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  • Vie 22 de Mayo de 2026
    Vanessa Velasc…
    Cuerpo

    Bakú, Azerbaiyán. 22 de mayo de 2026.

    Hay una pregunta que pocas veces aparece en los manuales de urbanismo: ¿para quién fue diseñada esta ciudad? La respuesta honesta, en la mayoría de los casos, es incómoda. Las ciudades modernas fueron concebidas para el trabajador productivo: hombre, móvil, económicamente autónomo, sin responsabilidades de cuidado. Las necesidades de quienes no entran en esa categoría, las personas que sostienen la vida cotidiana, que acompañan a los mayores, que crían a los niños, que cuidan a quienes enferman, fueron pensadas como variables secundarias, resueltas en el ámbito privado de los hogares. Esa no es una descripción ideológica. Es un diagnóstico de diseño.

    Y los diseños defectuosos tienen costos. Jordy Backer, de Metrópolis, lo resumió con precisión en el WUF13: una mujer cuidadora que pierde tres horas diarias en el tráfico para llegar a un trabajo informal no tiene un problema de motivación. Tiene un problema de ciudad que fue trazada sin ella en mente. Ese problema no es solo de equidad —aunque también lo es—. Es de eficiencia. En Bradford, integrar salud y hábitat en la planificación urbana proyectó ahorros de hasta 42 millones de libras en gasto sanitario, y esa cifra fue la que movilizó 200 millones de libras adicionales en inversión pública. El cuidado, cuando se mide bien, es rentable.

    Lo que Bogotá decidió hacer

    Bogotá llegó al Foro Urbano Mundial no con un piloto experimental, sino con una política en ejecución. Y la pregunta que nos hemos hecho desde el principio no es cómo incorporar el género como un componente más del programa habitacional, sino algo más estructural: ¿cómo se construye una ciudad que funcione para quienes cuidan?

    La respuesta tomó forma en las Manzanas del Cuidado, pero su lógica va mucho más allá de los equipamientos. El programa nació de una demanda del Consejo Consultivo de Mujeres y se articuló alrededor de cinco verbos: reconocer, reducir, redistribuir, representar y remunerar el cuidado. En dos años y medio pasamos de 2,2 a 4,4 millones de atenciones. Eso no es un ajuste marginal; es una transformación de la infraestructura de cuidado de la ciudad. Y lo más importante: las Manzanas del Cuidado están hoy inscritas en el Plan de Ordenamiento Territorial de Bogotá con horizonte de doce años. No dependen del presupuesto de un gobierno; son una línea de inversión estructural.

    Pero una red de equipamientos, por sólida que sea, no basta si la política de vivienda sigue operando con los mismos sesgos de siempre. Por eso en Bogotá decidimos poner el enfoque de género en el centro de la asignación de subsidios habitacionales. El resultado: el 65 % de los beneficiarios de los programas de vivienda son mujeres, una población que históricamente accede a hipotecas un 12 % menos que los hogares encabezados por hombres. Mi Casa en Bogotá no es solo un programa de acceso a la vivienda, es un instrumento de redistribución que opera con consciencia de quién ha sido excluido históricamente del mercado formal.

    A eso se suma la apuesta por el mejoramiento de barrios como política de cuidado territorial. En 80 barrios de la ciudad operamos simultáneamente tres frentes: recuperación del espacio público con construcción sostenible, mejoramiento de vivienda y participación comunitaria como condición de todo lo anterior. El Cable de San Cristóbal es el ejemplo más visible: mejoramiento de fachadas, revitalización del espacio público, arte de colectivos del barrio, paneles fotovoltaicos y vivienda mejorada, todo articulado a un nuevo sistema de transporte que beneficiará, desde este año, a 400.000 personas. La lógica es no esperar a que la infraestructura llegue para transformar el barrio, sino construir ambas cosas en paralelo. Porque una ciudad que cuida no puede permitirse que sus barrios se queden atrás.

    El cambio de paradigma

    Lo que el WUF13 confirmó es que el cuidado no puede seguir siendo la variable dependiente de la política urbana, lo que se incorpora cuando hay presupuesto sobrante, cuando el tiempo lo permite, cuando la agenda política lo tolera. Tiene que ser la variable indispensable, el principio desde el cual se diseña el barrio, se traza la red de transporte, se asigna la vivienda y se mide el retorno de la inversión pública.

    La señal más clara de este cambio llegó de la OMS: por primera vez lanzará un programa de formación en salud urbana dirigido no al sector sanitario, sino a urbanistas, autoridades de movilidad y secretarías de vivienda. La salud, como el cuidado, se construye fuera del hospital. Se construye en el barrio, en la cuadra, en la decisión de dónde va la parada del bus y quién puede llegar caminando a ella.

    Una ciudad que cuida no es una ciudad más blanda. Es una ciudad más inteligente. Y esa inteligencia empieza por reconocer que quienes han sostenido la vida urbana en silencio merecen, al fin, una ciudad diseñada a su medida.

  • Mié 27 de Mayo de 2026
    María Ximena Mesa
    Cuerpo

    Con la participación de 140 hogares, equivalentes a alrededor de 300 personas, se realizó en la localidad de Suba la Cuarta Feria de Vivienda “Mejora Tu Casa”, un espacio que permitió a familias de la ciudad avanzar en el sueño de transformar sus viviendas y mejorar su calidad de vida.

    Durante la jornada, los hogares postulados y previamente habilitados para el programa tuvieron la oportunidad de reunirse directamente con cuatro oferentes encargados de ejecutar las obras de mejoramiento: Fundación Catalina Muñoz, Majholica, Building S.A.S y Consorcio Vivi DSO. Cada familia pudo conocer las propuestas, resolver inquietudes y elegir al ejecutor que mejor respondiera a las necesidades de su hogar.

    La feria se consolidó como un ejercicio de participación y transparencia, ya que fueron los mismos beneficiarios quienes decidieron con qué oferente trabajarían para la intervención de sus viviendas. Posteriormente, las familias firmaron el acta de intención de negocio, dando inicio al proceso que permitirá realizar diagnósticos técnicos y definir las zonas a intervenir, respetando el valor máximo del subsidio.

    Este programa busca mejorar las condiciones de habitabilidad de hogares en condición de vulnerabilidad económica y social, impactando de manera positiva la vida de cientos de familias. Las intervenciones contemplan reparaciones locativas que contribuyen a superar carencias básicas dentro de las viviendas, generando espacios más seguros, dignos y adecuados para sus habitantes.

    La modalidad ofertada durante la feria correspondió a Habitabilidad Urbana, un subsidio distrital de mejoramiento de vivienda que puede alcanzar hasta 15 salarios mínimos mensuales legales vigentes, equivalentes a $26.263.575 para 2026. Este apoyo se entrega en especie y está destinado a mejorar las condiciones físicas de las viviendas sin requerir licencia de construcción.

    Además del impacto social, el programa incorpora criterios de sostenibilidad ambiental. La Secretaría Distrital del Hábitat avanza en la implementación de medidas como el uso de materiales sostenibles, aparatos ahorradores de agua y energía, así como estrategias para la adecuada disposición de residuos de construcción. Estas acciones permitirán que las familias beneficiarias también reduzcan costos en servicios públicos y cuenten con hogares más eficientes y confortables.

    La estrategia hace parte de la meta de la Secretaría Distrital del Hábitat de asignar 3.000 subsidios de mejoramiento de vivienda durante 2026 y se articula con el Plan de Desarrollo “Bogotá Camina Segura”, que proyecta la entrega de 75.000 subsidios e instrumentos financieros para adquisición, arrendamiento y mejoramiento de vivienda en la ciudad.

    Con este tipo de espacios, se continúa fortaleciendo el acceso de las comunidades a soluciones habitacionales dignas, promoviendo bienestar, seguridad y mejores oportunidades para las familias bogotanas.

  • Mar 2 de Jun de 2026
    webmaster
    Cuerpo

    Con una inversión directa dirigida a los hogares que afrontan las condiciones socioeconómicas más críticas de la capital, la Alcaldía Mayor de Bogotá abrirá oficialmente una nueva convocatoria de Arrendamiento Temporal Solidario', un programa que entregará un subsidio mensual de hasta $1.085.561 (equivalente a 0,62 SMMLV) durante un periodo de seis meses. 

    Esta iniciativa, liderada por el alcalde Carlos Fernando Galán a través de la Secretaría Distrital del Hábitat, hace parte de la estrategia ‘Mi Casa en Bogotá: Tu Ruta al Hogar’, convirtiéndose en un rescate económico inmediato y un techo seguro para proteger la dignidad de las poblaciones más vulnerables de la ciudad.
    "La vivienda es el punto de partida para transformar realidades en nuestra ciudad. Con 'Arrendamiento Temporal Solidario', llegamos de manera inmediata a proteger a quienes más lo necesitan, demostrando que en Bogotá nadie está solo en los momentos difíciles", destacó la secretaria del Hábitat, Vanessa Velasco.

    ¿Quiénes pueden postularse?

    La convocatoria está dirigida de manera exclusiva a jefes u jefas de hogar mayores de edad con ingresos de hasta un salario mínimo mensual vigente, que no sean propietarios de vivienda ni hayan recibido previamente subsidios distritales efectivamente aplicados. Para garantizar que las ayudas lleguen a la población que requiere atención urgente, el programa está destinado a los siguientes grupos poblacionales:

    • Mujeres víctimas de violencia intrafamiliar o en riesgo de feminicidio.
    • Víctimas del conflicto armado.
    • Personas mayores y recicladores de oficio inscritos en el RURO de la UAESP.
    • Víctimas de emergencias o desastres naturales ocurridos en los últimos 5 años.
    • Familias pertenecientes a grupos étnicos.
    • Adultos mayores

    Adicionalmente, el Distrito aplicará criterios de priorización para seleccionar a los beneficiarios, evaluando condiciones como hogares monoparentales, cuidadores de las Manzanas del Cuidado, familias con miembros en condición de discapacidad, personas en procesos de reincorporación, jóvenes jefes de hogar (entre 18 y 28 años), miembros de la comunidad transgénero, hogares ubicados en polígonos de revitalización, hogares con miembros de la fuerza pública, veteranos y caídos en combate en servicio.

    ¿Cómo realizar la inscripción?

    Las inscripciones se realizarán de manera virtual los días 10 y 11 de junio de 2026. Los hogares interesados deberán ingresar a nuestra página web y cargar en formato PDF los siguientes documentos:

    • Documentos de identidad: Copia legible de las identificaciones de todos los miembros mayores de edad del hogar, consolidados en un único archivo PDF.
    • Certificación de ingresos: Certificado laboral vigente o manifestación firmada de ingresos independientes (con expedición no mayor a 30 días), de cada integrante que reciba ingresos, recopilados también en un solo PDF.
    • Para quienes indican que no registran ingresos deberán presentar Certificación juramentada de no ingresos, con fecha de expedición no mayor a treinta (30) días
    • Contrato de arrendamiento vigente, cumpliendo con la Ley 820 de 2003.
    • Recibo de servicios públicos recientes (agua y energía).
    • Registro fotográfico de la vivienda (fachada e interiores).
    • Documento que acredite pertenencia a alguno de los grupos poblacionales priorizados.
    • Certificación bancaria del arrendatario en donde se realizará el giro de los recursos del subsidio.
    • Indicar el número de la matrícula inmobiliaria y/o CHIP del inmueble objeto de arrendamiento.

     
    La Secretaría Distrital del Hábitat recuerda a toda la ciudadanía que este proceso es completamente gratuito y se realiza de forma directa y sin ningún tipo de intermediarios a través de la página web oficial www.habitatbogota.gov.co o consultando la información en la línea 195.
     

  • Jue 4 de Jun de 2026
    natalia.uribe
    Cuerpo

    Los habitantes de 45 barrios de Ciudad Bolívar podrán acceder a una nueva jornada de postulación al programa Mejora tu Casa, una iniciativa de la Secretaría Distrital del Hábitat que busca mejorar las condiciones de las viviendas y la calidad de vida de las familias bogotanas. 

    La convocatoria se realizará los días viernes 5 y sábado 6 de junio de 2026 en el Auditorio Sótano 1 de la Estación TransMiCable Manitas (Cra. 18L No. 70B-72 Sur), en horario de 8:00 a.m. a 3:00 p.m. el viernes y de 8:00 a.m. a 2:00 p.m. el sábado.

    La jornada está dirigida a residentes de los barrios Buenos Aires III Sector, Buenos Aires II, Acacias Sur, El Divino Niño, México, Casa de Teja I, El Triunfo Sur, Florida del Sur Anexo Desarrollo Lucero Sur Bajo, La Alameda II Sector, Lucero Bajo (Sector La Conquista), Lucero Sur Bajo, Urbanización Villa Gloria, Vista Hermosa, Álvaro Bernal Segura, Bella Vista Lucero Alto I, Bellavista Lucero Alto, Bogotá Castillo Grande, Bogotá II Sector, Bogotá Sector Tequendama, Bogotá Sur La Esperanza, Bogotá Sur La Esperanza I, Buenos Aires A.S.D., Cedritos del Sur 2.º Sector, Cedritos del Sur 3.º Sector, El Castillo, El Consuelo, El Reflejo II, El Rincón del Diamante, El Satélite-Hacienda La María, El Tesoro, La Estrella del Sur, La Estrella Sector Lagos, Lucero Medio, Millán (Los Sauces), Minuto de María, Parcelación Bogotá, República de Venezuela, San Fernando, San Joaquín del Vaticano, San Joaquín del Vaticano (El Galpón), San Joaquín del Vaticano (El Vergel), San Joaquín El Vaticano Sector Carrizal, San Luis La Colmena, Santa Inés Barrio La Acacia y Tesoro Tesorito.

    Para muchas familias, mejorar la vivienda donde han construido su hogar representa la posibilidad de vivir con mayor seguridad, comodidad y bienestar. Adecuar un baño, cambiar pisos deteriorados o reparar techos son intervenciones que impactan directamente la calidad de vida de quienes habitan estos espacios.

    “El subsidio de mejoramiento de vivienda permite realizar adecuaciones que impactan directamente la seguridad, salubridad y dignidad del hogar. Más que una intervención física, se trata de transformar espacios donde crecen los niños, donde las familias se reúnen y donde se construyen proyectos de vida”, afirmó la secretaria Distrital del Hábitat, Vanessa Velasco Bernal.

    Documentos requeridos para Mejora tu Casa

    Las personas interesadas deberán presentar:

    • Documento de identificación.
    • Documento que acredite la propiedad del inmueble.
     

    Requisitos para postularse a Mejora tu Casa

    • La vivienda no puede superar el tope de Vivienda de Interés Social (VIS).
    • Ningún integrante del hogar puede tener otra vivienda a su nombre en Colombia, diferente a la que será mejorada.
    • Ningún miembro del hogar debe haber recibido anteriormente un subsidio de vivienda, salvo que este haya sido otorgado hace más de diez años y la vivienda continúe presentando condiciones deficientes.
    • Al menos una persona del hogar debe ser propietaria o poseedora de la vivienda.
    • No se realizarán intervenciones en áreas protegidas, salvo autorización expresa de la autoridad ambiental competente.

     

    La Secretaría Distrital del Hábitat invita a las familias interesadas a verificar el cumplimiento de los requisitos y asistir con la documentación completa para facilitar el proceso de postulación.

    Esta convocatoria representa una oportunidad para que cientos de hogares de Ciudad Bolívar avancen hacia una vivienda más segura, saludable y digna. Con iniciativas como esta, la Administración Distrital continúa acercando la oferta institucional a los territorios y fortaleciendo el bienestar de las comunidades mediante acciones que transforman la vida de las familias y sus entornos.

  • Mié 10 de Jun de 2026
    natalia.uribe
    Cuerpo

    Ante las constantes denuncias de 16 familias por la falta de entrega de sus viviendas en el proyecto Edificio La Quinta P.H., ubicado en el barrio Santa María del Lago, localidad de Engativá, la Secretaría Distrital del Hábitat ordenó hoy la toma de posesión de los bienes, negocios y haberes de la Sociedad Constructora y Proyectos El Roble S.A.S. y de sus representantes, Yamil Alfonso Molina Buitrago y Juan de Jesús Molina Buitrago. 

    Tras un completo proceso de seguimiento, la Subsecretaría de Inspección, Vigilancia y Control de Vivienda, identificó que la constructora no contaba con el Registro de Enajenador, omitió la radicación de documentos del proyecto y falló de manera reiterada en sus compromisos de escrituración y entrega de apartamentos, los cuales estaban previstos inicialmente para el año 2021.  

    Estas irregularidades configuraron las causales de intervención previstas en los numerales 1, 4, 5 y 7 del artículo 12 de la Ley 66 de 1968, obligando a la entidad a intervenir para salvaguardar el orden público, social y, sobre todo, el patrimonio de las familias que invirtieron sus recursos en este proyecto.  

    ¿Qué sigue ahora?

    Para garantizar la transparencia y la gestión técnica del proceso, la Secretaría ha designado al Doctor Herbert Giovanni Álvarez Cruz como Agente Especial, quien asumirá la administración de los bienes y negocios de los intervenidos conforme al procedimiento legal establecido. 

    “Nuestra prioridad es el ciudadano. La Secretaría Distrital del Hábitat no es ajena a las preocupaciones de las familias que han visto aplazado el sueño de tener vivienda propia. Con esta intervención, tomamos las acciones necesarias para proteger sus intereses frente a quienes incumplieron sus obligaciones”, afirmó la secretaria de Hábitat, Vanessa Velasco. 

    La Secretaría reafirma su compromiso con el control riguroso de los proyectos de vivienda en la ciudad, trabajando incansablemente para que Bogotá sea un territorio donde el esfuerzo de los ciudadanos sea respetado y protegido.

  • Jue 11 de Jun de 2026
    natalia.uribe
    Cuerpo

    Hay una paradoja que define la vida de miles de familias bogotanas: en una ciudad que crece, que construye y que genera empleo, conseguir casa propia ha sido una labor ardua y en muchos casos frustrante para aquellas familias con menores ingresos, mucho más cuando esas familias están en cabeza de una mujer, son víctimas del conflicto o no cuentan con una vida crediticia lo suficientemente sólida.

    El rápido crecimiento del valor del suelo, las altas tasas de los créditos de vivienda y la poca oferta en el mercado se convirtieron en barreras adicionales para que miles de bogotanos pudiesen acceder a una vivienda propia. Eso lo demuestra el déficit habitacional que mide el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) que para finales de 2023 ubicó el déficit en Bogotá en 336.000 viviendas.

    Muchas de esas familias llegaron a 2024 con una dificultad adicional, el congelamiento y suspensión por parte del gobierno nacional de Mi Casa Ya, la política pública de vivienda del país que no solo generó mayor incertidumbre, sino que les cayó como un baldado de agua fría al dejarlos con sus ahorros acumulados, los créditos en trámite y su proyecto de vida en veremos.

    Fue en ese contexto que la administración del alcalde Carlos Fernando Galán lanzó Mi Casa en Bogotá. Lo que nació como complemento al programa nacional se convirtió, por necesidad, en el principal instrumento distrital para sostener el acceso a vivienda de interés social en la ciudad. El análisis que hoy publica Camacol Bogotá y Cundinamarca, con base en datos de la Secretaría Distrital del Hábitat, permiten hacer un balance riguroso de lo que ese esfuerzo ha significado.

    Con corte a abril de 2026, el programa ha asignado 26.891 subsidios de vivienda nueva a través de cuatro programas diseñados para las diferentes necesidades de estas familias: Oferta Preferente, Reduce Tu Cuota, Reactiva Tu Compra y Ahorro para Mi Casa. En conjunto, se han comprometido más de 463 mil millones de pesos, distribuidos entre hogares que de otra manera no habrían podido completar el pago de su vivienda. Para entender la escala, conviene hacer el ejercicio: 26.891 familias es, aproximadamente, la población de un municipio como La Dorada, Caldas o el doble de habitantes de La Vega y Villeta en Cundinamarca, juntos. Y el programa aún no ha terminado: la meta del cuatrienio es 63.000 subsidios, lo que significa que se ha alcanzado cerca del 43 % del objetivo total con dos años de gobierno por delante.

    Dane

    Elaboración propia. Fuente: DANE.

    A quiénes está llegando, y por qué eso importa

    La pregunta más relevante para evaluar cualquier política social no es cuánto se gasta, sino a quién llega. En este caso, el análisis de Camacol es contundente: el 76,7 % de los hogares beneficiarios tiene ingresos de hasta dos salarios mínimos mensuales, es decir, familias que viven con menos de 3,5 millones de pesos al mes. Ese es el segmento que históricamente ha quedado por fuera del mercado formal de vivienda, y es precisamente ahí donde el programa está concentrando sus recursos.

    En cuanto a la edad, el 75,5 % de los beneficiarios tiene entre 18 y 39 años. Se trata de personas que están comprando su primera vivienda, construyendo por primera vez un patrimonio propio. Ese detalle no es menor: acceder a vivienda propia a los 28 o 30 años no es solo resolver un problema de techo. Es un punto de inflexión en la trayectoria de una persona. La propiedad reduce la vulnerabilidad frente a desalojos y alzas de arriendo, estabiliza el presupuesto familiar y genera un activo que se puede heredar, usar como garantía o simplemente habitar con la certeza de que nadie puede quitarlo.

    Hay un tercer dato que merece atención especial: el 64,4 % de los subsidios fue asignado a mujeres jefas de hogar, casi el doble que los hombres. Esa proporción no es accidental. Tener vivienda propia reduce dependencia económica y amplía opciones en situaciones de vulnerabilidad. Numerosos estudios han documentado la relación entre tenencia segura de vivienda y reducción de violencias basadas en género: una mujer que tiene vivienda propia tiene más capacidad de reducir la posibilidad de sufrir violencias basadas en género, porque no depende económicamente del agresor para tener dónde vivir, por ejemplo. El patrimonio, en ese sentido, no es solo un bien material; es también una forma de autonomía que abre puertas en la vida social, laboral y familiar.

    Una ciudad que también mejora

    Los subsidios no se distribuyen uniformemente por la ciudad. El análisis geográfico revela que las cinco localidades con mayor recepción de hogares beneficiarios son Bosa, Fontibón, Usme, Suba y San Cristóbal, que corresponden a las zonas con mayor oferta de vivienda VIS y VIP disponible. Pero más allá de dónde se ubican los proyectos, importa la calidad del entorno en el que se insertan las familias. Para medirlo, se utilizó el Índice de Revitalización Urbana, un indicador que evalúa el estado del entorno construido: acceso a servicios, infraestructura, conectividad, y el resultado es significativo: el IRU promedio de los proyectos con beneficiarios del programa pasó de 0,41 en 2022 a 0,46 en 2025, una mejora del 13 % en tres años. Las familias no solo están comprando vivienda; están accediendo a entornos urbanos que mejoran progresivamente, gracias al trabajo articulado de las diferentes entidades de la ciudad.

    Eso lleva a la pregunta más difícil: ¿puede considerarse esto un hito en la historia de la vivienda en Bogotá? La respuesta no puede darse por decreto, pero sí puede construirse desde la evidencia. El déficit habitacional como lo muestra el cuadro presentado en este texto muestra, según el DANE, una reducción del 41 % en el periodo en el que entró en ejecución Mi Casa En Bogotá, demostrando que el plan de vivienda tiene un rol protagónico en la mejora de este importante indicador.

    Bogotá ha tenido, a lo largo de su historia, distintos instrumentos de política habitacional. Sin embargo, la combinación de escala, velocidad y focalización que exhibe Mi Casa en Bogotá en menos de dos años de gobierno es poco frecuente en la historia distrital reciente. Superar los 26.000 subsidios con más del 76 % dirigidos a hogares de bajos ingresos, una participación femenina que casi duplica la masculina y una mejora sostenida en la calidad urbana de los entornos donde se instalan las familias no se logra por inercia burocrática. Requiere decisión política, diseño técnico y capacidad de ejecución simultánea.

    La vivienda no es solo un techo. Es el lugar desde el cual las personas construyen rutinas, crían hijos y proyectan futuros. Una ciudad que no garantiza acceso razonable a la vivienda para sus habitantes de menores ingresos no solo genera pobreza: genera exclusión estructural que se reproduce de generación en generación. Mi Casa en Bogotá ha demostrado que es posible actuar con eficacia en el corto plazo, llegar a quienes más lo necesitan y hacerlo con evidencia que lo respalde. Eso es, precisamente, lo que debería esperarse de una ciudad que aspira a ser más justa.

    (Fuente: Perspectiva Económica Camacol B&C, PE008, mayo 2026. Datos con corte a abril 30 de 2026.)

     

  • Vie 12 de Jun de 2026
    natalia.uribe
    Cuerpo

    Durante la conmemoración de los 79 años de la Caja Promotora de Vivienda Militar y de Policía (Caja Honor), la secretaria Distrital del Hábitat, Vanessa Velasco, recibió la medalla “Bienestar y Excelencia”, un reconocimiento otorgado por su compromiso con la generación de soluciones habitacionales que contribuyen al bienestar de los miembros de la Fuerza Pública y sus familias.

    La ceremonia se llevó a cabo en el Auditorio Batalla de Ayacucho de la Escuela Superior de Guerra y reunió a autoridades civiles y militares para destacar cerca de ocho décadas de trabajo de Caja Honor en favor del ahorro, la vivienda y la calidad de vida de militares y policías en el país.

    La distinción reconoce la labor de la secretaria Velasco por impulsar estrategias que facilitan el acceso a una vivienda digna. Además, se convierte en un hecho significativo, al ser la primera funcionaria de la Administración Distrital en recibir este reconocimiento, que en años anteriores había sido otorgado a exministros de Vivienda como Elsa Noguera y Luis Felipe Henao.

    “Recibo este reconocimiento con profunda gratitud. Es un reflejo del trabajo que adelantamos todos los días desde el programa Mi Casa en Bogotá, liderado por el alcalde Carlos Fernando Galán, para que más familias puedan cumplir el sueño de tener vivienda propia. Nos alegra especialmente que estas oportunidades también beneficien a quienes han dedicado su vida al servicio del país”, afirmó la secretaria. 

    Desde la Secretaría Distrital del Hábitat seguimos trabajando para ampliar las oportunidades de acceso a vivienda y fortalecer alianzas que permitan a más familias mejorar su calidad de vida.

  • Mié 24 de Jun de 2026
    natalia.uribe
    Cuerpo

    Reconocer el valor del cuidado también significa generar oportunidades para quienes dedican gran parte de su tiempo al bienestar de otras personas. Con ese propósito, la Secretaría Distrital del Hábitat certificó a 46 cuidadoras y cuidadores de las Manzanas del Cuidado de Suba, La Gaitana y Suba Fontanar del Río, así como de la organización Mujeres Adulto Mayor La Tulpa Viva del Rincón de Suba, quienes culminaron el Programa de Educación e Inclusión Financiera (EIF).

    Durante el proceso de formación, los participantes adquirieron conocimientos sobre manejo del presupuesto, ahorro, endeudamiento responsable, bancarización e historial crediticio. Estos aprendizajes les permiten contar con más herramientas para administrar sus finanzas y planificar las metas de sus hogares.

    Como parte del programa, también recibieron orientación sobre los subsidios y programas de vivienda que ofrece la Secretaría Distrital del Hábitat, además de información sobre los requisitos y etapas que deben surtirse para acceder a una vivienda nueva. De esta manera, las familias amplían sus posibilidades de avanzar hacia una solución habitacional.

    Entre las personas certificadas se encuentran víctimas del conflicto armado, personas con discapacidad, cuidadoras de personas con discapacidad y mujeres cabeza de hogar. La actividad se desarrolló en el marco de la estrategia de Generación de Ingresos y Autonomía Económica del Sistema Distrital de Cuidado (SIDICU), liderada por la Secretaría Distrital de la Mujer en articulación con la Secretaría Distrital del Hábitat.

    Flor Basante, una de las participantes certificadas, destacó la importancia de estos espacios de formación para adquirir conocimientos que pueden aplicarse en la vida cotidiana. “Estos cursos nos dejan enseñanzas muy valiosas. Aprendimos a organizar mejor nuestros recursos, a ahorrar y a tomar decisiones pensando en nuestro futuro y en el bienestar de nuestras familias”, expresó.

    Con iniciativas como esta, la Secretaría Distrital del Hábitat continúa acercando herramientas que contribuyen al bienestar de las familias bogotanas y les permiten avanzar en el camino para cumplir el sueño de tener casa propia.