitacional en las 9 UPL priorizadas, destacando los rangos de densidad de manzanas afectadas y comparando las diferencias entre zonas consolidadas y áreas más vulnerables. A continuación, se presenta el análisis de los resultados obtenidos a partir de la tabla de déficit habitacional para las UPLs evaluadas:

tabla 18tabla 18

El análisis del déficit habitacional en las UPLs evaluadas revela una marcada desigualdad en la distribución del déficit de vivienda tanto en su dimensión cualitativa (calidad y adecuación de la vivienda) como cuantitativa (insuficiencia de unidades habitacionales). La UPL Tibabuyes y el Rincón de Suba presentan los niveles más altos de déficit habitacional, con 49.3% y 39.5% de sus manzanas en la categoría de déficit muy alto, respectivamente. Estas áreas muestran una vulnerabilidad significativa y requieren atención urgente en términos de políticas de mejoramiento y provisión de vivienda adecuada.

En contraste, las UPLs como Niza y Salitre tienen un panorama más favorable, con un porcentaje mayoritario de manzanas en la categoría de déficit bajo (66.1% y 65.2%, respectivamente), lo que indica mejores condiciones habitacionales en estas zonas.

El promedio general para las UPLs analizadas muestra que el 24.96% de las manzanas presentan déficit habitacional en diferentes rangos. Este promedio refleja una situación relativamente estable en comparación con algunas áreas críticas de Bogotá, pero también pone de manifiesto la necesidad de una gestión diferenciada en la ciudad. Algunas UPLs, especialmente en sectores más centrales o consolidados como Niza y Salitre, presentan mejores indicadores de vivienda, mientras que las áreas periféricas como Tibabuyes y Rincón de Suba enfrentan los mayores desafíos en cuanto a déficit habitacional.

Síntesis Hábitat y vivienda

El déficit habitacional en las UPLs evaluadas se encuentra, en promedio, en un nivel del 24.96%, lo que refleja una necesidad significativa de intervención en zonas con un déficit muy alto, particularmente en los sectores periféricos, donde las presiones habitacionales y la insuficiencia de vivienda adecuada son más severas en comparación con el promedio general de Bogotá de 8.21% para el año 2021.

El análisis del déficit habitacional en las UPL evaluadas muestra una notable desigualdad en la calidad y cantidad de las viviendas disponibles. Las áreas periféricas, como Tibabuyes y Rincón de Suba, concentran los mayores desafíos, con 49.3% y 39.5% de sus manzanas en niveles de déficit muy alto, respectivamente. Esta situación refleja condiciones de vulnerabilidad aguda, que requieren intervenciones prioritarias orientadas al mejoramiento integral del hábitat y a la provisión de nuevas unidades habitacionales adecuadas.

En contraste, UPL como Niza y Salitre presentan un panorama más favorable, con un alto porcentaje de manzanas en la categoría de déficit bajo (66.1% y 65.2%, respectivamente). Estas áreas consolidadas destacan por sus mejores condiciones habitacionales, probablemente asociadas con un acceso más equilibrado a servicios urbanos, infraestructura consolidada y menor presión demográfica.

El promedio general de déficit habitacional en las UPL analizadas (24.96%) señala que, aunque existen áreas con condiciones relativamente estables, persisten grandes desigualdades en sectores específicos. Esta brecha subraya la necesidad de una gestión diferenciada que contemple políticas integrales de vivienda dirigidas tanto a la reducción del déficit cuantitativo como al mejoramiento de la calidad habitacional. Además, la relación entre las categorías de déficit y la localización geográfica evidencia patrones claros: las áreas más alejadas del centro o con mayor densidad poblacional presentan mayores carencias, mientras que las zonas centrales o con un nivel de consolidación urbano más avanzado muestran menores afectaciones. Este diagnóstico sugiere la importancia de articular acciones que combinen estrategias de provisión de vivienda con proyectos de mejoramiento barrial en las UPL más vulnerables.

ÁREA DE CONTEXTO

La segunda escala es el Contexto de análisis PIMI-Hábitat 1 – SUBA – RINCÓN – TIBABUYES tiene una extensión de 1.449,09 Ha y hacen parte de este las UPL: Tibabuyes, Suba, Engativá, Niza, Britalia. Dentro del contexto se destacan nueve (09) Proyectos Integrales de Proximidad – PIP: Paseo el Rincón, Camino Del Indio – Rincón de Suba; Corredor Turístico de Suba – Camino del Indio; Cinturón Verde; Red de Proximidad Bilbao – AE; Parque Lineal Ambiental de Suba; Eje de Equipamientos Gaitana - Nueva Tibabuyes; Corazón de Rincón; Actuación Estratégica Ciudadela Educativa y del Cuidado. Hacen parte del contexto de análisis dos (02) Micro PIMI-Hábitat, a continuación, se describe el Micro PIMI-Hábitat 1.

Ilustración 21

MICROPIMI-H 01 RIO BOGOTÁ – HUMEDAL TIBAGUYA

La tercera escala es el micro-territorio en la que se formula el MICROPIMI 01. Río Bogotá - Humedal Tibaguya como piloto en el marco de la implementación de los PIMI Hábitat, toda vez que en el territorio se encontraban oportunidades de ejecución de obras de mejoramiento entorno por parte de la Secretaría Distrital del Hábitat. El polígono tiene un área aproximada de 184 Hectáreas y agrupa, en las localidades. Se ubica dentro de las localidades de Suba, Engativá y Fontibón, y agrupa las UPL de Britalia, Suba, Tibabuyes, Rincón de Suba, Niza, Engativá, Tabora, Fontibón y Salitre. Así mismo, la formulación dentro del PIMI-Hábitat para este polígono se dio en paralelo a la construcción de la metodología de priorización de los diferentes micro PIMI; con el propósito de avanzar en la formulación y evaluar la operatividad de la metodología.

ilustración 22

Usando como base la información del CENSO 2018, se estima que al interior del MICROPIMI 01. Río Bogotá - Humedal Tibaguya habitan 109.871 personas distribuidas en 37.089 en 36.359 viviendas. En este sentido, para este sector hay 3 personas en promedio por hogar y cada vivienda es habitada por 1 hogar en promedio. En términos de estratificación, la mayoría de los hogares corresponde a estrato 2 (98.53%) según el reporte censal. En cuanto al uso, el 98.61% de las viviendas correspondes a espacios residenciales y el 1.39% a espacios mixtos donde estos combinan el uso residencial con otro uso en un espacio separado. Asimismo, el 62.81% de las viviendas corresponden a apartamentos, el 22.16% a casas y el 14.53% a habitaciones tipo cuarto.

De las personas que habitan en este micro PIMI se estima que el 50.35% corresponden a mujeres y que el 49.65% a hombres. En términos de edad, se aprecia que la mayoría de la población se ubica entre los 20 y 29 años, correspondiendo al 23.80% del total de la población. Ahora bien, al revisar la población por sexo, se aprecian dos patrones. Por un lado, hasta los 34 años se encuentra una mayor cantidad de hombres y, por otra parte, sobre los 40 años la mayor cantidad de la población corresponde a mujeres; aspecto que señala una diferencia importante en término de género sobre las dinámicas poblacionales respecto a los rangos de edad.

grafico 1

En cuanto a población por reconocimiento étnico, se estima que el 96.86% de la población no corresponde a ningún grupo, que el 1.49% se identifican como negro(a), mulato(a), afrodescendiente, afrocolombiano(a), el 0.32% como indígenas, el 0.01% como raizales y el 0.005% como gitanos o Rrom. Asimismo, en cuanto al lugar de nacimiento, la mayoría de la población dentro del MICROPIMI 01. Río Bogotá - Humedal Tibaguya correspondería a personas que no nacieron en Bogotá, donde el 45.12% de la población nació en otro municipio y el 5.22% en otro país. De la población correspondiente al territorio de este micro PIMI, sólo el 48.34% se estima nació en Bogotá. Al igual que en los rangos de edad, se encuentra dos patrones diferenciados por género respecto al lugar de nacimiento. En este, la mayoría de la población nacida en Bogotá corresponde a hombres, mientras que para la población nacida en otro municipio de Colombia o en otro país la mayoría corresponde a mujeres.

Greafico 2

En términos de migración se encuentra que el 77.68% de la población habitaba en Bogotá hace 5 años; mientras que el 7.36% lo hacía en otro municipio y que el 5.49% en otro país. En cuanto a la condición física, se estima que el 4.3% de la población presenta problemas o dificultades físicas durante su vida diaria. De la población con dificultad física reportada en el CENSO para este micro PIMI, el 54.48% corresponde a adultos, el 26.07% a adultos mayores y el 19.45% a niños, niñas y adolescentes (NNA).

Grafico3

Respecto al alfabetismo de la población, se estima que el 2.66% no sabe leer y escribir. Si bien la mayor parte de esta población analfabeta se encuentra en el rango etario correspondiente a NNA (54.25% de las personas que no saben leer y escribir), la participación porcentual por grupos es más grande dentro de los adultos mayores, donde el 10.03% de la población estimada carece de conocimientos de lectura y escritura.

Grafico 4

Sobre la escolaridad de la población correspondiente a este micro PIMI, se estima que el 24.69% de ella se encuentra actualmente en asistencia escolar virtual o de manera presencial. No obstante, se encuentran dos factores importantes. Primero, se aprecia que el 10.19% de la población entre 5 y 9 años y el 8.64% de la población entre 10 y 14 años no presenta asistencia escolar ni virtual ni de manera presencial. Por otra parte, se encuentra que entre los 15 y 19 años se reduce considerablemente la asistencia escolar de la población. Así, la asistencia escolar pasa de ser el 89.97% en la población entre 10 y 14 años, al 61.18% entre 15 y 19 años y, finalmente, se reduce al 20.97% en el rango entre 20 y 24 años.

grafico 5

Finalmente, se encuentra que el nivel educativo de la población para este micro PIMI se concentra en la educación media académica o clásica, con un 29.76% de la población. A este le sigue la básica primaria con el 23.05% y donde, además, se encuentra tanto la mayor fracción de la población de adultos mayores como la segunda mayor representación de adultos.

grafico 6-7

 

Implementación del plan de gestión social: Componente participativo

El Plan de Gestión Social es un componente fundamental en la formulación de los Planes de Intervención para el Mejoramiento Integral del Hábitat (PIMI Hábitat). Este plan representa una apuesta clave para fortalecer la planificación urbana desde un enfoque territorial, promoviendo una construcción participativa y colaborativa junto a la comunidad.

ilustracion 23

Dentro del proceso se identifican cinco (5) momentos: el reconocimiento del territorio, el diagnóstico y caracterización socioeconómica, el diálogo y participación ciudadana, la hoja de ruta social y la construcción y reconstrucción del tejido social. En específico, para el proceso de formulación son de principal relevancia los tres (3) primeros momentos que buscan la implementación de estrategias de comunicación comunitaria y social con el objetivo de sentar las bases hacia estrategias de seguimiento, control y monitoreo ciudadano.

Durante este proceso se crearon espacios de diálogo comunitario que, además de permitir una lectura de necesidades y problemáticas, se encaminó a incentivar el reconocimiento de oportunidades y fortalezas en el territorio. Dentro de las herramientas utilizadas en la gestión social y de planeación participativa se implementaron:

  • Mapeo e identificación de actores claves de 20 barrios dentro del polígono de MICROPIMI.
  • Recorridos de reconocimiento en veinte (20) barrios para mapear las dinámicas de los territorios.
  • Caracterización socioeconómica de los hogares, se identificaron modos de vida y producción y elementos culturales y de convivencia relevantes dentro del territorio.
  • Encuestas de percepción aplicada a 212 residentes de los 20 barrios dentro del polígono del MICROPIMI.
  • Cuatro (4) talleres de diagnóstico participativos denominados Asamblea de Oportunidades, cuyo propósito fue establecer un espacio de diálogo para promover la reflexión colectiva acerca de las oportunidades, desafíos y posibilidades en el territorio mediante propuestas concretas para fortalecer el desarrollo sostenible de los barrios, mejorar la calidad de vida de sus residentes y fomentar un sentido de corresponsabilidad y empoderamiento comunitario. Esta actividad fue diseñada para identificar áreas de mejora en el entorno local, considerando tanto las problemáticas existentes como los recursos y activos disponibles en los territorios.

Una vez surtido el proceso de coordinación interinstitucional en el marco de la Comisión Intersectorial para la Gestión Habitacional y el Mejoramiento Integral de los Asentamientos Humanos del Distrito Capital (CIGHMIAH), el equipo de la Subdirección de Barrios realizó las jornadas de socialización con los barrios en el marco del microterritorio.

IDENTIFICACIÓN DE ACTORES

En primera instancia, se avanzó en la vinculación con líderes comunitarios, especialmente representantes de las Juntas de Acción Comunal (JAC) de los veinte (20) barrios priorizados. En una etapa inicial, el objetivo fue presentar los PIMI Hábitat como instrumento normativo para implementar acciones asociadas al Mejoramiento Integral del Hábitat, a medida que se creaban espacios para profundizar en la identificación de problemáticas, necesidades y oportunidades de mejora mencionadas desde el conocimiento y las vivencias de la comunidad. Este proceso inició contactando líderes y lideresas vía telefónica, solicitando su acompañamiento para orientar visitas de reconocimiento de sus barrios.

Luego, producto de los recorridos territoriales realizados bajo el acompañamiento de líderes comunitarios, se avanzó en la identificación de actores estratégicos que intervienen de manera directa o indirecta en las dinámicas y procesos de desarrollo de los barrios, teniendo en cuenta sus intereses, áreas de influencia y niveles de participación en el territorio. La identificación de actores se robusteció con la información suministrada por los líderes locales, quienes aportaron su conocimiento y experiencia sobre las relaciones, impactos y roles que estos actores desempeñan. Este mapeo permitió comprender las interacciones entre los actores y los barrios, facilitando la planeación estratégica y la implementación de acciones coordinadas en beneficio de las comunidades.

ilustracion 24

Durante este ejercicio se evidenció la participación directa e indirecta de diversas organizaciones sociales y comunitarias, las cuales desempeñan un papel clave en el fortalecimiento del tejido social y el desarrollo territorial. Entre los actores identificados, sobresale la alcaldía local de Suba como referente institucional, junto con las Juntas de Acción Comunal, que cumplen funciones de intermediación en la gestión barrial. Asimismo, se destacó la presencia de organizaciones ambientales que lideran iniciativas orientadas a la protección y conservación del entorno natural, así como asociaciones e instituciones que promueven actividades recreativas, sociales y de cuidado para la comunidad.

Este mapeo permitió identificar una amplia variedad de actores que desempeñan un papel clave en el desarrollo integral de los veinte (20) barrios que conforman el polígono. A través de este análisis, se reconocieron los actores sociales con mayor influencia en el territorio, los cuales se recuentan en la siguiente tabla:

tabla 19tabla 19

Es importante destacar que, aunque algunas de las fundaciones no tenían una presencia permanente en el territorio, han desempeñado un papel importante a través de su articulación con las Juntas de Acción Comunal (JAC). Estas organizaciones han desarrollado iniciativas conjuntas que fortalecen las capacidades locales y contribuyen a mejorar la calidad de vida de los habitantes. Su trabajo, aunque a menudo de carácter puntual o limitado a proyectos específicos, ha tenido un impacto significativo, contribuyendo al desarrollo social y comunitario, así como al fortalecimiento de las redes de apoyo dentro de estos sectores. Este mapeo no solo identificó a los actores presentes, sino que también resaltó las oportunidades de colaboración y sinergia para promover un desarrollo más equitativo y sostenible en la localidad de Suba.

A partir de este ejercicio y teniendo en cuenta la priorización de barrios y la delimitación del MICROPIMI-H Suba, así como su avance en la caracterización urbanística, se reconocieron los antecedentes de intervenciones y encuentros institucionales previos, lo que permitió dar continuidad al acompañamiento institucional a la comunidad. Como parte del proceso, se logró establecer un alcance significativo hacia actores institucionales, con el propósito de coordinar esfuerzos y fomentar la creación de alianzas estratégicas para las futuras intervenciones.

RECORRIDOS DE RECONOCIMIENTO

Tras coordinar las fechas para las visitas de reconocimiento del territorio con las comunidades, se programaron dos jornadas diarias de recorridos: una en la mañana, de 9:00 a. m. a 12:00 p. m., y otra en la tarde, de 1:00 p. m. a 4:00 p. m. Cada salida estuvo a cargo de un equipo conformado por cuatro (4) profesionales de la Secretaría Distrital del Hábitat, garantizando en todas las ocasiones la presencia de un grupo interdisciplinario compuesto por un (1) profesional social, un (1) profesional ambiental y dos (2) profesionales técnicos.

En total, se realizaron recorridos de reconocimiento para 20 barrios incluidos en el MICROPIMI RÍO BOGOTA – HUMEDAL TIBAGUYA en seis (6) jornadas. Estos espacios se constituyeron en un espacio de diálogo abierto, donde la comunidad tuvo la oportunidad de expresar sus preocupaciones, compartir sus conocimientos locales e identificar conjuntamente las oportunidades de mejora en sus territorios.

  • Viernes 27 de septiembre de 2024 Barrios: Santa Rita y Santa Cecilia Sector I
  • Jueves 03 de octubre de 2024 Barrios: Villa Cindy y Santa Cecilia Sector II
  • Viernes 04 de octubre de 2024 Barrios: San Pedro de Tibabuyes, Lisboa, Verona y la Isabela
  • Viernes 10 de octubre de 2024: Barrios: Bilbao, Berlín y Villa de las Flores
  • Miércoles 30 de octubre de 2024 Barrios: Miramar y Villa Gloria
  • Lunes 25 de noviembre de 2024 Barrios: Urbanización Los Nogales, El Cedro, Urbanización el Manzano, San Miguel el Cedro, Urbanización los Nogales de Tibabuyes S1, Villa Gloria, Santa Rita Norte

Ahora bien, en cuanto al proceso de sistematización, se definieron dos directrices fundamentales. En primer lugar, durante los recorridos, cada profesional debía trazar el trayecto en un mapa de trabajo, documentar los hallazgos relevantes y realizar un registro fotográfico. En segundo lugar, toda la información recolectada debía consignarse en la Bitácora de Campo y en una matriz de reconocimiento de problemas y oportunidades. Estas herramientas fueron diseñadas para garantizar un análisis estructurado y detallado de los datos obtenidos.

Al iniciar cada jornada, en el punto de encuentro previamente definido, el equipo de la Secretaría presentó a la comunidad los fundamentos del programa PIMI Hábitat, explicando sus generalidades: en qué consiste, cuáles son sus objetivos, el alcance del programa, los pasos a seguir y el rol que la comunidad desempeña en el proceso. Se enfatizó que este encuentro representaba el primer acercamiento dentro de la formulación del MICROPIMI 01 Río Bogotá – Humedal Tibaguya y que no implicaba compromisos inmediatos ni responsabilidades en cuanto a futuras intervenciones. Durante este espacio, se resolvieron inquietudes y se recogieron las expectativas y comentarios de los participantes sobre las problemáticas y necesidades de sus barrios.

Como parte de la jornada, se aplicó la Encuesta de Percepción denominada “PIMI-Hábitat llega a Suba”, la cual estuvo dirigida a los asistentes para recoger información clave de los hogares, las necesidades de la comunidad y la percepción sobre el territorio mismo. Durante los recorridos, se aclararon dudas relacionadas con la aplicación de este instrumento. Además, se solicitó a la comunidad su apoyo para difundir esta herramienta a través de grupos de WhatsApp y mediante afiches colocados en puntos estratégicos como tiendas de barrio y lugares de alta concurrencia.

Los recorridos siguieron una metodología de observación tipo flâneur, guiados estratégicamente por la comunidad. Los líderes locales organizaron y seleccionaron los puntos más relevantes para destacar problemáticas, necesidades, oportunidades e iniciativas de autogestión. Esta información se analizó con base en las cuatro (4) estructuras territoriales definidas por el Plan de Ordenamiento Territorial (Decreto 555 de 2021 Plan de Ordenamiento Territorial, 2021) y las dimensiones de proximidad del instrumento de las Unidades de Planeamiento Local (UPL).

Durante los recorridos, se abordaron temas relacionados con salud, educación, cultura, integración social, gobernanza, seguridad, calidad del espacio público e infraestructura, estableciendo una visión integral de las dinámicas y necesidades del territorio. Este enfoque permitió identificar tanto los desafíos como las oportunidades presentes en las comunidades, sentando las bases para las siguientes fases del programa.

ENCUESTA DE PERCEPCIÓN COMUNITARIA: PIMI HÁBITAT LLEGA A SUBA

Esta herramienta fue diseñada para conocer las percepciones de los habitantes sobre el territorio y reconocer las narrativas de la comunidad sobre su entorno habitado, al mismo tiempo que buscaba fomentar la participación ciudadana y asegurar una representación diversa e inclusiva de los habitantes de la UPL Tibabuyes dentro del proceso de formulación. La encuesta se aplicó mediante un formulario digital y fue difundida, principalmente, por líderes comunitarios en los barrios priorizados para la formulación. En particular, su estructura comprende cuatro (4) secciones:

  • Contexto: Brinda información general del Programa PIMI Hábitat, y consultar interés de ser contactados para futuros ejercicios participativos, en caso tal se solicitaba correo electrónico y/o teléfono de contacto.
  • Caracterización social: Busca recoger información sobre la población encuestada, con el fin de enfocar las acciones desde una perspectiva diferencial-poblacional mediante el ejercicio de focalización del territorio.
  • Caracterización territorial: Indaga sobre aspectos relacionados a la percepción del territorio desde el espacio público y las dinámicas urbanas del lugar. Busca medir la percepción desde escalas de valoración y preguntas abiertas para identificar nociones y apreciaciones de los aspectos relacionados, así como caracterizar aspectos de calidad de vida en materia de habitabilidad, servicios públicos y servicios urbanos.
  • Caracterización ambiental: Busca identificar de aspectos relacionados al entorno natural, reconocimiento de prácticas ecológicas y de iniciativas comunitarias para el reverdecimiento y la conservación del medio ambiente. A su vez, mide las percepciones del entorno en relación a aspectos ambientales como cobertura vegetal, calidad de zonas verdes y de la estructura ecológica principal.

La encuesta capturó información de once (11) barrios de la localidad de Suba entre el 27 de septiembre de 2024 al 31 de octubre de 2024 y alcanzó un total de 212. De estos, la mayor participación se presentó en Santa Cecilia – Sector II con una concentración del 27.7% de los encuestados, seguido por el barrio Bilbao (11.25%) y Santa Rita (10.33%). También se contó con la participación de barrios San Pedro de Tibabuyes, La Isabella, Santa Cecilia – Sector I, Lisboa, Berlín, Villa Cindy, Verona y Miramar8. Así, mediante la encuesta se capturaron algunas tendencias en términos de percepción por barrio que contrastan con los resultados agregados.

En términos de caracterización social, se encuentra una representación mayoritaria de mujeres correspondiendo al 65.73% de los encuestados. Asimismo, el 65.26% corresponden a personas entre 29 y 59 años, y el 31.92% a personas con bachillerato completo como mayor nivel educativo alcanzado. Respecto a la actividad laboral, el 29.58% de los encuestados representan empleados formales y el 27.70% a personas en actividades informales o independientes. Se encuentra que el 5.16% de los encuestados reportaron discapacidad, que el 4.69% indicaron ser víctimas del conflicto armado y que las personas NARP (negritudes, afrodescendiente, raizal, palenquero/a) correspondieron a un total del 1.42%. Por último, el 16.51% de las personas encuestadas se identifican como personas cuidadoras, el 7.55% como personas rurales; y 27.83% como pertenecientes a alguna organización social comunitaria.

En cuanto a la relación de los encuestados con el territorio, se encuentra que la mayoría (88.31%) llevan viviendo 10 o más años en este, y se destacan el sentido de comunidad (20.54%), el acceso y la ubicación (16.37%) y la amplia presencia de comercios (11.90%) como los aspectos que generan mayor agrado respecto a los barrios. No obstante, se encuentran necesidades importantes en términos de seguridad (20.80%) y de infraestructura (20.60%). Asimismo, se encuentran necesidades respecto al aseo general, recolección de basuras y actividades de reciclaje (14.0%) focalizadas en los barrios Berlín, Verona y La Isabella.

Finalmente, respecto al componente ambiental se identifican varios retos o problemáticas ambientales importantes desde la percepción comunitaria. Aquí, el problema con la mayor frecuencia señalada por la comunidad corresponde al inadecuado manejo de basuras y residuos (31.80%) junto a la falta de cultura ciudadana (11.70%). En cuanto a las preguntas de percepción, el 38.97% considera que sus barrios presentan altos niveles de contaminación, malos olores y ruidos, el 36.62% considera que los espacios públicos son predominantemente sucios y 43.66% que existe una alta deficiencia en la cobertura de zonas verdes y elementos vegetales.

TALLERES PARTICIPATIVOS: ASAMBLEA DE OPORTUNIDADES

El objetivo de los talleres fue facilitar un espacio de participación comunitaria, orientado a promover el análisis colectivo de las áreas de mejora en las comunidades desde la identificación de oportunidades, posibles recursos, insumos y fortalezas presentes en los territorios, generando propuestas integrales que permitieron a las comunidades maximizar y aprovechar dichas oportunidades con enfoque en el desarrollo sostenible, el fortalecimiento del tejido social y el bienestar integral de los barrios.

El taller Asamblea de Oportunidades permitió un diálogo abierto, inclusivo y constructivo entre la comunidad participante. Durante los talleres, se destacó la importancia del trabajo colectivo, el intercambio enriquecedor de ideas y el protagonismo activo de los líderes comunitarios y vecinos, quienes son actores clave en la transformación positiva de sus territorios. Desde la percepción comunitaria y las narrativas conjuntas, los talleres buscaron fomentaron la co-creación de ideas y soluciones adaptadas a las necesidades específicas de cada territorio.

La dinámica y la metodología empleadas en los talleres no solo contribuyeron a reforzar el sentido de pertenencia y la cohesión social dentro de la comunidad, sino que también proporcionaron a los participantes una visión clara de los caminos posibles hacia un desarrollo sostenible. Este enfoque hizo énfasis en la colaboración activa y en la construcción conjunta de iniciativas, sentando las bases para intervenciones futuras que respondan a las necesidades y aspiraciones de la comunidad a lo largo del tiempo.

A QUIEN ESTÁ DIRIGIDO

Los talleres fueron dirigidos a todos los miembros de la comunidad, incluyendo líderes comunitarios, presidentes de Juntas de Acción Comunal, grupos organizados, vecinos, y habitantes en general interesados en contribuir al desarrollo de su entorno. La apuesta fue incluir a todos los actores de la comunidad, representando diferentes grupos etarios y actores sociales. Este enfoque permitió recopilar una amplia variedad de opiniones, perspectivas y experiencias, asegurando así la identificación de oportunidades diversas que reflejen las necesidades y aspiraciones de todos los habitantes.

CRITERIOS DE SELECCIÓN DE LOS BARRIOS PARA TALLERES

Tras finalizar las visitas de reconocimiento al territorio, se seleccionaron cuatro (4) barrios para la realización de los talleres participativos, considerando los siguientes criterios:

  • Barrios sin proyectos previos desde el componente de Mejoramiento de Entornos e intervenciones recientes de la Secretaría del Hábitat (Ej. estudios y diseños). Este enfoque buscó mitigar posibles percepciones de preferencias hacia sectores con antecedentes de atención y promover una distribución equitativa de oportunidades.
  • Barrios con mayor déficit en infraestructura o servicios sociales y comunitarios, estas condiciones fueron verificadas durante las visitas de campo.
  • La capacidad organizativa y de convocatoria de las Juntas de Acción Comunal (JAC) y de los líderes comunitarios, reconociendo su papel fundamental en la movilización y participación de los habitantes.

De ahí que los barrios seleccionados fueran: Villa Cindy, Lisboa, San Pedro de Tibabuyes, y Berlín. En estos barrios se desarrollaron cuatro (4) talleres, distribuidos en dos jornadas:

  • Viernes 18 de octubre de 2024: Barrios Villa Cindy y Lisboa.
  • Miércoles 30 de octubre de 2024: Barrios San Pedro de Tibabuyes y Berlín, con la participación de habitantes de los barrios Verona, La Isabela y Villa de las Flores.

La metodología de juego de roles denominada Asamblea de Oportunidades generó un reconocimiento colectivo de las necesidades y potencialidades del entorno, así como fomentó un diálogo inclusivo entre los actores locales, fortaleciendo la articulación entre líderes comunitarios y demás integrantes de la comunidad. En el proceso, se visibilizaron los retos y las necesidades tanto en infraestructura como en vivienda, mientras se impulsó la formulación de propuestas alineadas con las expectativas y prioridades de las comunidades. El ejercicio también sirvió para fortalecer la capacidad organizativa y la cohesión comunitaria, aspectos esenciales para avanzar hacia el desarrollo sostenible de los barrios involucrados. Al integrar a la comunidad en la construcción conjunta de oportunidades, esta metodología permitió establecer una base sólida para la planificación estratégica de futuras intervenciones, asegurando un enfoque más inclusivo y contextualizado en el mejoramiento del hábitat y la calidad de vida de los habitantes de la localidad de Suba.

PROCESO DE SISTEMATIZACIÓN DE LOS TALLERES

Como resultado del ejercicio, se sistematizaron las propuestas recopiladas en una matriz de análisis diseñada para facilitar su evaluación y priorización. Esta matriz organizó las propuestas de acuerdo con los siguientes criterios:

  • Barrios y grupos comunitarios conformados: Cada propuesta se clasificó según el barrio y los grupos comunitarios involucrados, lo que permitió identificar necesidades específicas en cada contexto territorial y social.
  • Porcentaje de priorización: Se asignó un valor porcentual a cada propuesta basado en el nivel de importancia y urgencia expresado por las comunidades.
  • Ubicación geográfica: Cuando la propuesta incluía información específica sobre localización, esta se incluyó en la matriz, permitiendo un análisis espacial más detallado y alineado con los objetivos del Plan de Acción.
  • Relación con la estructura territorial (POT): Cada propuesta se contrastó con las disposiciones del Plan de Ordenamiento Territorial (POT), verificando su viabilidad normativa y su alineación con las políticas de desarrollo urbano y rural vigentes.
  • Dimensiones de proximidad: Se analizaron las propuestas bajo las dimensiones de proximidad identificadas en la caracterización general, tales como Servicios del Cuidado, Servicios Sociales, Espacio Público Local, Movilidad Local, Entonos Productivos Locales.
  • Problemáticas adyacentes: Se documentaron las problemáticas asociadas a cada propuesta, permitiendo identificar los desafíos que podrían influir en su implementación o en el logro de los resultados esperados.
  • Oportunidades identificadas: Por último, se resaltaron las oportunidades que cada propuesta representaba para el desarrollo del territorio y el fortalecimiento comunitario.

RESULTADOS DE LOS TALLERES

Al consolidar la información recolectada, se identificaron un total de seis (6) categorías clave sobre Malla Vial y Servicios Publico, Frentes de Seguridad, Equipamientos, Espacio público Recreativo, Cultura Ciudadana y Pedagogía, Prácticas Ecológicas y Gestión de Residuos.

Estas categorías fueron organizadas en función del porcentaje de prioridad que se les asignó, considerando su relación con las estructuras del (Plan de Ordenamiento Territorial - POT) y las dimensiones de proximidad. A continuación, se presenta la tabla que muestra las categorías identificadas, su prioridad relativa y cómo se vinculan con las estructuras del POT y las dimensiones de proximidad.

tabla 20

Al revisar la participación de los componentes según barrio en los cuales se realizaron los talleres, y tomando un peso equitativo para cada grupo participante, se aprecian una tendencia en la distribución. En este sentido, las categorías con mayor peso relativo se distribuyen por barrios marcando prioridades puntuales y territorializadas. Así, el componente relativo a la malla vial y servicios públicos toma mayor relevancia en los barrios Villa Cindy (10% del valor global), Villa de las Flores, La Isabelita y Verona (8%). En cuanto a los frentes de seguridad, esta categoría tiene una mayor relevancia en el barrio Lisboa (7.1% del valor global). Finalmente, la prioridad sobre equipamientos toma un mayor peso en las intervenciones sobre los barrios Berlín (13.5% del valor global) y San Pedro de Tibabuyes (7%).

tabla 21

A través del ejercicio de reconocimiento y participación, se lograron los resultados esperados, ya que permitió realizar una lectura precisa de las necesidades y oportunidades presentes en los territorios. Este proceso facilitó un acercamiento directo a la comunidad, lo cual fue fundamental para comprender de manera más profunda los aspectos clave que requieren atención y las áreas con potencial de desarrollo. Además, se logró recaudar información valiosa que no solo proporcionó una visión clara de las condiciones actuales del territorio, sino que también ofreció insumos importantes para la toma de decisiones futuras, información la cual será clave para diseñar estrategias de intervención más efectivas y alineadas con las realidades locales, contribuyendo al desarrollo integral y sostenible de las comunidades involucradas.

CONCLUSIONES

Tanto los resultados de la encuesta ¡PIMI-HÁBITAT LLEGA A SUBA! Como aquellos de los talleres participativos Asamblea de Oportunidades evidencian dinámicas sociales, territoriales y ambientales correspondientes a los veinte (20) barrios del micro PIMI 01. Río Bogotá - Humedal Tibaguya. En general, ambos procesos resaltan la relevancia de comprender las necesidades específicas tanto del territorio como de los barrios y comunidades que lo conforman. Asimismo, estos dan luz respecto a las particularidades a atender y a las comunidades como actores fundamentales en la transformación de su entorno urbano.

Por un lado, respecto al componente social, los habitantes destacan el sentido de comunidad como un activo clave del sector a ser potenciado, pero también se evidencian deficiencias en términos de infraestructura y de servicios básicos como el alcantarillado; especialmente en los barrios Bilbao y Lisboa. Asimismo, las encuestas revelan que la mayoría de los participantes enfrentan retos en cuanto a la ocupación laboral, educación e inclusión social. Estos aspectos se relacionan a los resultados de los talleres participativos desde el fortalecimiento del tejido social mediante iniciativas para el desarrollo de equipamientos y el espacio público recreativo.

Por otra parte, en cuanto al componente territorial tanto las encuestas como los talleres resaltan la necesidad de intervenciones en infraestructura como la malla vial, la iluminación y la conexión al servicio de alcantarillado. Asimismo, los talleres muestran que categorías como los frentes de seguridad y los espacios recreativos presentan importancia para las diferentes comunidades de estos barrios toda vez que impactan su bienestar y calidad de vida. Estos aspectos resaltados en los talleres se relacionan con la pregunta de percepción de seguridad de la encuesta, donde esta fue en general baja entre los encuestados. Asimismo, se resalta en las mejoras propuestas por los encuestados en términos de vigilancia, iluminación y de espacios públicos seguros.

Finalmente, desde el componente ambiental las encuestas indicaron que los habitantes perciben altos niveles de contaminación, deficiencias en la gestión de residuos y falta de cobertura vegetal, aspectos que no tuvieron tanto peso en la priorización resultante de los talleres participativos. Las prácticas ecológicas y la gestión de residuos, aunque tuvieron menor porcentaje de prioridad en los talleres, fueron reconocidas como aspectos importantes en términos de las problemáticas de algunos de los barrios. En este sentido, desde las encuestas se resaltan iniciativas orientadas a la regulación de actividades alrededor del reciclaje, a la limpieza de espacios públicos, y la creación y mantenimiento de más áreas verdes, lo cual refuerza el compromiso hacia un desarrollo ambientalmente sostenible.

Una vez surtido el proceso de coordinación interinstitucional en el marco de la Comisión Intersectorial para la Gestión Habitacional y el Mejoramiento Integral de los Asentamientos Humanos Del Distrito Capital (CIGHMIAH), el equipo de la Subdirección de Barrios realizó cuatro (4) jornadas de socialización agrupando los barrios para presentar el Plan de Intervención en el territorio:

  1. Santa Rita, Villa Cindy, y Santa Cecilia Sector I y II
  2. San Pedro de Tibabuyes, Berlín y Bilbao
  3. Lisboa, La Verona, La Isabella, y Villa de las Flores
  4. Miramar, Urbanización Los Nogales I y Santa Rita Norte
Observaciones de las Veedurias

Las veedurías ciudadanas son una forma de control social. A través de ellas, las personas y las organizaciones pueden vigilar la gestión pública de las autoridades y entidades del Estado.

Esto incluye instituciones administrativas, políticas, judiciales, electorales, legislativas y de control, así como entidades públicas o privadas y organizaciones no gubernamentales (nacionales o internacionales) que ejecuten programas, proyectos, contratos o servicios públicos en el país.

Según el artículo 3 de la Ley 850 de 2003, las Personerías Municipales o Distritales son las encargadas de inscribir, reconocer y registrar las veedurías ciudadanas.
Por eso, y en cumplimiento del principio de publicidad, se publica esta información.

Además, de acuerdo con el artículo 67 de la Ley 1757 de 2015, la inscripción y reconocimiento de las redes de veedurías también puede realizarse ante las Personerías Municipales o Distritales.

Consulta la normativa de las veedurías ciudadanas aquí: Veedurías ciudadanas

En el Informe de gestión de los derechos de petición podrán consultar información de las peticiones de Veedurías Ciudadanas recibidas por la Entidad.

Informe en materia de seguimiento sobre las quejas y reclamos | Secretaría del Habitat

Análisis territorial y formulación de acciones del MICROPIMI 01 río Bogotá – humedal Tibaguya

El presente apartado presenta el diagnóstico del territorial del polígono MICROPIMI 01 RÍO BOGOTÁ – HUMEDAL TIBAGUYA y profundiza sobre la formulación del plan de acción por estructura territorial del POT. Cada estructura aborda seis temas: (i) Diagnóstico de la estructura con cifras relevantes y mapa síntesis de caracterización; (ii) Árbol de problemas; (iii) Árbol de objetivos; (iv) Identificación de oportunidades; (v) Articulación con proyectos de proximidad; y (vi) Definición de estrategias y plan de acción. Las acciones propuestas responden a un ejercicio de diagnóstico y coordinación interinstitucional en el marco de la CIGHMIAH.

ESTRUCTURA ECOLÓGICA PRINCIPAL - EPP

En este numeral se presenta una caracterización general con los elementos relevantes del componente ambiental, verificados a través de información secundaria y en los recorridos realizados en territorio con las comunidades.

Diagnóstico

Este apartado presenta los elementos relevantes del componente ambiental; las amenazas naturales en el polígono; la densidad de individuos arbóreos y la gestión de residuos.

Elementos de la Estructura Ecológica Principal: A partir de la definición del área catalogada como MICROPIMI 01. Río Bogotá - Humedal Tibaguya se identifican los elementos ambientales asociados a la EEP que son de alta importancia en términos ecosistémicos y que se encuentran reconocidos en el marco del POT – 555:

tabla22

Cerca del 16% del área total de análisis del polígono se cataloga como EEP, lo anterior muestra la importancia que tiene este polígono en términos de conectividad ecosistémica y gestión del sistema hídrico Distrital asociado a la cuenca Torca – Salitre.

Amenazas naturales presentes en el área de Intervención: A partir de la zonificación de amenazas y riesgos establecidos en el Decreto 555, se identifica que esta zona está catalogada como de amenaza alta por encharcamiento, las áreas con vulnerabilidad alta tienen la siguiente característica:

“Zonas deprimidas o bajas con alta susceptibilidad y frecuencia de presentar eventos de encharcamiento, debido a la falla funcional del sistema de alcantarillado pluvial, que generan alturas de láminas de agua superiores a 50 cm, que conllevan a la pérdida de movilidad de la malla vial y compromiso de la habitabilidad de las viviendas.”

Para el área de análisis se tiene la siguiente categorización de amenaza por encharcamiento:

ilustracion 25

En la Tabla 23 se muestra la categorización de amenaza por encharcamiento para el polígono de análisis:

tabla 23

Cerca del 63,9 % del área del Micro PIMI presenta amenaza alta por encharcamiento, concentrándose principalmente en las zonas cercanas al río, donde la pendiente es menor y se evidencian deficiencias en el sistema de alcantarillado y conducción de aguas lluvias. Los barrios más afectados en esta categoría son Santa Cecilia Sector I y II, Villa Cindy, Lisboa, Santa Rita y Bilbao I y II Sector.

Adicionalmente, debido a su proximidad a la zona de ronda, el área se encuentra también catalogada con amenaza alta por rompimiento de jarillón. Aproximadamente 142,8 ha, equivalentes al 77,3 % del área total de análisis, se ubican en esta categoría de riesgo. La ilustración adjunta muestra la localización específica de estas amenazas.

Ilustracion 26

En la zona se evidencia la presencia de infraestructura asociada a la prevención y control de caudales del río Bogotá: Jarillón en zona de ronda y pondaje artificial para almacenamiento temporal de agua de lluvias y escorrentía.

Durante los recorridos con las comunidades en el área de intervención, estos mencionaron que antes de la adecuación del Jarillón y las obras de adecuación hidráulica, el río representaba riesgo y peligro especialmente en épocas de lluvias, ya que causaba inundaciones.

Posterior a la intervención de recuperación del río Bogotá, realizada por diferentes entidades de ámbito distrital y regional, estas condiciones de riesgo por inundación fueron reducidas y en la actualidad se cuenta con un área protectora en la cual se permiten usos de recreación pasiva y fines contemplativos donde el río puede aumentar en épocas de altas precipitaciones.

A pesar de estas inversiones, en este territorio se evidencia carencias en términos de pavimentación de calles y cobertura en el alcantarillado, lo cual afecta algunas viviendas las cuales presentan encharcamientos recurrentes durante la ocurrencia de lluvias, en las fotografías mostradas a continuación se muestran algunas de estas vías:

ilustracion 27-28

Densidad de individuos arbóreos: A partir de la información de relación de individuos arbóreos por habitante y los recorridos realizados con las comunidades, se evidencia que este territorio no cumple con la recomendación de la OMS (Organización mundial de la Salud) de 1 árbol por cada 3 personas, este déficit es generalizado en toda la ciudad, adicionalmente en los recorridos con la comunidad estos describen que los pocos espacios que tiene catalogados como parques y zonas verdes son percibidos como inseguros e insuficientes para la población.

Gestión de Residuos Sólidos: De acuerdo a las visitas en el territorio se encuentran varios establecimientos destinados al almacenamiento de residuos sólidos y actividades de reciclaje, estas se concentran mayoritariamente en la zona de ronda hidráulica del rio e inmediaciones del Jarillón, los actores presentes en estas bodegas son carreteros y recicladores de oficio, los cuales por medio de su actividad laboral ocupan el espacio público y generan un mal manejo de los residuos sólidos ya que muchos de ellos son vertidos al río Bogotá, adicional a esto, se evidencio la presencia de RCD y residuos voluminosos, de acuerdo con el reporte de la UAESP en la localidad de Suba existen 2.784 recicladores de oficio registrados RUOR de los cuales solo 16 cuentan con registro RUCA para sus carretillas, pero solo 1.164 cuentan con carnetización.

En la Ilustración 29 se muestra la identificación de puntos de disposición de residuos sólidos identificados durante los recorridos de campo con las comunidades, la localización de ECA (Estación de Clasificación y aprovechamiento de Residuos Sólidos), Bodegas de Reciclaje y materas que han sido autogestionadas por las comunidades en sitios críticos por residuos sólidos:

ilustración 29

En la Ilustración 30 y la Ilustración 31 se muestra a manera de ejemplo como especialmente las zonas aledañas al río Bogotá son sitios usados regularmente en la zona para disponer y tirar residuos sólidos:

Ilustración 30-31

 

Estimaciones cuantificación inversión

Para estimar los costos asociados a la implementación de las estrategias planteadas en cada uno de sus componentes, se establecieron costos y valores por precios unitarios a partir de diferentes estudios de mercado y procesos de contratación realizados principalmente por la Secretaría Distrital del Hábitat. Para la cuantificación de las intervenciones propuestas se establecieron dos categorías: aquellas lideradas por la Secretaría Distrital del Hábitat y aquellas que están lideradas por otras entidades Distritales y que requieren de la gestión y articulación interinstitucional.

INFRAESTRUCTURA VIAL Y ESPACIO PÚBLICO

Para la aproximación a valores de referencia de intervención en obras de infraestructura vial y espacio público se establecieron dos escenarios: 1) Infraestructura vial (obra nueva); y 2) Infraestructura espacio público efectivo (obra nueva y adecuación).

tabla 68tabla 68

Los anteriores valores de referencia muestran el costo por metro cuadrado para vías nuevas, parques nuevos y adecuación de parque, adicionalmente se incluyen los valores asociados a la interventoría. En particular, en la metodología utilizada se tomaron como referencia procesos anteriormente ejecutados por la SDHT a través de sus diferentes dependencias.

El detalle de la revisión de costos y valores de se referencia se muestra en los anexos 42 al 44: Anexo 42 20250225 Valores de referencia PIMI Suba (Vías, Parques y Adecuaciones); Anexo 43 20250225 Síntesis Valores de referencia PIMI Suba (Vías, Parques y Adecuaciones); y Anexo 44 20250225 Valores de referencia Otras Inversiones. Adicionalmente, es importante resaltar que estos valores son expresados en valores unitarios y presentan una proyección a valor presente (2025).

A continuación, se describen los criterios principales tomados en cuenta con el valor obtenido a metro por metro cuadrado según su tipología.

Infraestructura vial: Obra nueva

tabla69tablo 70tabla 71-72tabla 72

CONSIDERACIONES SOBRE VALORES M2 DE VÍA CONSTRUIDA 

  • Se toma de referencia el área del CIV 11003752 de la Localidad de Suba, del contrato de obra No. 1749-2024.
  • Se realiza un análisis de referencia de los profesionales necesarios para la consultoría y diseños para el CIV 11003752.
  • Se realiza un análisis de referencia de los profesionales necesarios supervisión de interventoría en la consultoría y diseños para el CIV 11003752.
  • Para el análisis del presupuesto de obra, se toma el balance del CIV 11003752 el cual tiene precios de referencia del 2024 los cuales se actualiza a 2025 y se incluye capítulo de SISTEMAS URBANOS DE DRENAJE SOSTENIBLE (SUDS) este presupuesto obedece al contrato de obra 1749-2024 de la SDHT.
  • Adicional se crea APU para la actividad de Alcorques inundables, con el fin de tener una proyección más cercana a la realidad.

Infraestructura espacio público: Obra nueva

tabla 73Tabla 75tabla 75tabla76

CONSIDERACIONES SOBRE VALORES M2 DE PARQUE NUEVO 

  • Se tomó como referencia el parque Comunal Cartagena, el cual se ejecutó por la SDHT bajo el contrato 1070 de 2022, el cual culminó el año 2024.
  • Para el presupuesto ejecutado del parque Comunal Cartagena se tomó el balance financiero final del contrato 1070 de 2022. Para la actualización de los precios unitarios se tomó el IPC del año 2025 y los precios de referencia IDU (2024 -I Fase II + M.O 2025).
  • En este parque se implementaron SUDS Tipología Zonas de Biorretención, con lo cual se tomó como insumo para realizar el APU general de la Zona de Biorretención proyectada.

Infraestructura espacio público: Adecuación

Tabla 77tabla 78tabla 80

CONSIDERACIONES SOBRE VALORES M2 DE PARQUE ADECUACIÓN

  • Se tomó como referencia los mantenimientos realizados en el parque Los Olivos, el cual se ejecutó por la SDHT bajo el contrato 1070 de 2022, el cual culminó el año 2024.
  • Para el presupuesto ejecutado de mantenimiento del parque Los Olivos se tomó el balance financiero final del contrato 1070 de 2022. Para la actualización de los precios unitarios se tomó el IPC del año 2025 y los precios de referencia IDU (2024 -I Fase II + M.O 2025)

OTRAS ACCIONES

Dentro del Plan de Intervención se contemplan otras intervenciones asociadas a actividades de articulación e inversión por parte de otras entidades Distritales, para la cuantificación de estas inversiones se tuvieron en cuenta procesos de contratación, a continuación, se presentan algunos valores de referencia:

tabla81tabla81

Los profesionales mencionados anteriormente permiten la gestión y desarrollo de acciones lideradas por otras entidades y que son eje de la intervención en el área PIMI.

Para las intervenciones asociadas a procesos de renaturalización, reverdecimiento y restauración ecosistémica proyectadas en el área de intervención se definieron algunos valores unitarios que permiten la cuantificación de las intervenciones proyectadas:

tabla 82tabla 82

Respecto a las intervenciones en materia de seguridad, se plantea el fortalecimiento de la video vigilancia en las áreas de intervención, por tanto, se revisaron procesos licitatorios de la Secretaria de Seguridad Convivencia y Justicia para adquisición de cámaras de vigilancia, se revisó específicamente el proceso de contratación SCJ-SIF-LP-005-2023 donde se identificaron los siguientes valores de referencia a valor presente a partir del IPC:

tabla 83

Las acciones mencionadas anteriormente y el análisis de costos son un estimativo el cual se articulará a partir de los presupuestos de las entidades que lideran estos sectores y su plan de inversión.

Seguimiento y monitoreo

El seguimiento y la evaluación se realizarán en el marco de lo establecido en los artículos 12 y 13 del Decreto Distrital 646 de 2023 y lo indicado en el "Procedimiento Mejoramiento integral de los territorios priorizados en el área urbana del Distrito Capital" de la Subdirección de Barrios, con el suministro de información que se recibe por parte de las entidades que integran y son invitadas a la Comisión Intersectorial para la Gestión Habitacional y el Mejoramiento Integral de los Asentamientos Humanos del Distrito Capital - CIGHMIAH, a través del diligenciamiento del formato PM04-FO214 “Matriz de seguimiento inversiones Mejoramiento Integral” y mediante la gestión interinstitucional con la implementación del plan de acción en los territorios priorizados.

Al finalizar el cuatrienio de cada Plan de Desarrollo Distrital, se deberá, bajo la información suministrada y diligenciada en el formato PM04-FO214 y en conversación con las entidades responsables, evaluar la implementación, los rezagos y dificultades por componente, además de correr el modelo de indicadores utilizado para la priorización de áreas, para de esa manera tener una visualización del avance en la superación de déficits del territorio.

Planes de intervención para el mejoramiento Integral del hábitat – PIMI-HÁBITAT
PIMI
 
Revitaliza tu Barrio

Gráfica 1. Obras de revitalización Ilimaní

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Fuente: Secretaría Distrital del Hábitat, 2025

La verdadera transformación urbana comienza por los barrios que más lo necesitan. Con "Revitaliza tu Barrio", la Secretaría Distrital del Hábitat lidera una apuesta estratégica sin precedentes que eleva la calidad urbana, en zonas consolidadas que presentan rezagos urbanísticos, ambientales y de seguridad. A través de acciones sobre espacio público, aceras, vías, parques y servicios, la estrategia promueve la renaturalización y la adaptación al cambio climático, mejora la accesibilidad, y fomenta el uso continuo de los espacios. Con énfasis en la proximidad al transporte masivo, la estrategia busca impactar a más de 1.1 millones de habitantes en 484 barrios de 16 localidades.

El valor de la calle y el espacio público son escenarios clave para la diversidad y el encuentro ciudadano. Calles activas y caminables inciden directamente en aspectos como la seguridad y confianza ciudadana. Una calle muy frecuentada tiene posibilidades de ser una calle segura, mientras que una calle poco concurrida resulta probablemente una calle insegura (Jacobs, 1961). Por ello, "Revitaliza tu Barrio" promueve cambios profundos en el espacio público -Calles, parques y servicios-, impulsa la caminabilidad, el uso de la bicicleta y el reverdecimiento urbano. La revitalización genera efectos complementarios como la disminución de la criminalidad y cambios en la composición poblacional hacia residentes con mayor nivel educativo (De la Roca et al., 2017); impacta la reducción de tasas de desempleo, una menor incidencia de delitos como robo de autos y hurtos menores y una caída en la probabilidad de reincidencia.

En paralelo, "Revitaliza tu Barrio" se orienta a resolver las necesidades sociales promoviendo el acceso a la vivienda digna con soluciones integrales y sostenibles. Hasta la fecha, se han identificado 43,9 hectáreas de suelo apto de alto potencial para el desarrollo de vivienda en los Polígonos de Revitalización (PR), facilitando la generación de cerca de 25.012 nuevas soluciones habitacionales acercando la oferta a la demanda. Esto se articula con los Proyectos de Renovación Urbana para la Movilidad Sostenible (PRUMS), donde se concretan mayores edificabilidades y aprovechamientos urbanísticos del suelo que permiten generar oferta de vivienda nueva, comercio y espacio público mediante cesiones urbanísticas.

Inversiones históricas por más de $1 billón COP -aproximadamente $277 millones USD- que buscan incidir positivamente en calidad de vida de las personas. Desde la Secretaria de Hábitat, la inversión en espacio público es superior a $378 mil millones COP -$98 millones USD—; en equipamientos, la Empresa de Renovación y Desarrollo Urbano de Bogotá (Renobo) destina $626.000 millones COP -$160 millones USD—, a la revitalización de San Cristóbal y Potosí; y para mejoramiento de barrios, la Caja de Vivienda Popular (CVP) $74.497 millones COP -$19 millones USD-, para la intervención integral en diversas zonas, consolidando el alcance y la sostenibilidad de la política pública urbanística. "Revitaliza tu Barrio" incluye programas de acompañamiento que en su conjunto estas acciones fortalecen el tejido social y desde el principio de participación ciudadana incidente:

  • Ecobarrios: Promueve el uso eficiente del agua, la energía y la gestión de residuos, además de crear infraestructuras verdes, como jardines polinizadores y espacios arborizados.
  • Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS): Infraestructuras para la retención de agua que ayudan a evitar la sobrecarga de los alcantarillados durante lluvias intensas, permitiendo el riego de huertas urbanas y mejorando la resiliencia climática.
  • Mejoramiento Integral del Hábitat: Coordinado a través de la Comisión Intersectorial para la Gestión Habitacional, integra acciones de infraestructura, equipamientos y seguridad en barrios de origen informal.
  • Territorios Mágicos: Fomenta la apropiación comunitaria mediante intervenciones de urbanismo táctico y placemaking, transformando los espacios en áreas seguras, inclusivas y atractivas.
  • Innova Tu Territorio: Promueve la colaboración con organizaciones sociales para ejecutar proyectos de revitalización y fortalecimiento comunitario.

Existe una relación de circularidad de beneficios entre "revitalización" y "participación incidente". Los procesos de revitalización benefician a las personas y comunidades en la mejora de su calidad de vida, el aumento de sus capacidades, el fortalecimiento los tejidos y la generación de sentido de pertenencia desde la escala local. Asimismo, asegurar una "participación incidente" beneficia los procesos de revitalización en la medida en que viabiliza la gestión y coordinación para intervención territorial, además legitima y reivindica el valor de lo público, y se apoya en el control y la veeduría ciudadana.

Bajo el enfoque de fortalecer el nivel de incidencia y fortalecer los procesos de participación, la Secretaría ha atendido 15 localidades urbanas y rurales, más de 185 espacios públicos -parques, vías, andenes, plazas, fachadas y escaleras públicas—. Estos son procesos participativos orientados a resignificar los espacios mediante la co-creación comunitaria. Estas acciones han fortalecido el liderazgo y la gobernanza local mediante la participación de 11.071 personas en diversos encuentros, y han beneficiado directamente a 148.259 habitantes, quienes hoy disfrutan de espacios públicos más seguros, inclusivos y sostenibles.

Gráfica 2. Circularidad de beneficios de la participación en la revitalización

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 Adaptado de Cárdenas et al, 2021

 

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 SDHT, 2025