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  • Vie 5 de Dic de 2025
    natalia.uribe
    Cuerpo

    Con acciones concretas, la Secretaría Distrital del Hábitat continúa transformando vidas en la Bogotá rural. Por esta razón, se realizó una jornada en la localidad de Sumapaz y el sector rural de Usme para entregar obras y revisar avances que fortalecen los servicios públicos, mejoran la calidad de vida y consolidan el arraigo de las comunidades campesinas.

    Las actividades iniciaron con un desplazamiento a la vereda San Juan, en Sumapaz, donde se llevó a cabo la puesta en funcionamiento de la Planta Potabilizadora de Agua Asoaguas Claras, una obra que representa un paso fundamental para garantizar el acceso digno al agua potable a las comunidades del sector. Con una inversión de $276 millones, la planta fue modernizada y optimizada para asegurar un suministro de agua con calidad, continuidad y seguridad a cerca de 2.000 habitantes de la zona.

    Durante la entrega, el señor Misael Vaquero, campesino de la vereda, destacó: “Lo que hoy recibimos es un gran paso para tener agua de muy buena calidad y un servicio continuo. Esto mejora la calidad de vida de nosotros los campesinos.”

    Por su parte, el alcalde local de Sumapaz, Diego Ramiro García, celebró el impacto de la obra: “Lo que la comunidad esperaba hoy es una realidad: una planta que garantiza agua potable y mejora la calidad de vida.

    La jornada continuó en el sector rural de Usme, donde la Secretaría del Hábitat visitó intervenciones del Programa de Vivienda Rural, una estrategia que promueve permanencia, arraigo y mejores condiciones de vida para las familias campesinas. En terreno se revisaron dos obras: un mejoramiento de vivienda y una vivienda nueva rural, ambas diseñadas para responder a las necesidades del territorio y fortalecer la habitabilidad en el campo.

    Cerrando la jornada, la secretaria de Hábitat, Vanessa Velasco, resaltó el alcance de estas acciones y su impacto en el presente y futuro de las comunidades rurales. “Nuestra presencia aquí reafirma que la Bogotá rural es una prioridad. Con agua potable, mejores viviendas y acompañamiento técnico, garantizamos bienestar para las familias campesinas y avanzamos hacia un territorio más equitativo y digno para todos.”

  • Vie 5 de Dic de 2025
    natalia.uribe
    Cuerpo

    La Secretaría Distrital del Hábitat realizó una jornada de capacitación dirigida a las cinco curadurías urbanas de Bogotá, con el objetivo de fortalecer su labor en la revisión y verificación de los proyectos constructivos de la ciudad. La sesión fue liderada por la Dirección de Investigaciones y Control de Vivienda y estuvo centrada en el Código de Construcción de Bogotá, el cual integra lineamientos del Decreto 099 de 2024, el Decreto 555 de 2021 y otras normas complementarias.

    Esta capacitación hace parte de la estrategia del Distrito para promover construcciones más seguras, sostenibles y de calidad, garantizando que los hogares bogotanos accedan a viviendas dignas y alineadas con los estándares técnicos vigentes.

    Una herramienta fundamental para fortalecer la labor de las Curadurías Urbanas

    Durante la jornada se socializó la tipificación de deficiencias constructivas, un instrumento técnico que permite identificar, clasificar y corregir fallas frecuentes en los procesos de construcción. Esta herramienta se convierte en un insumo clave para:

    • Mejorar las prácticas constructivas del sector, brindando claridad sobre los criterios que deben cumplirse en cada etapa de obra.
    • Fortalecer la labor de las Curadurías Urbanas, quienes, a partir de estos lineamientos, podrán realizar revisiones más precisas y preventivas en los proyectos que evalúan.
    • Reducir quejas y reclamaciones ciudadanas, al mitigar riesgos técnicos desde la etapa de diseño y ejecución.
    • Agilizar procesos administrativos de control, gracias a criterios unificados y verificables.

    Cabe destacar que estas capacitaciones también se realizan al gremio de la construcción y a la ciudadanía, quienes se benefician de manera directa al contar con información actualizada, rigurosa y práctica que les permite comprender sus derechos, obligaciones y los estándares de calidad que deben cumplir las edificaciones en Bogotá.

    Contenido técnico clave abordado en la capacitación

    La jornada integró una revisión detallada de los aspectos que las Curadurías deben verificar en la aplicación del Código de Construcción, entre ellos:

    1. Consideraciones durante la etapa de construcción

    • Cumplimiento de procesos técnicos y buenas prácticas constructivas.
    • Supervisión de calidad y control de obra.

    2. Consideraciones durante la ocupación

    • Importancia del mantenimiento periódico.
    • Manuales de funcionamiento de equipos y sistemas.
    • Responsabilidades de constructores y copropiedades.

    3. Vivienda rural

    • Lineamientos según la Resolución 410 de 2021 para garantizar edificaciones dignas y seguras en suelo rural.

    4. Control urbanístico

    • Normatividad vigente en materia de inspección y vigilancia, incluyendo la Ley 1801 de 2016.

    5. Implantación arquitectónica y tratamiento de zonas exteriores

    • Manejo adecuado de zonas duras y zonas verdes.
    • Especificaciones para cerramientos exteriores.
    • Ubicación y acceso a servicios públicos.

    6. Instalaciones técnicas

    Revisión de los sistemas esenciales para la habitabilidad y seguridad:

    • Redes eléctricas y de telecomunicaciones.
    • Gas domiciliario.
    • Redes hidrosanitarias.
    • Sistemas de detección de incendios y ventilación mecánica.
    • Ductos de residuos sólidos.
    • Instalación de ascensores y duplicadores.

    Compromiso con la calidad de la vivienda en Bogotá

    Con estas capacitaciones, la Secretaría del Hábitat reafirma su compromiso de trabajar de manera articulada con las Curadurías Urbanas para garantizar que todos los proyectos aprobados en la ciudad cumplan con los estándares técnicos y normativos que aseguran entornos seguros, duraderos y de calidad para la ciudadanía.

    La actualización constante en el Código de Construcción no solo eleva el nivel técnico del sector, sino que también contribuye a consolidar una Bogotá más segura, ordenada y comprometida con el derecho a una vivienda digna.

  • Vie 5 de Dic de 2025
    Vanessa Velasc…
    Cuerpo

    La más reciente encuesta de Bogotá Cómo Vamos, publicada esta semana, ofrece varias reflexiones relevantes sobre la percepción y las prioridades que sus habitantes proyectan para el futuro inmediato. En este ejercicio estadístico, los ciudadanos señalaron los frentes en los que consideran debemos concentrarnos como administración distrital de cara a 2026. En este contexto, la vivienda ocupó el octavo lugar en el listado de prioridades, una disminución frente a la medición del año anterior.

    De acuerdo con la interpretación de la propia encuesta, este descenso refleja una menor insatisfacción ciudadana frente a la vivienda. Desde la Secretaría del Hábitat valoramos positivamente este hallazgo, en la medida en que indica que los bogotanos no perciben la vivienda como un problema crítico o no resuelto.

    Esta reducción en la insatisfacción puede explicarse tanto por los avances del plan Mi Casa en Bogotá, a través del cual más de 22.000 familias han accedido a soluciones reales de vivienda, ya sea mediante adquisición de vivienda nueva, mejoramiento habitacional o subsidio de arrendamiento, como por el impacto económico directo que la vivienda social está generando en la ciudad. Esto se refleja también en indicadores como el empleo, que ocupó el tercer lugar entre las necesidades ciudadanas y que también bajó en su nivel de prioridad.

    En términos concretos, entre enero y septiembre de 2025 se iniciaron en Bogotá 38.847 viviendas, de las cuales el 68 % (26.448) corresponde a vivienda social. Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), esto representa un aumento cercano al 14 % en las iniciaciones VIS respecto al año anterior.

    Estas iniciaciones no solo amplían las posibilidades de acceso a vivienda para hogares de menores ingresos, sino que también actúan como uno de los principales motores de la economía bogotana. Algunos indicadores ilustran este impacto:

    • Entre 2024 y septiembre de 2025, 10.422 hogares accedieron a un subsidio para vivienda nueva. La inversión pública asociada, de $187.973 millones, apalancó una relación de 9,5 pesos en ventas por cada peso subsidiado. La vivienda, además, tiene incidencia sobre el 50 % de las cadenas productivas, que abarcan desde grandes industrias hasta ferreterías, depósitos, comercios y servicios de transporte.
    • En términos de empleo, y con base en la metodología propia del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, estimamos que el volumen de subsidios asignados generó 16.400 empleos directos y 35.500 indirectos.
    • De acuerdo con el DANE, para el tercer trimestre de 2025 el sector de la construcción (edificaciones y obras civiles) ocupó 225.150 personas, de las cuales cerca del 58 % trabajaba en la construcción de edificios. Un año antes, dicha participación era del 53 %. El impulso del programa Mi Casa en Bogotá ha contribuido a esta mayor participación, reflejada en un incremento anual del 30 % en el número de ocupados vinculados a la construcción de edificaciones.
    • La construcción de vivienda dinamiza 34 subsectores económicos, involucra 174 ramas productivas y tiene un efecto multiplicador sobre la economía local.
    • Asimismo, el programa contribuye a la inclusión financiera de los hogares y a la profundización del sistema financiero, pues se estima que los subsidios otorgados han facilitado cerca de $1,2 billones en créditos hipotecarios.

    Más allá de los impactos macroeconómicos y sectoriales, estoy convencida de que el mayor aporte del plan de vivienda es a la equidad social. Cada vivienda construida representa una oportunidad para superar la pobreza, acceder a servicios urbanos de mayor calidad, disfrutar de espacios públicos seguros y beneficiarse de un sistema de transporte que conecta y moviliza a la ciudadanía.

    Mi Casa en Bogotá es una apuesta social robusta que, a 22 meses de su creación, ya evidencia resultados tangibles y de alto impacto en una ciudad que avanza hacia más y mejores oportunidades para todas y todos.

  • Mié 10 de Dic de 2025
    natalia.uribe
    Cuerpo

    La Secretaría Distrital del Hábitat adelantó una jornada de identificación de hogares en la localidad de Santa Fe, como parte de su estrategia territorial para identificar familias con potencial de iniciar una ruta de acceso a vivienda formal, legal y segura.

    La actividad se desarrolló el 9 de diciembre en el polígono priorizado 233, donde los equipos sociales y técnicos de la Dirección de Prevención, Arrendamiento y Control de Enajenación, en articulación con la Alcaldía Local de Santa Fe y otras entidades distritales, recorrieron el territorio, dialogaron directamente con las familias y levantaron información clave sobre sus condiciones de vida y expectativas.

    Trabajo territorial para prevenir riesgos y ampliar oportunidades

    Durante la jornada, los equipos realizaron visitas puerta a puerta, encuestas y espacios de orientación comunitaria, con el fin de actualizar información técnica y social de los hogares asentados en zonas con restricciones urbanísticas, ambientales o de alto riesgo.

    En total, se adelantó la identificación de hogares en ocupaciones ubicadas en este polígono priorizado, permitiendo reconocer a las familias interesadas en conocer la oferta institucional de vivienda del Distrito.

    Identificación de hogares: una puerta de entrada a la vivienda digna

    La identificación de hogares hace parte de la estrategia preventiva de la Secretaría del Hábitat para mitigar la ocupación ilegal, proteger la vida de las familias y reducir el crecimiento de asentamientos informales en la ciudad.

    A través de este ejercicio, el Distrito busca identificar hogares que desean conocer y acceder a rutas institucionales que les permitan salir voluntariamente de zonas de riesgo y avanzar hacia alternativas de vivienda digna a través del plan de vivienda Mi Casa en Bogotá.

    Este trabajo territorial se complementa con acciones pedagógicas y de control, como la campaña Qué no te pinten casas en el aire, orientada a prevenir delitos asociados a la venta ilegal de lotes y a la ocupación de predios no aptos para vivienda.

    Un ejercicio preventivo con enfoque social y territorial

    En Bogotá se estima la existencia de 29.718 ocupaciones, concentradas principalmente en localidades como Ciudad Bolívar, Usme y San Cristóbal. Frente a este panorama, la identificación de hogares se consolida como una herramienta clave para:

    • Prevenir nuevas ocupaciones en zonas de riesgo o protección ambiental.
    • Proteger los derechos de las familias frente a prácticas ilegales de urbanización.
    • Facilitar el acceso a vivienda formal y segura.
    • Reducir conflictos sociales y costos asociados a procesos de desalojo.

    Durante 2026, la Secretaría del Hábitat continuará desarrollando ejercicios de identificación de hogares en polígonos priorizados, como parte de su enfoque preventivo y de acompañamiento social.

  • Vie 12 de Dic de 2025
    Edgar Andrés C…
    Cuerpo

    En una emotiva jornada, realizada en las instalaciones del Fondo Nacional del Ahorro, 137 familias, que adquirieron vivienda VIP o VIS en Bogotá, recibieron la resolución de su subsidio Reduce tu Cuota que les ayudará a pagar las cuotas de su crédito hipotecario o leasing habitacional durante los próximos cuatro años. El evento fue presidido por la secretaria Distrital del Hábitat, Vanessa Velasco Bernal, y la presidenta del Fondo Nacional del Ahorro, Laura Roa Zeidán.

    El programa Reduce tu Cuota ha sido posible gracias al trabajo coordinado y cooperativo entre la Secretaría y las entidades financieras como el Fondo, lo que ha redundado en que, gracias a este programa, 6.000 hogares hayan recibido un subsidio cercano a los 19 millones de pesos dividido en 48 cuotas mensuales. En el caso de las 137 familias beneficiadas hoy, todas tramitaron su crédito con el Fondo.

    Durante el acto protocolario del evento, la secretaria del Hábitat, Vanessa Velasco Bernal, puntualizó: «Bogotá, a través del plan de vivienda Mi Casa en Bogotá, ha destinado alrededor de un billón de pesos para acompañar a las familias bogotanas. Nuestra meta es llegar a 75.000 familias, de las cuales hoy podemos anunciar que 23.500 ya tienen un subsidio de este plan. Con Reduce tu Cuota pensamos en las familias que durante los primeros cuatro años iban a necesitar un apoyo para pagar un porcentaje de su cuota del crédito. Tenemos hoy 6.000 familias beneficiarias de este programa y el FNA siempre ha sido el primero en creer en nuestro programa».

    Por su parte, Laura Roa Zeidán, presidenta del Fondo Nacional del Ahorro, comentó: «Hemos logrado hacer un trabajo articulado con el Distrito, con el fin de apoyar a las familias para que puedan acceder a los subsidios y a las líneas de financiación que tenemos. Hoy estamos asignando el subsidio 1.500 de Reduce tu Cuota, lo que nos llena de alegría. Cerramos un 2025 ayudando a cerca de 18.000 familias a que cumplan el sueño de tener vivienda propia».

    En qué consiste Reduce tu Cuota

    Reduce tu Cuota es uno de los programas de adquisición del plan de vivienda Mi Casa en Bogotá. Se trata de un subsidio de hasta 14 salarios mínimos mensuales vigentes ($19.929.000 para 2025) que se asigna a las familias que solicitan un crédito hipotecario o leasing habitacional para compra de vivienda VIS o VIP en Bogotá.

    Una vez asignado el subsidio, la Secretaría Distrital del Hábitat paga una parte de la cuota mensual del crédito solicitado durante 48 meses. Para este año, ese aporte mensual asciende a los $415.187, con lo que las familias pueden destinar ese dinero que dejan de pagar por concepto de cuota en otras necesidades familiares.

    Laura Barragán, una joven beneficiaria

    El acto protocolario de la jornada tuvo como invitada especial a Laura, una joven bogotana, madre cabeza de hogar, auxiliar de enfermería y estudiante de Fisioterapia, que logró adquirir su vivienda gracias a su trabajo y a los sabios consejos de su madre, quien siempre la motivo a comprar su vivienda.

    Durante su intervención, Laura invitó a todas las familias bogotanas, y en particular a las mujeres cabeza de hogar, a conocer los beneficios que entidades como la Secretaría del Hábitat y el Fondo Nacional del Ahorro les otorgan a las familias que quieren comprar vivienda.

  • Vie 12 de Dic de 2025
    natalia.uribe
    Cuerpo

    En la Secretaría Distrital del Hábitat, junto a la Secretaría Distrital de la Mujer, realizamos recientemente un foro en el marco de conversación y conmemoración del 25N “Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres”, a partir de la película ‘En el tiempo de las mariposas’, una producción que revive la valentía de las hermanas Mirabal frente a la dictadura de Rafael Trujillo en República Dominicana. Más allá de su valor histórico, la cinta se convirtió en un punto de partida para dialogar sobre las violencias, resistencias y desigualdades que siguen atravesando la vida de las mujeres, y que también se expresan en la forma como construimos, habitamos y gobernamos nuestra ciudad. 

    El cine, en este caso, nos permitió mirar el territorio desde la perspectiva de tres mujeres que decidieron no aceptar un orden basado en el control, la intimidación y el silenciamiento. Las Mirabal —Las Mariposas— desafiaron un poder profundamente patriarcal que regulaba los cuerpos, las voces y las decisiones de las mujeres. Y esa reflexión, trasladada a nuestro sector, nos invita a preguntarnos: 

    ¿Cuáles son las formas en las que aún persisten relaciones de desigualdad dentro del hábitat?, ¿Cómo afectan esas desigualdades el acceso a la vivienda, al agua, a los servicios públicos, al espacio público o a la revitalización de los territorios? 

    Durante el foro conversamos sobre tres ideas centrales: 

    1. El territorio también tiene sesgos de género 

    La película muestra cómo las mujeres debían negociar constantemente su derecho a estudiar, movilizarse, elegir o participar. En Bogotá, aunque avanzamos en la búsqueda de la igualdad de género, aún existen barreras que limitan la autonomía de muchas mujeres en su vida urbana: trayectos inseguros, cargas de cuidado desproporcionadas, acceso desigual a oportunidades de vivienda y participación limitada en decisiones territoriales. 

    Entender esto es clave para diseñar políticas públicas más justas y sensibles a las realidades diversas de quienes habitan la ciudad. 

    2. La violencia no siempre es visible, pero sí territorial 

    La violencia física, psicológica, simbólica, económica o institucional que vivieron las Mirabal también se manifiesta hoy en prácticas cotidianas: acoso en el espacio público, discriminación en trámites, brechas en el acceso a servicios, limitaciones para liderar proyectos comunitarios. 

    Estas violencias, aunque no tengan el rostro de un dictador, se sostienen en estructuras sociales que debemos transformar desde la gestión del hábitat. 

    3. La resistencia colectiva transforma los territorios 

    Si algo nos enseña la película es que la resistencia se construye en comunidad. En nuestro sector, eso significa fortalecer redes, abrir canales de participación y promover escenarios donde las mujeres puedan incidir en la planeación del territorio, especialmente en temas de vivienda, servicios públicos, gobernanza y revitalización urbana. 

    Las ciudades cambian cuando las voces históricamente silenciadas se convierten en protagonistas. 

     

    25N

    Reflexiones con El tiempo de las Mariposas  

    ¿Qué elementos del contexto permiten identificar cómo se organizaban las relaciones de poder en la sociedad en la que crecieron las Mirabal?  

    ¿Qué prácticas culturales del entorno permitieron que las violencias se replicaran sin ser reconocidas ni nombradas como tal?  

    Contexto   

    Las hermanas Mirabal crecieron en un hogar rural acomodado de la sección Ojo de Agua en el municipio Salcedo. El padre de las hermanas, Enrique Mirabal, fue un exitoso hombre de negocios.  

    Estudiaron como internas en el Colegio Inmaculada Concepción de La Vega, dirigido por monjas españolas de la Orden Terciarias Franciscanas de Jesús y María donde, tanto Minerva como María Teresa, se destacaron por su inteligencia e interés en el estudio.   

    Las hermanas Mirabal, también conocidas como Las Mirabal o Las Mariposas, fueron tres hermanas dominicanas que se opusieron a la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo.  Patria, Minerva y María Teresa Mirabal fueron asesinadas el 25 de noviembre de 1960.  

    La educación separada para “señoritas”: no solo dividía espacios entre hombres y mujeres, sino que orientaba la formación de las mujeres hacia la obediencia, la moderación y la preparación para tareas domésticas, mostrando desde temprano un orden social diferenciado.  

    • El Estado intervenía directamente en la vida de las jóvenes: llevar estudiantes para presentarlas al dictador hacía evidente un poder que tomaba decisiones sobre sus cuerpos y su presencia pública, tratándolas como parte del paisaje simbólico del régimen.  

    • Las enseñanzas sobre el cuerpo se construían alrededor del pecado: presentar la menstruación como “pecado” o “enfermedad” desligaba la experiencia corporal de la palabra propia y la dejaba sujeta a interpretaciones religiosas o morales.   

    • Las dinámicas familiares reproducían jerarquías reconocibles: la voz paterna decidía qué era permitido y qué no, mientras las mujeres adultas sostenían la vida del hogar. Esta combinación hacía visible un orden donde no todas las voces tenían el mismo alcance, y además una distribución de las tareas de cuidado diferenciada por sexo.   

    • La reputación familiar recaía con más fuerza sobre las mujeres: su comportamiento, su forma de relacionarse y sus movimientos cotidianos podían ser interpretados como riesgos o garantías para el “buen nombre” de la familia, mostrando cómo el control social se ejercía a través de ellas.   

    • Los estereotipos de género incidían en las posibilidades de participación: se esperaba que las mujeres fueran reservadas, prudentes y siempre conscientes de la mirada ajena. Esto incidía en su acceso a la educación, la movilidad y los espacios de conversación pública.  

    • La idea de “raza” como forma social y política de clasificar y jerarquizar a las personas: el régimen de Trujillo impulsó un ideal de país asociado al blanqueamiento y lo sostuvo mediante una violencia extrema, incluida la masacre de miles de personas negras y de origen haitiano. Ese modelo racial —con la supremacía de lo blanco como referente— no provenía de la naturaleza, sino de una construcción que organizaba el orden social y la subordinación. En ese contexto, algunas personas —incluidas ciertas mujeres— eran ubicadas más cerca o más lejos del poder según cómo encajaran en ese ideal. Poner en tensión esa apariencia de naturalidad permite ver cómo la raza y el género se entrecruzaban en la distribución de lugares y posibilidades en la sociedad de la época.  

    • La masculinidad de Trujillo operaba como un modelo de autoridad que buscaba abarcar toda la vida social: su figura no solo mandaba en el ámbito político, sino que se proyectaba dentro de las casas, en las escuelas y en las conversaciones cotidianas. Esa presencia reforzaba una lógica en la que la palabra masculina debía ser obedecida, y esa forma de estar en el poder se convertía en referente para otros hombres y en límite para las mujeres. Así, la masculinidad del dictador no era solo un rasgo personal, sino una manera de ordenar relaciones, expectativas y silencios en el país.  

    Final de la película:  

    ¿Qué formas de violencia contra las mujeres, aparecen en la historia y cómo se hacen visibles en la película?  

    ¿Qué habría cambiado si hubiera existido corresponsabilidad —familiar, social e institucional— para prevenir la violencia?  

    ¿Cómo se transforma una situación cuando la responsabilidad no recae solo en las mujeres?  

    ¿Qué elementos de la historia permiten comprender por qué el 25N existe y por qué hoy hablamos de corresponsabilidad en la prevención de las violencias?  

    ¿Cómo se representa el papel de los hombres en la historia?  

    ¿Encuentran paralelos con situaciones actuales de vulneración de derechos y violencias?  

    ¿Por qué consideran que continúan presentándose violencias contra las mujeres y violencias de género?  

    Nombrar la violencia como acto de memoria y acción colectiva 

    El 25 de noviembre fue reconocido por la ONU en 1999 como el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, en memoria de las hermanas Mirabal, asesinadas por la dictadura de Trujillo en 1960. Conocidas como Las Mariposas, nombre que usaron en la resistencia, su historia abrió un camino para que la violencia dejara de quedar en silencio. Recordarlo hoy permite entender la importancia de nombrar aquello que vulnera, para abrir posibilidades de prevención y corresponsabilidad.  

    Las violencias siguen presentes en la vida cotidiana: Entre enero y septiembre de 2025 se registraron 27.114 denuncias de violencia intrafamiliar con víctima mujer, un aumento del 22 % respecto al año anterior.  
    También se reportaron 6.883 denuncias por delitos sexuales, de las cuales el 73 % correspondieron a mujeres.  

    Estas cifras muestran que la violencia continúa siendo parte del día a día de muchas mujeres.  

    La violencia no ocurre solo en lo privado: En el espacio público se registraron 741 casos de acoso sexual entre enero y septiembre de 2025, y más de 2.000 atenciones institucionales por hechos de violencia ocurridos fuera del hogar.  
    Esto recuerda que la ciudad también es un escenario donde se disputa la libertad y la seguridad de las mujeres.  

    La corresponsabilidad transforma las posibilidades de prevención: Prevenir la violencia no puede recaer únicamente en las mujeres. La vida familiar, las redes sociales y las instituciones tienen un papel determinante en abrir espacios de confianza, apoyo y acción temprana. Pensar en esto permite imaginar qué habría sido distinto si la responsabilidad de proteger no hubiera estado tan aislada.  

    La violencia se sostiene en desigualdades estructurales: Las violencias contra las mujeres responden a un entramado social que organiza desigualdades y jerarquías. Reconocer esto ayuda a entender por qué afectan de manera particular a las mujeres y por qué requieren respuestas colectivas, no individuales.  

    El feminicidio es el extremo de un continuo de violencias: Entre enero y noviembre de 2025 se tipificaron 13 feminicidios en la ciudad, cifra menor a la del año anterior, pero que recuerda la gravedad de este extremo del continuo de violencias.  
    Nombrar ese continuo permite evitar que las violencias “menores” se naturalicen.  

    La prevención requiere cambios culturales profundos: Transformar imaginarios, prácticas cotidianas y formas de relacionarse es fundamental para desactivar la normalización de la violencia. La corresponsabilidad implica que todas las personas, desde sus distintos lugares, contribuyan a ese cambio.  

    El papel de las masculinidades en la forma en que se organiza el poder en la historia 

    En la película se hacen visibles formas de masculinidad que concentran autoridad, deciden sobre la vida de otras personas y establecen límites que pocas veces se cuestionan. Esa masculinidad hegemónica define quién tiene voz, quién ocupa el centro y qué experiencias quedan relegadas. También aparecen presencias masculinas que se relacionan de maneras menos autoritarias, lo que muestra que existen múltiples formas de ser y estar en el mundo. Observar estas diferencias permite comprender cómo ciertas maneras de ejercer la masculinidad sostienen la violencia, mientras otras pueden abrir espacios para cuestionarla y transformarla.  

    La violencia contra las mujeres en la vida política también hace parte del continuo de violencias 

    Las agresiones que buscan frenar la participación de las mujeres en espacios públicos —deslegitimarlas, silenciar sus voces, impedir su presencia o el desarrollo de sus liderazgos— siguen siendo una expresión de las desigualdades que organizan la vida social. Esta violencia no es nueva: hace parte del mismo entramado que afecta a las mujeres en el hogar, en la calle y en su vida cotidiana. Reconocerla permite entender cómo el poder también se disputa en lo político y cómo estas violencias limitan la posibilidad de que las mujeres incidan en decisiones colectivas.   

    Una invitación para seguir pensando el enfoque de género en el Hábitat 

    El foro nos dejó la certeza de que el cine puede ser un disparador poderoso para leer el presente y para revisar críticamente cómo estamos construyendo Bogotá. Por eso invitamos a toda la ciudadanía, y especialmente a quienes trabajan en temas urbanos, a volver sobre esta película y a seguir explorando sus reflexiones. 

    Asimismo, los invitamos a consultar el documento de Lineamientos para la incorporación de los enfoques, alojado en el Observatorio del Hábitat. Este documento ofrece herramientas conceptuales, datos y recomendaciones para incorporar el enfoque de género y otros, en proyectos, políticas, intervenciones y procesos de análisis urbano. 

    👉 Consulta el documento en el Observatorio de Hábitat aquí: https://observatorio.habitatbogota.gov.co/wp-content/uploads/2025/07/Lineamientos-VF_29_07_2025.pdf  

    Porque, así como las Mirabal transformaron su realidad enfrentando un poder injusto, hoy también podemos transformar el territorio reconociendo que la igualdad y la vida libre de violencias deben habitar cada decisión pública. 

  • Lun 15 de Dic de 2025
    Edgar Andrés C…
    Cuerpo

    La Secretaría Distrital del Hábitat (SDHT) y el Instituto Distrital del Recreación y Deporte (IDRD) anunciaron la puesta en marcha del proyecto Comunidades Energéticas, una iniciativa pionera que permitirá llevar energía limpia y alivios económicos directos a aproximadamente 2.000 hogares de estratos 1 y 2 de la ciudad.

    El programa generará energía solar desde los Centros Felicidad (CEFE) de El Tunal y San Cristóbal, cada uno con un sistema fotovoltaico de hasta 1 MW de capacidad instalada. Se trata de un proyecto financiado mediante el mecanismo de Obras por Impuestos (Decreto 054 de 2024), en el cual el Grupo Energía Bogotá será el contribuyente aliado que realizará la implementación.

    El 90 % de la energía generada mensualmente por los CEFES, equivalente a 77.803 kwh/mes aproximadamente, representará un alivio económico de aproximadamente el 60 % del valor de la factura de energía de los 2.000 hogares beneficiarios.

    Los sistemas solares que inyectarán energía a la red, beneficiando en el valor de la factura a la comunidad, estarán conformados por alrededor de 1.700 paneles por CEFE, con vida útil de 25 años, sistemas eléctricos independientes, monitoreo en línea y estándares de seguridad reforzados.

    Las familias beneficiadas pertenecen a 15 barrios priorizados: San Ignacio, El Curubo, Urbanización Doña Liliana, Antonio José Sucre I Sector, Antonio José de Sucre III, El Quindío, Los Arrayanes, Alfonso López – Sector La Alborada, Alfonso López – Sector El Progreso, Villa Rosita, El Portal del Divino, Nuevo Porvenir, Marco Fidel Suárez, Villa Diana y Las Violetas.

    Redy López

     

    Este proyecto permitirá:

     

    • Reducir el gasto mensual de energía en hogares vulnerables.
    • Impulsar modelos de generación distribuida y participación comunitaria.
    • Promover el uso de fuentes no convencionales de energía renovable.
    • Acelerar la transición energética desde espacios recreativos emblemáticos como los CEFE.

    “Desde la Secretaría del Hábitat, queremos invitarlos a participar en la convocatoria para conformar Comunidades Energéticas, un programa piloto innovador que busca fomentar la transición energética en los hogares de Bogotá. Aprovechen e inscríbanse pronto, porque cerraremos la convocatoria una vez lleguemos a 2.000 familias”, comentó la secretaria del Hábitat, Vanessa Velasco Bernal.

    Los hogares interesados deberán estar clasificados en los grupos A o B del Sisbén, ser propietarios del predio con una cuenta de energía activa, residir en los polígonos priorizados y participar en el curso virtual de la Escuela del Hábitat. La inscripción se realizará a través del formulario oficial dispuesto por la Secretaría de Hábitat en https://vucapp.habitatbogota.gov.co/comunidad-energetica-inscripcion.

    Comunidades energéticas

     

    “Desde el IDRD celebramos que los CEFE se conviertan en motores de energía limpia para Bogotá. Este proyecto demuestra que los escenarios deportivos y recreativos pueden transformar realidades más allá del bienestar físico: hoy generan alivios económicos para las familias más vulnerables y fortalecen la sostenibilidad de nuestros propios espacios. Además, este modelo nos permitirá recibir los beneficios de la inyección del 10 % de la energía generada durante los primeros cinco años y el 100 % a partir del año seis, un beneficio que impulsa la operación, el mantenimiento y la eficiencia energética de nuestros parques y escenarios recreodeportivos”, señaló Daniel García Cañón, director del Instituto.

    El proyecto de Comunidades Energéticas consolida un hito para la ciudad: combina infraestructura recreodeportiva, innovación tecnológica, alivios sociales y transición energética en un modelo replicable para futuras fases.

    La Secretaría Distrital del Hábitat, El IDRD y el GEB continuarán trabajando articuladamente para ampliar la cobertura del programa y llevar energía limpia y asequible a más familias de la ciudad.

  • Sáb 13 de Dic de 2025
    Edgar Andrés C…
    Cuerpo

    En la localidad de Bosa, cinco familias recibieron las llaves de sus nuevos apartamentos gracias al programa Reactiva Tu Compra. Esta entrega, realizada en el Conjunto Residencial Montecielo y desarrollado por la constructora Ospinas en alianza con Compensar, refleja el compromiso del Distrito por abrir oportunidades reales de bienestar y estabilidad para miles de hogares.

    El proyecto Montecielo se desarrolla en el Plan Parcial La Palestina, sobre la margen sur del río Tunjuelo, y ya son 47 los subsidios asignados. Detrás de cada uno hay familias como las de Deisy Johanna, Sandra Milena y Juan Camilo, que después de años de intentarlo hoy reciben un hogar estable y seguro. Empiezan una etapa distinta, en un entorno pensado para vivir con tranquilidad y oportunidades.

    El programa Reactiva Tu Compra es uno de los pilares del plan de vivienda Mi Casa en Bogotá. Además de entregar un aporte económico, facilita trámites y reduce barreras legales para que más familias puedan acceder a viviendas de interés social y prioritario. Más de 9.150 hogares ya han sido beneficiados. Este programa promueve equidad, impulsa movilidad social y demuestra que cuando el Distrito está presente, la gente puede proyectar un futuro distinto.

    Familia beneficiaria de Reactiva tu Compra

    «Yo me siento muy contento, muy feliz, porque ya dejamos de pagar arriendo y ahora tenemos algo nuestro, algo propio. El conjunto es muy bonito y muy bien ubicado y con mi señora estamos felices de tener algo para poder dejarle a nuestras hijas» comentó Juan Camilo Bernal, comprador del proyecto y beneficiario del programa Reactiva tu Compra