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  • Mar 12 de Mayo de 2026
    natalia.uribe
    Cuerpo

    La Secretaría Distrital del Hábitat de Bogotá avanzó esta semana en una agenda de cooperación internacional en Buenos Aires que permitió el intercambio de experiencias con autoridades del gobierno de esa ciudad en temas como vivienda social y transformación urbana, y la intención de firmar dos memorandos de entendimiento enfocados en transformación urbana, recuperación del espacio público, drenaje sostenible y habilitación de suelo para vivienda social. Experiencias que ayudarán al trabajo realizado desde la administración del alcalde Carlos Fernando Galán.

    La agenda desarrollada permitió fortalecer los canales de cooperación e intercambio técnico en materia de transformación urbana, mejoramiento barrial, espacio público y vivienda social. Asimismo, evidenció el posicionamiento de Bogotá como una ciudad referente en América Latina en estos temas y consolidó la participación de la Secretaría Distrital del Hábitat, liderada por Vanessa Velasco, en escenarios regionales de diálogo e intercambio de experiencias sobre desarrollo urbano e integración territorial.

    Uno de los acuerdos más relevantes se adelanta con la Secretaría de Mantenimiento Urbano de Buenos Aires, entidad encargada de coordinar políticas de mantenimiento integral de calles, espacio público, drenaje urbano y resiliencia climática. El futuro memorando permitirá compartir experiencias técnicas sobre recuperación de espacio público, sistemas urbanos de drenaje sostenible (SUDS) y mejoramiento integral de barrios.

    En ese contexto, la Secretaría del Hábitat presentó el programa “Revitaliza tu Barrio” como un caso de estudio de Bogotá para procesos de transformación territorial en localidades como San Cristóbal. La experiencia fue puesta en diálogo con intervenciones urbanas desarrolladas en el barrio Padre Mugica —antes conocido como Villa 31—, una de las operaciones de integración socio-urbana más emblemáticas de Buenos Aires, que ha beneficiado a cerca de 40.000 habitantes mediante apertura de calles, mejoras de vivienda, drenaje e infraestructura pública.

    “Las ciudades latinoamericanas compartimos desafíos comunes y también soluciones innovadoras. Bogotá hoy tiene experiencias urbanas que el mundo quiere conocer, especialmente en revitalización urbana, mejoramiento barrial y vivienda con enfoque social”, aseguró la secretaria Vanessa Velasco durante la agenda institucional.

    La comisión también incluyó reuniones técnicas sobre drenaje urbano y resiliencia climática junto a representantes de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos. Buenos Aires presentó avances de su Plan Integral de Calles Verdes y de su Plan de Obras Hidráulicas, que incorpora soluciones basadas en la naturaleza para enfrentar inundaciones urbanas que afectan a más de un millón de habitantes.

    En paralelo, la Secretaría del Hábitat trabaja en un segundo memorando de entendimiento con la Corporación Puerto Madero para intercambiar experiencias sobre gestión del suelo, renovación urbana y mecanismos de habilitación de suelo para vivienda social.

    El acuerdo cobra relevancia para Bogotá en momentos en que la ciudad avanza en proyectos de revitalización y renovación urbana articulados con RenoBo, la Empresa de Renovación y Desarrollo Urbano de Bogotá. La experiencia de Puerto Madero, considerada uno de los procesos de reconversión urbana más importantes de América Latina, será referente para analizar modelos financieros y mecanismos de reutilización de áreas estratégicas de la ciudad.

    “La vivienda no puede seguir alejando a las familias de las oportunidades. Necesitamos ciudades más integradas, donde las personas puedan vivir cerca del transporte, del empleo y de los servicios. Esa es una de las tendencias que hoy Bogotá está cambiando y de las que tiene resultados por mostrar”, afirmó Velasco.

    La agenda también abrió la puerta para futuras cooperaciones en acceso a fondos internacionales de cambio climático, desarrollo de proyectos piloto de calles verdes y fortalecimiento de estrategias de mejoramiento integral de barrios en Bogotá. Con ello, la capital colombiana busca consolidarse como un laboratorio urbano de referencia en América Latina.

     

  • Mié 13 de Mayo de 2026
    Edgar Andrés C…
    Cuerpo

    La Secretaría Distrital del Hábitat y Bancolombia realizaron la entrega y notificación oficial de 68 subsidios del programa “Reduce Tu Cuota”, una iniciativa que continúa facilitando el acceso a vivienda para las familias bogotanas que más lo necesitan.

    Durante el evento, las familias recibieron oficialmente la notificación de este subsidio, diseñado para apoyar el pago mensual de la cuota del crédito hipotecario o leasing habitacional durante 48 meses, contribuyendo a aliviar la carga económica de los hogares y fortalecer su estabilidad financiera.

    La ceremonia se llevó a cabo en el auditorio del edificio Atrio, sede principal de Bancolombia en Bogotá, y contó con la participación de directivos de la entidad financiera y de la secretaria Distrital del Hábitat, Vanessa Velasco, quien destacó la importancia de seguir generando alianzas que permitan transformar la vida de los hogares con menores ingresos de la ciudad.

    A la fecha, la Secretaría Distrital del Hábitat ha beneficiado a 8.011 hogares a través del programa ‘Reduce Tu Cuota’, y cerca de 29.000 hogares mediante las diferentes estrategias del plan de vivienda ‘Mi Casa en Bogotá’.

    Una alianza que sigue beneficiando a más hogares

    Además, en el marco de esta alianza, con Bancolombia se han asignado 1.460 subsidios de “Reduce Tu Cuota”, consolidándose como una de las entidades otorgantes de crédito que más hogares ha postulado al programa y representando más del 20 % de las asignaciones realizadas.

    “Hoy seguimos cumpliéndoles a las familias bogotanas con acciones concretas que les permiten avanzar y permanecer en sus viviendas. Estos subsidios representan tranquilidad, estabilidad y nuevas oportunidades para miles de hogares en Bogotá”, manifestó la secretaria Distrital del Hábitat, Vanessa Velasco.

    La entrega de estos subsidios reafirma el compromiso del Distrito de seguir generando alianzas y soluciones que permitan mejorar la calidad de vida de más familias bogotanas y fortalecer el acceso a vivienda en la ciudad.

  • Mar 19 de Mayo de 2026
    natalia.uribe
    Cuerpo

    Bogotá, reafirma su liderazgo en la escena internacional. La capital colombiana será protagonista en el 13° Foro Mundial Urbano (WUF13) que se llevará a cabo en la ciudad de Bakú, en Azerbaiyán, del 17 al 22 de mayo de 2026.

     

    La participación de Bogotá no es menor: la ciudad fue elegida entre más de 1.000 postulaciones para liderar uno de los paneles principales, bajo el título “Mi Casa en Bogotá: La vivienda como motor de transformación económica y social en el Sur Global”. La ciudad tendrá un espacio en el que la secretaria del Hábitat, Vanessa Velasco, hablará del plan de vivienda como un caso de éxito replicable en otras ciudades del mundo. Este reconocimiento posiciona a la capital como la única ciudad del Sur Global con este nivel de protagonismo en temas de vivienda dentro del foro, el cual reúne a más de 20.000 participantes de 165 países para discutir el futuro de las ciudades.

    Durante su intervención el 22 de mayo, la secretaria del Hábitat, Vanessa Velasco, resaltará cómo, bajo el liderazgo del alcalde Carlos Fernando Galán, la vivienda en Bogotá ha dejado de ser solo infraestructura para convertirse en una política integral de inclusión, resiliencia y desarrollo económico, que pone a las familias en el centro.

    "Bogotá demuestra que las ciudades pueden producir innovación urbana replicable y escalable, donde no solo se trate de construir más, sino de construir una mejor ciudad; porque cuando una familia accede a vivienda bien localizada, con acceso a transporte, servicios, educación, empleo y espacio público, transforma su futuro", destaca la funcionaria distrital, única representante de Bogotá convocada como voz experta en el WUF13.

     

    Además de la sesión principal, Bogotá participará en seis espacios adicionales de alto nivel y fortalecerá el Hub de Vivienda y Desarrollo Urbano en alianza

    con ONU-Hábitat, una plataforma activa de cooperación entre las ciudades más importantes del hemisferio sur.

    Con esta participación, la administración distrital busca no solo compartir sus éxitos, sino también atraer nuevas alianzas y financiamiento internacional para continuar transformando la calidad de vida de los bogotanos a través de un crecimiento urbano sostenible y equitativo.

    Resultados

     

    La secretaria Velasco aprovechará su protagonismo durante el WUF13 para presentar algunos de los hitos más importantes alcanzados durante la administración del alcalde Carlos Fernando Galán:

    Impacto Social: más de 30.500 hogares beneficiados y 26.000 soluciones entregadas en solo 24 meses.

    Equidad de Género: el 62.2 % de los subsidios han sido otorgados a mujeres, facilitando el acceso a la propiedad.

    Inversión Histórica: se ha triplicado la inversión pública en vivienda en comparación con administraciones anteriores.

    Revitalización Urbana: identificación de 43,9 hectáreas para 25.000 nuevas viviendas articuladas con el Metro y TransMilenio.

    Empleo: el sector construcción generó cerca de 90.000 empleos directos y más de 33.000 indirectos en 2025, consolidándose como uno de los sectores de mayor dinamismo en la economía local.

  • Mié 20 de Mayo de 2026
    Vanessa Velasc…
    Cuerpo

    Bakú, Azerbaiyán. 19 de mayo de 2026.

    El World Urban Forum, el espacio de deliberación urbana más importante del planeta, con más de 20.000 participantes de 165 países, abrió sus puertas, y Bogotá no llegó a ocupar un asiento entre el público. Llegó a tomar la palabra. En tres paneles de alto nivel, la ciudad ratificó su lugar como referente urbano del Sur Global y demostró que la innovación en política pública de hábitat no es patrimonio exclusivo de las ciudades del norte.

    Planificación urbana como acción climática: la lección de Bogotá

    En el panel Urban Planning is Climate Action, organizado junto a C40 Cities y ONU-Hábitat en el marco del Acelerador de Planificación Urbana, presenté uno de los enfoques más ambiciosos que Bogotá viene construyendo: la intervención integral en más de 80 barrios de la ciudad, articulando vivienda estratégicamente ubicada, sistemas de transporte sostenible, mejoramiento de equipamientos urbanos y espacios públicos, con un principio que considero no negociable — la participación comunitaria transversal en cada etapa del proceso, desde la planeación hasta la evaluación.

    La lección técnica que compartí con el mundo es, en apariencia, simple, pero profundamente difícil de ejecutar: la clave está en articular los planes de uso del suelo con planes de acción concretos, incorporar herramientas de captura de valor del suelo (LVC), y ser efectivos en la ejecución a mayor velocidad y escala. No basta con tener buenas políticas. Hay que tener la capacidad institucional para materializarlas.

    En ese mismo panel presenté el que será, en mi concepto, el proyecto urbano más importante de Bogotá en los próximos años: el Distrito Aeropuerto. Una apuesta sin precedentes que articula planeación urbana sostenible, conservación ambiental y la habilitación de más de 18.000 unidades de vivienda social en torno a los principales corredores de transporte, con el Aeropuerto Internacional El Dorado —primer aeropuerto de carga y segundo de pasajeros de América Latina— como ancla de desarrollo. Este proyecto no es solo una operación urbanística; es una declaración sobre el tipo de ciudad que Bogotá quiere ser.

    Vivienda, clima y financiamiento: el reto del billón de dólares

    El segundo panel del día nos enfrentó a una de las preguntas más urgentes del urbanismo contemporáneo: ¿cómo financiar la transición climática sin depender exclusivamente del presupuesto público? Junto a Aaron Maluleka de Tshwane y representantes del FCDO del Reino Unido, el debate fue honesto y técnicamente riguroso.

    Mi posición fue clara: los recursos deben orientarse a conectar las áreas consolidadas y patrimoniales con vivienda en arriendo asequible, renovar las redes de servicios públicos con infraestructura climática, y cubrir el 100 % del déficit cualitativo integrando la construcción sostenible en los mejoramientos de vivienda y espacio público. No se trata de proyectos piloto aislados. Se trata de escalar soluciones que ya funcionan.

    Las reflexiones de cierre de la alcaldesa ejecutiva Nasifi Moya resonaron con fuerza: la respuesta climática no puede depender de la voluntad política del gobernante de turno; debe estar blindada en la legislación local, integrada en los planes de desarrollo y en los presupuestos de las ciudades. Y las ciudades del Sur Global que ya tienen soluciones probadas deben pasar del piloto al modelo de implementación masiva — lo que algunos denominaron el enfoque plug-and-play para el escalamiento urbano.

    Mi Casa en Bogotá ante el mundo: vivienda como motor de transformación

    El tercer panel del día, organizado por el Shanghai Award Committee en el espacio From Adequate Housing to Livable Communities, fue quizás el más simbólico. Ante una audiencia global de tomadores de decisiones, presenté Mi Casa en Bogotá como un instrumento de política pública único en la región: la primera política subnacional de vivienda que cubre toda la cadena de valor del hábitat, desde la gestión del suelo hasta la demanda y la oferta, pasando por el financiamiento y la inclusión financiera.

    Compartí el caso de revitalización urbana en la localidad de San Cristóbal (cinco barrios intervenidos con vivienda estratégicamente ubicada, mejoramiento del espacio público e intervenciones de urbanismo táctico) reconocido con el Premio Shanghai de Desarrollo Urbano Sostenible. No lo presenté como un logro del pasado, sino como el modelo que Bogotá quiere replicar y escalar: subsidios de vivienda que activan economías locales, generan movilidad social y producen desarrollo urbano sostenible desde el barrio hacia la urbe.

    Lo que este día confirma

    Tres paneles, tres conversaciones distintas, un solo mensaje coherente: Bogotá tiene algo genuino que enseñarle al mundo. No como excepción, sino como evidencia de que las ciudades del Sur Global podemos combinar rigor técnico, voluntad política e innovación institucional para producir transformaciones urbanas reales, medibles y replicables.

    La administración del alcalde Carlos Fernando Galán ha apostado por una ciudad que no se conforma con gestionar su crecimiento, sino que lo orienta con criterio, con equidad y con visión de largo plazo. Llevar esa apuesta al foro urbano más importante del planeta no es un acto protocolario. Es una responsabilidad que hoy, en Bakú, sentí con toda su magnitud.

    La agenda continúa con varios paneles más, pero el viernes 22 de mayo cerramos con la sesión que más me emociona: La vivienda como motor de transformación socioeconómica en el Sur Global — lecciones de Mi Casa en Bogotá. Junto a expertos de CAF, ONU-Hábitat, el Banco Mundial, el Ministerio de Vivienda de Panamá y la Caja de la Vivienda Popular de Bogotá, pondremos sobre la mesa un modelo que no es teoría. Es política pública con resultados, con nombres, con familias.

    Bogotá no vino al WUF2026 a aprender cómo se hace. Vino a mostrar que ya lo está haciendo.

  • Jue 21 de Mayo de 2026
    Vanessa Velasc…
    Cuerpo

    Bakú, Azerbaiyán — World Urban Forum 20, mayo de 2026

    El World Urban Forum no es un espacio de declaraciones de buenas intenciones. Es, en su mejor versión, un laboratorio de política pública donde las ciudades que han asumido riesgos reales traen sus aprendizajes reales. Bogotá llegó a Bakú con esa disposición: no a escuchar diagnósticos que ya conocemos, sino a contribuir, con evidencia, con datos, con programas en ejecución y sobre todo, con resultados medibles, a la construcción de una agenda urbana global más honesta y efectiva.

    La vivienda en arriendo como asignatura pendiente de la política habitacional

    La sesión What Works in Low-Income Rental Housing? A Global Peer-Learning Lab for Scalable Solutions, organizada por CAF y el Urban Housing Practitioners Hub, reunió a practicantes y tomadores de decisión de distintos continentes alrededor de una pregunta que rara vez se formula con tanta franqueza en los foros multilaterales: ¿por qué la arquitectura de política pública sigue siendo casi exclusivamente propietarista cuando el alquiler es ya la realidad habitacional dominante para las poblaciones de bajos ingresos en todo el mundo?

    En ese contexto, Bogotá presentó dos programas propios que sitúan a la ciudad en la vanguardia regional: el programa de Arriendo Temporal y el programa Ahorro para mi Casa. No como soluciones acabadas, sino como evidencia de que es posible construir instrumentos mixtos (entre el mercado, el Estado y la comunidad) que respondan a la diversidad de situaciones de tenencia.

    La perspectiva técnica que aportamos parte de una premisa que con frecuencia se pierde en el debate: la renta no es una fase de transición hacia la propiedad ni una modalidad de segunda categoría. Es una forma de tenencia legítima que ocupa un lugar específico dentro de un sistema habitacional continuo, que va desde el acceso al suelo hasta la propiedad consolidada. Comprenderlo así transforma radicalmente las preguntas de política que debemos hacernos.

    Dos de esas preguntas las llevamos a la mesa: ¿cómo garantizamos la continuidad de los programas de renta más allá de los ciclos de gobierno? Y, ¿cómo articulamos instrumentos del nivel nacional con intervenciones del nivel local? Desde la Secretaría del Hábitat de Bogotá, estamos avanzando en una respuesta que va más allá de la asignación de subsidios: el desarrollo de esquemas de garantías colaterales que amplíen el alcance hacia hogares de ingresos medios, complementando los esquemas de subsidio directo que han sido clave para focalizar la población más vulnerable.

    Paralelamente, estamos trabajando en la ampliación del stock de vivienda en alquiler en zonas céntricas y patrimoniales a través de mecanismos de adquisición de suelo, reúso de edificaciones existentes y la posibilidad de constituir un banco público de vivienda para renta social con esquemas de asociación público-privada para su administración. A esto se suma la exploración de incentivos tributarios y la venta de derechos de construcción para que el sector privado sea parte activa de esta transformación.

    Uno de los debates más sustantivos de la sesión tuvo que ver con el reto metropolitano y transfronterizo que ninguna ciudad puede resolver sola: la respuesta habitacional para población migrante, en particular la proveniente de Venezuela. Esta realidad exige modelos de renta social de escala, capaces de operar con flexibilidad y sin excluir a quienes ya son parte del tejido urbano de Bogotá.

    Los equipamientos públicos como detonadores, no como remates

    La segunda sesión del día, Public Facilities as Enablers of Resilient, Sustainable and Adequate Housing for Urban Communities, organizada por la Universidad China de Hong Kong, situó a Bogotá nuevamente en el centro de la discusión, esta vez desde la experiencia acumulada en sus programas de mejoramiento de barrios y equipamientos comunitarios.

    La tesis que presentamos contradice una lógica de planificación muy extendida: la de pensar los equipamientos públicos como el elemento que se añade al final, cuando ya hay vivienda y transporte. En Bogotá, los equipamientos son el punto de partida de la transformación territorial. Y lo son porque están anclados en cuatro principios que hemos validado en la práctica: conexión a sistemas de transporte, articulación con estrategias de revitalización urbana y mejoramiento de barrios, y localización estratégica como eje de la intervención habitacional.

    Bajo esa lógica, el escalamiento del sistema de cuidado de la ciudad —las Manzanas del Cuidado— se articula directamente con el plan de vivienda Mi Casa en Bogotá y con los programas de recuperación del espacio público. Combinamos inversión en equipamientos con esquemas de alianza público-privada para su mantenimiento, coordinación interinstitucional para los espacios públicos, y una herramienta propia: un índice de priorización que orienta la inversión hacia donde el retorno social es mayor y permite medir sus resultados de manera sistemática.

    Un principio que también pusimos sobre la mesa y que puede parecer obvio pero rara vez se operacionaliza: el diseño arquitectónico de calidad no es un lujo estético, es una condición de apropiación comunitaria. Los equipamientos que las comunidades sienten como suyos son los que perduran, los que se cuidan, los que generan identidad de barrio. Eso no se puede sustituir con metros cuadrados.

    Lo que Bogotá trae al WUF13

    Ninguno de los aportes que hicimos hoy en Bakú son propuestas teóricas. Son políticas en ejecución, con recursos asignados, con comunidades involucradas, con resultados verificables. En un foro donde abundan los marcos conceptuales y escasean los casos con evidencia, eso tiene un valor específico.

    La presencia de Bogotá en el WUF13 no es la de una ciudad que viene a aprender el modelo. Es la de una ciudad que está construyendo uno, y que lo comparte con la convicción de que los problemas habitacionales del Sur Global no se resolverán con soluciones importadas, sino con la inteligencia colectiva de quienes los viven y los gestionan todos los días.

    El viernes 22 de mayo, en la sesión central sobre Mi Casa en Bogotá, presentaremos junto a CAF, ONU-Hábitat, el Banco Mundial, el Ministerio de Vivienda de Panamá y la Caja de la Vivienda Popular los resultados de lo que ya está ocurriendo en nuestros barrios. Ese será el cierre de una participación con rigor, con datos, y con la voz de una ciudad que no vino a Bakú a observar, sino a incidir.

  • Jue 21 de Mayo de 2026
    webmaster
    Cuerpo

    En el sector de Arborizadora Alta, en la localidad de Ciudad Bolívar, tres familias comenzaron una nueva etapa con la entrega oficial de los mejoramientos realizados en sus viviendas, en el marco del programa “Mejora Tu Casa, Habita Tu Hogar”, liderado por la Secretaría Distrital del Hábitat.

    Los hogares de Luis Alirio Betancourt García, Yury Castula Narváez Ortiz y Ana Mercedes Murte de Bernal fueron intervenidos por el oferente Constructora de Infraestructura Colombiana – Coinco SAS, con obras orientadas a mejorar las condiciones de habitabilidad, seguridad y bienestar de las familias beneficiarias.

    Estas intervenciones hacen parte de la apuesta distrital por transformar la calidad de vida de miles de hogares bogotanos mediante el mejoramiento de espacios esenciales como cocinas, baños, pisos y habitaciones, promoviendo viviendas más dignas, saludables y sostenibles.

    Luis Alirio Betancourt García, de 56 años, ha trabajado durante más de tres décadas como vigilante supervisor de maquinaria en la empresa Telas Sintéticas. Junto a su familia construyó progresivamente su vivienda, donde hoy habitan seis personas. En su hogar se realizaron adecuaciones en el tercer piso, incluyendo enchape de pisos, pintura, mejoras en cocina y baño, instalación de grifería ahorradora y cielo raso con luminarias.

    Por su parte, Yury Castula Narváez Ortiz, de 47 años, llegó a Bogotá hace 13 años tras ser desplazada por la violencia. Actualmente trabaja en la elaboración de calzado desde su vivienda, donde reside junto a su esposo e hija. Las obras incluyeron enchape de pisos, mejoramiento de muros, pintura, adecuaciones en cocina e instalación de grifería ahorradora y luminarias.

    Entre tanto, Ana Mercedes Murte de Bernal, de 79 años, llegó desde Boyacá siendo muy joven y dedicó años de trabajo a sacar adelante a su familia y construir su hogar. En su vivienda se realizaron mejoras en cocina, baño y habitaciones, incluyendo enchape de pisos y muros, instalación de sanitario ahorrador, luminarias y acabados.

    El Plan de Vivienda “Mi Casa en Bogotá” reconoce la vivienda como uno de los principales determinantes del bienestar social. Acceder a una vivienda digna no solo mejora las condiciones físicas del hogar, sino que contribuye a reducir la vulnerabilidad económica, fortalecer los entornos familiares y mejorar la salud y calidad de vida de las personas.

    En ese marco, el programa “Mejora Tu Casa, Habita Tu Hogar” busca reducir el déficit cualitativo de vivienda y transformar las condiciones habitacionales de hogares vulnerables en Bogotá, respondiendo a las necesidades específicas de cada vivienda.

    A nivel distrital, el programa registra:

    • 3.848 viviendas postuladas
    • 2.768 viviendas habilitadas
    • 1.819 viviendas con oferente asignado
    • 943 viviendas con diagnóstico técnico realizado
    • 274 viviendas con Resolución de Asignación

    La meta para 2026 es alcanzar 3.000 mejoramientos de vivienda, de los cuales 1.000 estarán a cargo de la Caja de Vivienda Popular.

    En Ciudad Bolívar, específicamente, se han postulado 1.555 viviendas, de las cuales 1.104 fueron habilitadas y 947 ya cuentan con oferente asignado. Actualmente se adelantan visitas técnico-sociales, levantamientos planimétricos y elaboración de presupuestos para continuar avanzando en el proceso.

    “Con el programa ‘Mejora Tu Casa, Habita Tu Hogar’ estamos transformando mucho más que viviendas; estamos mejorando la calidad de vida de las familias, brindándoles espacios más dignos, seguros y sostenibles que impactan su bienestar, su salud y sus oportunidades de futuro”, afirmó la secretaria Distrital del Hábitat, Vanessa Velasco.

    Además, Bogotá se convirtió en la primera ciudad del país en incorporar una certificación verde en programas de mejoramiento de vivienda mediante el sello CASA Mejoramientos, otorgado por el Consejo Colombiano de Construcción Sostenible (CCCS).

    Gracias a esta apuesta, las familias beneficiarias reciben elementos como grifería ahorradora, sanitarios de bajo consumo, iluminación LED y kits de separación de residuos, lo que permitirá ahorros proyectados de entre el 15 % y el 30 % en el consumo de agua y energía.

  • Vie 22 de Mayo de 2026
    webmaster
    Cuerpo

    El programa de vivienda distrital ‘Mi Casa en Bogotá’ sigue llegando a donde más se necesita: esta vez los beneficiados serán los habitantes de la zona rural de la localidad de San Cristóbal, en el sur de la ciudad, quienes a partir de este lunes 25 de mayo y hasta el 18 de junio, podrán participar en la convocatoria exclusiva de mejoramiento de vivienda a cargo de la secretaría de Hábitat.

    Esta iniciativa tiene un profundo sentido humano: busca transformar la realidad de 36 hogares, mejorando directamente su habitabilidad y calidad de vida, demostrando que para la administración del alcalde Carlos Fernando Galán, el progreso de la ciudad empieza por el bienestar de sus familias.

    El punto de recepción para que las familias interesadas entreguen sus documentos y realicen su postulación será la Oficina de Participación de la Alcaldía Local de San Cristóbal / Avenida 1 de mayo No. 1 - 40 Sur, Bogotá.

    ¿En qué consisten las ayudas?

    El programa contempla intervenciones de tipo locativo (no estructurales) diseñadas para atender las necesidades más urgentes de las viviendas del campo. Entre las adecuaciones que se realizarán se encuentran:

    • Mejoramientos de baños y adecuaciones de cocina.
    • Instalación de cubiertas (techos).
    • Trabajos de pintura, enchapes y otras adecuaciones locativas necesarias.


    Para hacer realidad estas obras, cada hogar beneficiario podrá acceder a un subsidio equivalente a 18 SMLMV para la ejecución de las mejoras, sumado a 8 SMLMV adicionales correspondientes al valor de transporte, un esfuerzo presupuestal del Distrito para asegurar que los materiales de construcción lleguen sin contratiempos hasta las zonas rurales más apartadas.

    "Llegar a la ruralidad es una prioridad para nosotros. Con estas obras buscamos disminuir el déficit cualitativo de vivienda en el campo bogotano, llevando soluciones reales que dignifican el día a día de nuestros campesinos", afirmó la secretaria del Hábitat, Vanessa Velasco.
    La meta en San Cristóbal hace parte de un plan distrital mucho más amplio que contempla la intervención de 176 viviendas rurales durante este año. San Cristóbal, junto a Ciudad Bolívar, Usme y Sumapaz, fue priorizada en esta estrategia por concentrar la mayor cantidad de predios rurales viables para ser intervenidos en Bogotá.

    El Distrito invita a toda la comunidad rural de San Cristóbal a acercarse a la Alcaldía Local dentro de las fechas establecidas para no perder esta gran oportunidad. Toda la información sobre los requisitos se encuentra disponible en www.habitatbogota.gov.co o a través de la línea 195.
     

  • Vie 22 de Mayo de 2026
    Vanessa Velasc…
    Cuerpo

    Bakú, Azerbaiyán. 22 de mayo de 2026.

    El Foro Urbano Mundial abrió esta semana con una cifra que no da lugar a evasivas: 3.000 millones de personas viven hoy en condiciones de vivienda inadecuada. Los asentamientos informales no están disminuyendo, están creciendo, y más rápido que las respuestas que el mundo ha sido capaz de construir. En ese contexto, la pregunta que organizó cada sesión, cada panel y cada conversación de pasillo en Bakú fue, en el fondo, una sola: ¿qué ciudades están demostrando y no prometiendo que la escala es posible?

    El panel Housing as a Driver of Socioeconomic Transformation in the Global South fue la presentación principal de Bogotá en el WUF13, y el argumento central fue deliberado: la vivienda no es un fin en sí mismo. Es una plataforma. El punto de partida desde el cual se puede transformar un barrio, generar movilidad social, reducir la pobreza y construir ciudad con criterio de largo plazo.

    Esa lógica se traduce en números concretos. En dos años y medio, Mi Casa en Bogotá pasó de apoyar el 10 % de la producción total de vivienda social en la ciudad al 60 %. El año pasado, Bogotá registró el mayor volumen de producción de vivienda de interés social y prioritario en 24 años. No es un accidente: es el resultado de haber movilizado cerca de 300 millones de dólares en un portafolio que cubre toda la cadena: arriendo temporal, mejoramiento, ahorro previo, subsidio a la cuota mensual para familias entre 0 y 4 salarios mínimos. Hoy, 30.000 familias han sido beneficiadas directamente; la meta es 75.000 al cierre de la administración.

    Pero los números de producción no son lo más importante. Lo más importante es dónde está ocurriendo esa transformación y para quién. El 65 % de las beneficiarias son mujeres. El 28 % son jóvenes. El 15 % son víctimas del conflicto, personas en situación de discapacidad u otros grupos históricamente excluidos del mercado formal. Y el índice de participación de la vivienda en la línea de pobreza multidimensional de Bogotá bajó de 5,4 a 3,6 puntos, directamente atribuible al plan. Eso es lo que significa poner el enfoque de género y la equidad en el centro de la política habitacional: no como declaración, sino como criterio de asignación.

    El barrio como unidad de transformación

    Lo que Bogotá propuso en Bakú no es un programa de vivienda. Es una estrategia de transformación territorial que usa la vivienda como ancla. El barrio, formal, informal, a veces irregular, es la unidad desde la cual se construye el tejido urbano en América Latina. Ignorarlo es planificar en el vacío.

    En 80 barrios de la ciudad operamos simultáneamente tres frentes: recuperación del espacio público con criterios de sostenibilidad, mejoramiento de vivienda y participación comunitaria como condición de todo lo anterior. San Cristóbal es el caso más visible: 30.000 metros cuadrados de nuevos equipamientos, más de dos hectáreas de espacio público recuperado, 1.600 subsidios asignados en el entorno inmediato del cable, un aumento del 30 % en el valor del suelo y una mejora del 5 % en calidad del aire por cada 10 % de intervención ejecutada. No son proyecciones: son resultados medidos.

    La lógica detrás de todo esto es no esperar a que la infraestructura llegue para transformar el barrio, sino construir ambas cosas en paralelo. Porque una ciudad que sigue postergando a sus barrios no está creciendo: está aplazando una deuda que tarde o temprano cobra con exclusión.

    Lo que el mundo le devolvió a Bogotá

    El panel no fue un monólogo. Fue una conversación con voces que vinieron a dialogar, no a validar por cortesía. Y lo que Bogotá recibió fue tan valioso como lo que compartió.

    ONU-Hábitat se comprometió avanzar en el Hub de Regeneración Urbana con Bogotá como referente, y propuso incorporar el modelo en su banco global de buenas prácticas. El Banco Mundial señaló que el enfoque de transformación basada en área es exactamente el camino que usaron las ciudades del Este Asiático para salir del déficit habitacional masivo hace tres décadas, y que Bogotá tiene hoy las condiciones para convertirse en el laboratorio que demuestre cómo replicarlo en el Sur Global. El Ministerio de Vivienda de Panamá se llevó el modelo como referencia concreta para su propia política.

    También recibimos desafíos con nombre propio: cómo escalar más allá del suelo público, cómo movilizar financiamiento privado con lógica de clase de activo urbano, cómo llegar a los hogares de ingreso más bajo con instrumentos alternativos a la hipoteca tradicional. Son preguntas que no tienen respuesta todavía. Pero son las preguntas correctas, y el hecho de que el mundo nos las esté haciendo a nosotros dice algo sobre el lugar que Bogotá ocupa hoy en la conversación urbana global.

    Un laboratorio, no una vitrina

    Bogotá no vino al WUF13 a mostrar un modelo terminado. Vino a demostrar que transformar es posible incluso desde la complejidad: 200.000 hogares en déficit, 50 % de informalidad de algún tipo, segunda ciudad más vulnerable al cambio climático en el país. Esa es la realidad desde la que operamos y desde la que hemos construido resultados.

    La semana en Bakú confirmó algo que llevamos años construyendo en silencio: Bogotá no es solo un caso de estudio. Es una propuesta para el Sur Global. Un lugar donde la vivienda, el barrio, el cuidado y la equidad dejaron de ser variables secundarias para convertirse en el principio desde el cual se piensa y se ejecuta la política urbana.

    Eso es lo que trajimos al WUF13. Y eso es lo que seguiremos construyendo con las comunidades, con los aliados internacionales y con la convicción de que una ciudad que le cumple a sus barrios le cumple a todos.