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Con acciones concretas, la Secretaría Distrital del Hábitat continúa transformando vidas en la Bogotá rural. Por esta razón, se realizó una jornada en la localidad de Sumapaz y el sector rural de Usme para entregar obras y revisar avances que fortalecen los servicios públicos, mejoran la calidad de vida y consolidan el arraigo de las comunidades campesinas.
Las actividades iniciaron con un desplazamiento a la vereda San Juan, en Sumapaz, donde se llevó a cabo la puesta en funcionamiento de la Planta Potabilizadora de Agua Asoaguas Claras, una obra que representa un paso fundamental para garantizar el acceso digno al agua potable a las comunidades del sector. Con una inversión de $276 millones, la planta fue modernizada y optimizada para asegurar un suministro de agua con calidad, continuidad y seguridad a cerca de 2.000 habitantes de la zona.
Durante la entrega, el señor Misael Vaquero, campesino de la vereda, destacó: “Lo que hoy recibimos es un gran paso para tener agua de muy buena calidad y un servicio continuo. Esto mejora la calidad de vida de nosotros los campesinos.”
Por su parte, el alcalde local de Sumapaz, Diego Ramiro García, celebró el impacto de la obra: “Lo que la comunidad esperaba hoy es una realidad: una planta que garantiza agua potable y mejora la calidad de vida.
La jornada continuó en el sector rural de Usme, donde la Secretaría del Hábitat visitó intervenciones del Programa de Vivienda Rural, una estrategia que promueve permanencia, arraigo y mejores condiciones de vida para las familias campesinas. En terreno se revisaron dos obras: un mejoramiento de vivienda y una vivienda nueva rural, ambas diseñadas para responder a las necesidades del territorio y fortalecer la habitabilidad en el campo.
Cerrando la jornada, la secretaria de Hábitat, Vanessa Velasco, resaltó el alcance de estas acciones y su impacto en el presente y futuro de las comunidades rurales. “Nuestra presencia aquí reafirma que la Bogotá rural es una prioridad. Con agua potable, mejores viviendas y acompañamiento técnico, garantizamos bienestar para las familias campesinas y avanzamos hacia un territorio más equitativo y digno para todos.”
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La Secretaría Distrital del Hábitat realizó una jornada de capacitación dirigida a las cinco curadurías urbanas de Bogotá, con el objetivo de fortalecer su labor en la revisión y verificación de los proyectos constructivos de la ciudad. La sesión fue liderada por la Dirección de Investigaciones y Control de Vivienda y estuvo centrada en el Código de Construcción de Bogotá, el cual integra lineamientos del Decreto 099 de 2024, el Decreto 555 de 2021 y otras normas complementarias.
Esta capacitación hace parte de la estrategia del Distrito para promover construcciones más seguras, sostenibles y de calidad, garantizando que los hogares bogotanos accedan a viviendas dignas y alineadas con los estándares técnicos vigentes.
Una herramienta fundamental para fortalecer la labor de las Curadurías Urbanas
Durante la jornada se socializó la tipificación de deficiencias constructivas, un instrumento técnico que permite identificar, clasificar y corregir fallas frecuentes en los procesos de construcción. Esta herramienta se convierte en un insumo clave para:
- Mejorar las prácticas constructivas del sector, brindando claridad sobre los criterios que deben cumplirse en cada etapa de obra.
- Fortalecer la labor de las Curadurías Urbanas, quienes, a partir de estos lineamientos, podrán realizar revisiones más precisas y preventivas en los proyectos que evalúan.
- Reducir quejas y reclamaciones ciudadanas, al mitigar riesgos técnicos desde la etapa de diseño y ejecución.
- Agilizar procesos administrativos de control, gracias a criterios unificados y verificables.
Cabe destacar que estas capacitaciones también se realizan al gremio de la construcción y a la ciudadanía, quienes se benefician de manera directa al contar con información actualizada, rigurosa y práctica que les permite comprender sus derechos, obligaciones y los estándares de calidad que deben cumplir las edificaciones en Bogotá.
Contenido técnico clave abordado en la capacitación
La jornada integró una revisión detallada de los aspectos que las Curadurías deben verificar en la aplicación del Código de Construcción, entre ellos:
1. Consideraciones durante la etapa de construcción
- Cumplimiento de procesos técnicos y buenas prácticas constructivas.
- Supervisión de calidad y control de obra.
2. Consideraciones durante la ocupación
- Importancia del mantenimiento periódico.
- Manuales de funcionamiento de equipos y sistemas.
- Responsabilidades de constructores y copropiedades.
3. Vivienda rural
- Lineamientos según la Resolución 410 de 2021 para garantizar edificaciones dignas y seguras en suelo rural.
4. Control urbanístico
- Normatividad vigente en materia de inspección y vigilancia, incluyendo la Ley 1801 de 2016.
5. Implantación arquitectónica y tratamiento de zonas exteriores
- Manejo adecuado de zonas duras y zonas verdes.
- Especificaciones para cerramientos exteriores.
- Ubicación y acceso a servicios públicos.
6. Instalaciones técnicas
Revisión de los sistemas esenciales para la habitabilidad y seguridad:
- Redes eléctricas y de telecomunicaciones.
- Gas domiciliario.
- Redes hidrosanitarias.
- Sistemas de detección de incendios y ventilación mecánica.
- Ductos de residuos sólidos.
- Instalación de ascensores y duplicadores.
Compromiso con la calidad de la vivienda en Bogotá
Con estas capacitaciones, la Secretaría del Hábitat reafirma su compromiso de trabajar de manera articulada con las Curadurías Urbanas para garantizar que todos los proyectos aprobados en la ciudad cumplan con los estándares técnicos y normativos que aseguran entornos seguros, duraderos y de calidad para la ciudadanía.
La actualización constante en el Código de Construcción no solo eleva el nivel técnico del sector, sino que también contribuye a consolidar una Bogotá más segura, ordenada y comprometida con el derecho a una vivienda digna.
🧵1️⃣ #DeInterés | Realizamos una capacitación a las Curadurías Urbanas de Bogotá en el Código de Construcción, para fortalecer la calidad de las viviendas y promover edificaciones seguras y dignas para la ciudadanía. 🏡
— Secretaría del Hábitat (@habitatbogota) December 5, 2025
Más información:https://t.co/x5xIBWH0hQ pic.twitter.com/DkkL1SZ04p -
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La más reciente encuesta de Bogotá Cómo Vamos, publicada esta semana, ofrece varias reflexiones relevantes sobre la percepción y las prioridades que sus habitantes proyectan para el futuro inmediato. En este ejercicio estadístico, los ciudadanos señalaron los frentes en los que consideran debemos concentrarnos como administración distrital de cara a 2026. En este contexto, la vivienda ocupó el octavo lugar en el listado de prioridades, una disminución frente a la medición del año anterior.
De acuerdo con la interpretación de la propia encuesta, este descenso refleja una menor insatisfacción ciudadana frente a la vivienda. Desde la Secretaría del Hábitat valoramos positivamente este hallazgo, en la medida en que indica que los bogotanos no perciben la vivienda como un problema crítico o no resuelto.
Esta reducción en la insatisfacción puede explicarse tanto por los avances del plan Mi Casa en Bogotá, a través del cual más de 22.000 familias han accedido a soluciones reales de vivienda, ya sea mediante adquisición de vivienda nueva, mejoramiento habitacional o subsidio de arrendamiento, como por el impacto económico directo que la vivienda social está generando en la ciudad. Esto se refleja también en indicadores como el empleo, que ocupó el tercer lugar entre las necesidades ciudadanas y que también bajó en su nivel de prioridad.
En términos concretos, entre enero y septiembre de 2025 se iniciaron en Bogotá 38.847 viviendas, de las cuales el 68 % (26.448) corresponde a vivienda social. Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), esto representa un aumento cercano al 14 % en las iniciaciones VIS respecto al año anterior.
Estas iniciaciones no solo amplían las posibilidades de acceso a vivienda para hogares de menores ingresos, sino que también actúan como uno de los principales motores de la economía bogotana. Algunos indicadores ilustran este impacto:
- Entre 2024 y septiembre de 2025, 10.422 hogares accedieron a un subsidio para vivienda nueva. La inversión pública asociada, de $187.973 millones, apalancó una relación de 9,5 pesos en ventas por cada peso subsidiado. La vivienda, además, tiene incidencia sobre el 50 % de las cadenas productivas, que abarcan desde grandes industrias hasta ferreterías, depósitos, comercios y servicios de transporte.
- En términos de empleo, y con base en la metodología propia del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, estimamos que el volumen de subsidios asignados generó 16.400 empleos directos y 35.500 indirectos.
- De acuerdo con el DANE, para el tercer trimestre de 2025 el sector de la construcción (edificaciones y obras civiles) ocupó 225.150 personas, de las cuales cerca del 58 % trabajaba en la construcción de edificios. Un año antes, dicha participación era del 53 %. El impulso del programa Mi Casa en Bogotá ha contribuido a esta mayor participación, reflejada en un incremento anual del 30 % en el número de ocupados vinculados a la construcción de edificaciones.
- La construcción de vivienda dinamiza 34 subsectores económicos, involucra 174 ramas productivas y tiene un efecto multiplicador sobre la economía local.
- Asimismo, el programa contribuye a la inclusión financiera de los hogares y a la profundización del sistema financiero, pues se estima que los subsidios otorgados han facilitado cerca de $1,2 billones en créditos hipotecarios.
Más allá de los impactos macroeconómicos y sectoriales, estoy convencida de que el mayor aporte del plan de vivienda es a la equidad social. Cada vivienda construida representa una oportunidad para superar la pobreza, acceder a servicios urbanos de mayor calidad, disfrutar de espacios públicos seguros y beneficiarse de un sistema de transporte que conecta y moviliza a la ciudadanía.
Mi Casa en Bogotá es una apuesta social robusta que, a 22 meses de su creación, ya evidencia resultados tangibles y de alto impacto en una ciudad que avanza hacia más y mejores oportunidades para todas y todos.